Como se ha
señalado en la presentación, con esta asignatura se inicia del Área de
Pedagogía de la Religión o de la Pedagogía de la fe en los estudios de
Diplomatura del Instituto Superior de Ciencias Religiosas. Es por tanto
una asignatura introductoria que debe servir al alumno del Instituto
para orientar el resto de sus estudios y encuadrarlos desde el principio
en el marco de la preparación para cumplir las tareas docentes de la
“Enseñanza Religiosa Escolar”. Cuando aquí hablamos de enseñanza
religiosa escolar nos referimos a la enseñanza de la Religión y Moral
Católica, no a la religión en general, como puede hacerse en una
fenomenología, filosofía o psicología de la religión.
El texto
que se ofrece para la asignatura desarrolla los temas básicos sobre la
enseñanza religiosa escolar encuadrándola a su vez en el contexto de la
evangelización y en el de la legislación y la realidad concreta de
España. Esta doble perspectiva exige del profesor contar con un amplio
marco de referencia, tanto de los documentos del Magisterio de la
Iglesia como de las disposiciones en materia educativa de las
autoridades civiles y eclesiásticas españolas.
Así las
cosas, se agrupan las cuestiones que aquí se tratan en tres
bloques o unidades didácticas. Como se podrá ver, alguno de los temas
presenta un enfoque preferentemente informativo, de modo que sirve de
encuadre y documentación para los que abordan cuestiones doctrinales. En
concreto, la primera Unidad Didáctica dedica el primer tema a presentar
los principales documentos magisteriales sobre educación de la fe.
Las
cuestiones centrales de la asignatura son: La justificación de que
sea necesaria la presencia de la enseñanza religiosa en el currículo
escolar, y no sólo por motivos religiosos, sino también por exigencias
estrictamente educativas. Las características de la enseñanza religiosa
escolar que, siendo una asignatura plenamente curricular, tiene un
carácter propio y confesional. El profesorado de Religión debe conocer
bien los contenidos de estas dos unidades, ya que dan razón del
porqué y el cómo de su presencia y su tarea en el centro
educativo.
En
conjunto, las unidades didácticas del programa son las siguientes:
Unidad Didáctica 1. Cuestiones preliminares. Se tratan algunas
cuestiones que parece necesario tener claras cuanto antes: en primer
lugar, se exponen los principales documentos magisteriales sobre la
educación en la fe (Tema 1). Luego se delimita el concepto de
pedagogía de la fe (Tema 2), pues son muchos y variados los
modos de titular y de enfocar el estudio de estas cuestiones. En tercer
lugar, se analiza la pedagogía de Dios (Tema 3), que
ofrece el marco en el que debe desarrollarse la pedagogía de la fe
en sus formas y enfoques. En cuarto lugar se analiza el papel de la
familia, la Iglesia y el Estado en la educación en general y en la
educación de la fe en particular (Tema 4). Finalmente, en el
último tema se hace ver cómo la responsabilidad de la educación en la fe
recae sobre toda la comunidad cristiana, y sobre cada uno de los que la
componen con una responsabilidad común y diferenciada: obispo,
presbíteros, religiosos, padres de familia y laicos (Tema 5).
Unidad Didáctica 2. Carácter propio de la enseñanza religiosa escolar.
Esta unidad ocupa siete temas y pretende dar a conocer la naturaleza
de la enseñanza religiosa escolar. El profesor de Religión debe situar
la enseñanza religiosa escolar en la misión
evangelizadora de la Iglesia, sabiendo que es una de las formas de
educación en la fe, junto con la catequesis parroquial, la educación
cristiana en la familia y otras diversas maneras con que la Iglesia
cumple su tarea de educar la fe (Tema
6). En el tema siguiente se analiza la
naturaleza de la catequesis de la comunidad cristiana (Tema
7) y luego se aborda el estudio detenido
de la naturaleza de la enseñanza religiosa escolar (Tema
8). Se añaden tres temas que profundizan
en la enseñanza de la Religión en la escuela: primero se exponen algunos
argumentos que muestran cómo la enseñanza religiosa escolar está con
pleno derecho dentro de la escuela; más aún, es una materia
irrenunciable (Tema 9); luego se
analizan algunos criterios para la enseñanza religiosa escolar (Tema
10); a continuación se ven las
relaciones de la enseñanza religiosa escolar y las demás disciplinas
académicas (Tema 11).
