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  1er curso:                             

Introducción a la Sagrada Escritura

Página de la asignatura Introducción a la Sagrada Escritura Pruebas Presenciales Orientaciones para el estudio Indicaciones prácticas para los que cursan la asignatura

Trabajos Personales a Distancia

     A lo largo de la asignatura, tanto si se observa el programa como si se sigue el Texto base, o cualquiera de los textos indicados en la bibliografía, se pone de manifiesto la importancia que tiene el conocimiento de la Constitución Dei Verbum para entender adecuadamente el lugar de la Sagrada Escritura en la Revelación cristiana y en la Iglesia de Cristo. Se proponen tres posibles Trabajos Personales que suponen una lectura atenta y un estudio de la citada Constitución del Concilio Vaticano II.

Para acceder a la Prueba Presencial es preciso haber realizado al menos uno de los Trabajos Personales que se indican: No es necesario en ninguno de los tres casos que el Trabajo sea extenso: bastarán dos o tres folios por una cara; en cambio, los tres exigen una lectura atenta de los textos que se proponen para leer y una reflexión posterior.

Trabajo Personal a Distancia 1 (Unidades Didácticas 1 y 2)

Señalar qué lugar se asigna en la Constitución Dogmática Dei Verbum a la Sagrada Escritura en el marco de la Revelación (capítulos 1-3, de Dei Verbum) y en el marco de la vida de la Iglesia (capítulos 4-6).

Para ello, en la primera parte, se trata de poner en paralelo Revelación y Escritura; Escritura y Palabra de Dios; Escritura, Tradición y Magisterio, y extraer consecuencias. Será preciso entresacar las definiciones que se dan de cada uno de estos conceptos y compararlas.

En la segunda parte, el paralelismo que hay que estudiar es entre Iglesia y Escritos sagrados; Escritura y Sacramentos; Escritura y vida cristiana.

 Trabajo Personal a Distancia 2 (Unidades Didácticas 3 y4)

Principales errores de la lectura fundamentalista de la Biblia

Se trata de entresacar las principales características de la lectura fundamentalista de la Biblia tal como vienen descritas en el Documento de la Pontificia Comisión Bíblica, "La interpretación de la Biblia en la Iglesia" y en el discurso del Santo Padre que lo precede. Desde esta perspectiva se pueden descubrir en qué errores de los descritos en las Unidades Didácticas 3 y 4 vuelve a incurrir esta lectura.

Trabajo Personal a Distancia 3 (Unidades Didácticas 5 y 6)

Señalar qué contenidos relevantes de la Constitución Dogmática Dei Verbum se encuentran explicitados (y cómo) en el documento de la Pontificia Comisión Bíblica, "La interpretación de la Biblia en la Iglesia".

Se trata de leer detenidamente ambos documentos y establecer esas correspondencias.

Por ejemplo, en los capítulos 4 y 5 de la Constitución Dei Verbum se alude a la formación del Antiguo y del Nuevo Testamento, y en el Documento citado se explican más detenidamente esos procesos. Otro ejemplo: el Documento citado parece, en su estructura, un desarrollo del n. 12 de Dei Verbum. Explicar a qué párrafos de Dei Verbum n. 12 corresponde cada apartado del Documento de la Pontificia Comisión Bíblica.

       No deje de acudir a su Profesor-tutor si encuentra dudas o dificultades al plantearse estos Trabajos.

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Pruebas Presenciales de Evaluación

    Los exámenes se celebrarán en las fechas fijadas en el calendario del Instituto y tendrán una duración dos horas

En el examen se propondrán tres temas largos, que se corres-ponderán en cada caso con uno de los temas del programa o con su correspondiente lección del Texto base, y de ellos habrá que contestar dos.

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Orientaciones para el estudio

A continuación se desarrollan las nociones básicas del programa de la asignatura. En primer lugar se señala la idea a la que obedece cada unidad didáctica. Normalmente, a continuación se desarrolla esta idea central para que el alumno sepa a qué atenerse a la hora de estudiar cada apartado de la materia. Después se ofrecen las correspondencias entre los temas del programa de la asignatura con las lecciones del Texto base. Finalmente, se proponen unas preguntas de autoevaluación por las que el alumno puede comprobar si ha asimilado los contenidos estudiados. Las respuestas correctas se señalan al final de la Guía, pero el alumno ha de esforzarse por no consultarlas hasta que no haya puesto por escrito sus propias respuestas.

En ocasiones es difícil encontrar la correspondencia entre las cuestiones que se indican en el programa y los contenidos que presenta el Texto base. Obviamente eso se debe que el programa tiene una orientación ligeramente distinta a la de Mannucci, aún respondiendo a un mismo planteamiento. Al alumno le resultará más fácil el estudio en la medida que comprenda la estructura del Texto base, pero, de todas formas, le basta con que tenga presentes en su trabajo las nociones que se ofrecen en estas "Orientaciones para el Estudio".

 Unidad Didáctica 1: Introducción

Como indica el título, en esta Unidad Didáctica se tratan unas nociones introductorias sobre contenidos que se expondrán con más amplitud en temas posteriores. El programa las distribuye en tres temas (La Sagrada Escritura, Principales afirmaciones del Magisterio de la Iglesia sobre la Sagrada Escritura, Historia del tratado: Introducción a la Sagrada Escritura). Puesto que se trata sólo de unas nociones introductorias, al alumno le bastará con conocer lo que se dice en la "Presentación" y el "Prólogo" del Texto base. No es preciso realizar ejercicios de autoevaluación.

 Unidad Didáctica 2: La manifestación escrita de la Palabra de Dios

Esta Unidad Didáctica es central a la hora de entender el contenido de la asignatura. Se trata de comprender en qué sentido se dice que la Sagrada Escritura es la Palabra de Dios. Y eso se hace, en primer lugar, acudiendo a las fuentes del saber teológico: la Sagrada Escritura y la Tradición como fuente de la Revelación, y el Magisterio de la Iglesia como intérprete auténtico del depósito de la Revelación. Obviamente el tema central es la matriz de la Constitución Dogmática Dei Verbum, según la cual la Sagrada Escritura sólo puede entenderse en un marco más amplio que es la Revelación. Esta noción se desarrolla en los dos apartados de esta Unidad didáctica.

a. Revelación y Sagrada Escritura. En este apartado se intentan expresar dos nociones: qué es y qué representa la Revelación, y qué lugar ocupa en ella la Sagrada Escritura. Una lectura atenta de la Constitución Dogmática Dei Verbum descubre que sólo en el capítulo III se describe qué es la Sagrada Escritura. En los dos capítulos anteriores se trata de la Revelación de Dios y de la transmisión de la Revelación. En estos dos primeros capítulos se presenta la Sagrada Escritura en marcos muy concretos: como revelación de Dios (aunque dicha revelación de Dios -con hechos y palabras, en la historia de los hombres- excede con mucho a la Sagrada Escritura) y como fuente y canal en la transmisión de la revelación (donde nuevamente se descubre que la Sagrada Escritura es un elemento importante -pues es palabra de Dios en cuanto escrita por inspiración del Espíritu Santo (cfr Dei Verbum, n. 9)- pero no es separable de la Tradición y de su interpretación por el Magisterio de la Iglesia).

Estos aspectos se descubren en la lectura de Dei Verbum, pero pueden verse descritos desde una perspectiva fenomenológica y teológica en el Texto base. Aunque no tienen los mismos títulos, los contenidos se corresponden con los capítulos 1-5 del Texto base: "El mundo de la palabra humana", "La palabra amistosa de Dios", "Revelación en la historia y a través de la historia", "La tradición en el tiempo del Antiguo y del Nuevo Testamento", "La Biblia es memoria escrita del Pueblo de Dios".