Finalmente, parece interesante informar al profesor de Religión
sobre la situación de la enseñanza de la Religión en la escuela
española. Para ello se hace un breve desarrollo histórico de la
enseñanza religiosa escolar en la escuela española y se dan algunos
trazos de la situación actual (Tema 12).
Unidad Didáctica 3. El profesor de Religión. Esta última unidad
consta de cuatro temas: el primer de ellos estudia la identidad y misión
del profesor de Religión (Tema 13) siguiendo el documento sobre
el Profesor de Religión publicado en 1998 por la Comisión Episcopal de
Enseñanza y Catequesis. El segundo se dedica a esa formación del
profesor de Religión, deteniéndose especialmente en el servicio que
presta el Departamento de Religión (Tema 14). Finalmente se
presenta el resultado de dos trabajos en los que varios grupos de
profesores de Religión reflejan los principales problemas que se
plantean en su tarea (Tema 15) y las posibles líneas de solución
(Tema 16).
En la
introducción a cada Unidad Didáctica y a cada tema se concretará el modo
de realizar el estudio. En los temas informativos bastará asegurar que
se conocen los datos y bibliografía que se aporta; en los de síntesis,
como la Unidad Didáctica 2, es preciso que se comprendan bien los
contenidos centrales y se alcance una visión de conjunto rica y
coherente.
Parece de
interés hacer desde ahora un comentario a las relaciones entre la
enseñanza religiosa escolar y la catequesis. Aunque esto se aborda de
modo específico en el Tema 8, la catequesis ha sido y es, a la vez,
punto de referencia y de contraste para la enseñanza de la Religión en
la escuela. A lo largo de los últimos años la enseñanza religiosa
escolar ha adquirido una naturaleza y características propias que la
diferencian de la catequesis parroquial o de la comunidad cristiana, y
hoy es claro que entre ellas hay distinción y complementariedad. Pero
interesa tener claro también que la enseñanza religiosa escolar surge
dentro de lo que en la Iglesia se ha llamado catequesis, y si este
nombre es más propio de la catequesis parroquial o de la comunidad
cristiana, no es menos cierto que la enseñanza escolar de la Religión
participa de la catequesis en la Iglesia. Por otro lado, la educación de
la fe en la escuela puede aportar buenas experiencias para la catequesis
en la parroquia.
Los temas
de esta asignatura se continúan en los dos años siguientes de la
Diplomatura en Ciencias Religiosas con estudios más detallados en los
ámbitos didácticos y pedagógicos: en concreto, con la Pedagogía y
Didáctica de la Religión I y II en el 2º curso y con la Pedagogía
Religiosa Evolutiva en el 3º. Otras asignaturas de tono
eminentemente práctico complementan en cada curso el trabajo en el Área
de la Pedagogía de la Religión o Pedagogía de la fe.
Para
terminar estas orientaciones, conviene señalar que los estudios
relativos a enseñanza religiosa escolar o a la catequesis, están en
plena expansión. Con las distintas asignaturas del plan de estudios del
Instituto Superior de Ciencias Religiosas se abarcan los temas más
importantes y su concreción a la realidad de la escuela española, pero,
como en tantos otros ámbitos de la vida, es preciso un interés y un
esfuerzo constantes para no dejar pasar ocasiones de actualizar la
formación doctrinal, las técnicas pedagógicas y los demás aspectos de la
preparación para esta tarea apasionante de formación de la juventud.