Ejercicios de autocomprobación

  1. La Sagrada es Palabra de Dios en cuanto escrita por inspiración del Espíritu Santo, pero la Tradición, no.   V/F
  2. La revelación de Dios coincide con la historia de los hombres.   V/F
  3. La revelación se da en la historia de los hombres.   V/F
  4. La Escritura no es propiamente palabra de Dios, ya que la Palabra de Dios es la revelación y ésta se realiza con hechos y palabras.   V/F

 b. La Escritura a la luz de la plenitud de la Revelación en Cristo. En este apartado se trata de estudiar en qué sentido se entiende la Sagrada Escritura como palabra de Dios en la fe de la Iglesia: es decir, lo que tradicionalmente se ha denominado la inspiración. El programa sigue aquí el método teológico por el que se intenta investigar qué se dice de la revelación en sus fuentes.

En primer lugar se estudia lo que dice la Escritura sobre sí misma (temas 7 y 8 del programa: Los escritos sagrados judíos a la luz de su referencia a Cristo; La Escritura y el Espíritu Santo enviado por Cristo), subrayando el doble aspecto -Escritura inspirada y autores humanos movidos por Dios- que se afirma en los escritos neotestamentarios. A continuación, lo que se afirma en la Tradición (tema 9: La Escritura a la luz de la tradición patrística) con las imágenes de Dios Autor de la Escritura y el hagiógrafo instrumento. Finalmente, se aborda lo que ha dicho el Magisterio de la Iglesia (temas 9 y 10: Naturaleza de la Sagrada Escritura según la enseñanza del Magisterio de la Iglesia; Analogía entre la Escritura y el Misterio del Verbo Encarnado), pero teniendo presentes siempre las circunstancias a las que responden sus declaraciones.

En este punto, mientras el programa apunta a un tratamiento sistemático, el Texto base sigue un planteamiento histórico. Así el tema 7 del programa se corresponde con el capítulo 8 del Texto base ("Los libros de la Biblia son Palabra de Dios"), y el tema 8 con el capítulo 9 del Texto base ("La inspiración de la Sagrada Escritura"). En cambio, para los 3 temas restantes la coincidencia no es tan plena. El tema 9, se corresponde con un apartado del capítulo 10 del Texto base ("La Iglesia se pregunta por el misterio de la Biblia. 2. La voz de los Padres de la Iglesia") y los temas 10 y 11 se corresponden con dos apartados de ese mismo capítulo ("La Iglesia se pregunta por el misterio de la Biblia, 6: "Hacia el Concilio Vaticano II"; y 7: "El Concilio Vaticano II")

Notas: 1. Aunque sólo se señalan las correspondencias entre el programa y el Texto base, este capítulo 10 del Texto base conviene leerlo detenidamente pues ofrece una panorámica histórica de cómo se ha entendido la Sagrada Escritura en la Historia de la Iglesia. Allí se desarrollan los temas que se han esbozado antes en la Introducción.

2. El Texto base, como se ha dicho, ofrece un planteamiento histórico del hecho de la inspiración, especialmente de las afirmaciones del Magisterio (lecciones 10 y 11). Si el alumno tiene acceso a otros manuales, esta parte está muy bien expuesta desde el punto de vista sistemático en el capítulo 6 ("El dogma de la inspiración") del primero de los libros de la Bibliografía complementaria: A.M. Artola-J.M. Sánchez Caro, Introducción al estudio de la Biblia, v.2: Biblia y Palabra de Dios, Ed. Verbo Divino, Estella 1989.

Ejercicios de autocomprobación

  1. En el Antiguo Testamento se habla expresamente de la inspiración de la Sagrada Escritura.   V/F
  2. En el Nuevo Testamento se habla de "escritores inspirados".   V/F
  3. En el Nuevo Testamento se habla de "escritura inspirada".   V/F
  4. La expresión "Dios autor" de la Escritura no es bíblica sino que tiene su origen el la lucha contra el gnosticismo dualista.   V/F
  5. La expresión "Dios autor" de la Escritura se utiliza en el Concilio Vaticano I y en el Concilio Vaticano II; en cambio sólo en el Vaticano II se dice que los hagiógrafos sean verdaderos "autores".   V/F

Unidad Didáctica 3: Naturaleza de la Sagrada Escritura.

Reflexión teológica

    Esta Unidad Didáctica reproduce las diversas explicaciones teológicas que se han dado al hecho de la inspiración a lo largo de los siglos, pero especialmente en la edad moderna. Hay que tener presente que la reflexión sobre la inspiración de la Sagrada Escritura, a lo largo de la historia, se ha forjado en el marco de la veracidad e inerrancia de la Sagrada Escritura (esto es lo que se constata en los temas 12-13) y por tanto, los resultados no han sido excesivamente satisfactorios. Sólo con la renovación bíblica de este siglo se han intentado otros caminos (temas 14-16) aunque los resultados hasta ahora obtenidos no son definitivos.

En el tema 12 (Planteamiento general) se abordan los caminos que no han llevado a ninguna parte. Se corresponden, en general, con los expuestos por el Texto base en el capítulo 10 ("La Iglesia se pregunta por el misterio de la Biblia. 5. Del Concilio de Trento al Concilio Vaticano I"). El tema 13 (Explicaciones de la inspiración desde la filosofía) reproduce la explicación de la inspiración que, con base en la doctrina de Santo Tomás sobre la profecía, se dio después de la encíclica Providentíssimus Deus. En el Texto base se corresponde con otro apartado del capítulo 10 del citado texto ("La Iglesia se pregunta por el misterio de la Biblia. 3. Santo Tomás y el carisma de la profecía"). Finalmente, los temas 14, 15 y 16 (Explicaciones desde las ciencias del lenguaje, Explicaciones desde la analogía entre los carismas, Explicación a partir del carisma de profecía), que abordan otras explicaciones de la inspiración que se han dado en este último siglo, se corresponden con los apartados 1-6 del capítulo 11 del Texto base ("Problemas abiertos").

Nota: Todo este capítulo puede también seguirse de manera ordenada en otro de los artículos recomendados en la Bibliografía: J.M. Casciaro, Biblia III. Inspiración divina de la Biblia, en GER, 4, Ed. Rialp, Madrid 1971, p. 148-160.

Ejercicios de autocomprobación

  1. La inspiración es un carisma de Dios para que la revelación que se propone en los libros sagrados esté exenta de error.    V/F
  2. Dios actúa sólo en el último de los autores de cada libro de la Sagrada Escritura.   V/F
  3. Los libros sagrados son sagrados y canónicos porque la Iglesia los reconoce como tales.   V/F
  4. Hay que afirmar que Dios es el único autor de la Sagrada Escritura.   V/F
  5. No cabe otra explicación de la inspiración que la acción de Dios en cada una de las potencias del hagiógrafo.   V/F

 

Unidad Didáctica 4: La Sagrada Escritura como camino, verdad y vida

Esta Unidad didáctica se refiere a una de las consecuencias primeras de la inspiración de la Sagrada Escritura: la veracidad. Como se podrá comprobar en la lectura del Texto base, esta cuestión de la veracidad de la Sagrada Escritura ha sido la que ha suscitado las mayores controversias en torno al origen divino de la Biblia. El planteamiento del tema ha sido normalmente de carácter apologético (y por eso la cuestión tratada ha sido denominada habitualmente: inerrancia de la Sagrada Escritura) especialmente en el siglo XIX. En la actualidad, con la inserción de la Sagrada Escritura en el marco de la Revelación, la apologética va por otros caminos y se habla de la veracidad de la Sagrada Escritura.

Tanto el programa como el Texto base desarrollan estas ideas. Aunque no tengan los mismos títulos, los tres temas de que consta esta Unidad didáctica se corresponden con el capítulo 15 del Texto base ("La verdad de la Biblia").

 Ejercicios de autocomprobación

  1. Los hagiógrafos describen los fenómenos físicos según aparecen ante sus ojos.   V/F
  2. Los hagiógrafos narran los sucesos históricos según la apariencia que tienen ante sus ojos.   V/F
  3. Los géneros literarios son importantes para entender la Sagrada Escritura pero no afectan en nada al contenido de revelación que se propone en ella.   V/F
  4. La Biblia, aunque no es un tratado de antropología, propone verdades ciertas sobre el hombre.   V/F
  5. Como la Biblia sólo se propone como verdad para la salvación, no hay que tener por verdaderos los demás contenidos expresados en ella.   V/F

Unidad Didáctica 5: El canon de la Escritura, norma de fe y vida de la Iglesia

La cuestión del canon en la Sagrada Escritura reproduce la cuestión de la inspiración y de la veracidad aunque desde un punto de vista fenomenológico: la Sagrada Escritura es norma (canon, en sentido activo) de vida porque la Iglesia reconoce en ella la Palabra de Dios. Por eso la guarda formando la colección (canon, en sentido pasivo) de los libros sagrados. Es especialmente relevante saber discernir las causas por las que el canon hebreo y el católico del Antiguo Testamento difieren en algunos libros (los llamados deuterocanónicos) porque en esa distinción se descubren los orígenes del judaísmo y del cristianismo en el siglo I.

La descripción del término canon y la determinación del canon en el Antiguo y el Nuevo Testamento se proponen en los temas 21-24 del programa (Explicación de términos relacionados con el concepto de canon, El canon del Antiguo Testamento, El canon del Nuevo Testamento, Canon de la Escritura e identidad de la Iglesia). Sus contenidos se corresponden con los capítulos 12 y 13 del Texto base ("El canon del Antiguo Testamento", "El canon del Nuevo Testamento").

En el programa de la asignatura junto a la cuestión del canon se introduce la cuestión textual, tanto en su forma (tema 20: La transmisión de los libros de la Biblia), como en su resultado final (tema 25: El texto transmitido). Los contenidos de estos temas se corresponden con los de los capítulos 6 y 7 del Texto base ("El lenguaje de la Biblia", "El texto de la Biblia").

Ejercicios de autocomprobación

  1. Parece que el doble canon -corto y largo- del Antiguo Testamento, presente en el judaísmo y el cristianismo, tiene su origen en un doble canon anterior al tiempo de Cristo y de los Apóstoles   V/F
  2. La Iglesia no descubrió su canon en su integridad hasta el Concilio de Trento.     V/F
  3. La razón por la que los libros canónicos del Antiguo Testamento son tales para los católicos es el uso que se hace de ellos en los escritos del Nuevo Testamento     V/F
  4. En los Padres y escritores eclesiásticos antiguos no hubo unanimidad al considerar el carácter sagrado de los libros del Nuevo Testamento            V/F
  5. Los Padres de la Iglesia relevantes -S. Jerónimo, S. Agustín- sí fueron unánimes en su consideración de los libros del canon de las Escrituras        V/F

 Unidad Didáctica 6: La interpretación de la Escritura en la Iglesia

Esta Unidad didáctica tiene dos apartados: la dificultad que tiene la tarea de la interpretación (la hermenéutica) en la cultura contemporánea y las características que tiene la interpretación católica de la Biblia.

En primer lugar se expone una breve historia de la interpretación que pone de manifiesto la dificultad de esta disciplina especialmente en la época moderna y contemporánea, que ha puesto de manifiesto el componente de subjetividad presente en cualquier interpretación. Son los temas 26 y 27 (Hermenéutica general y hermenéutica bíblica; Breve historia de la hermenéutica bíblica) que se corresponden genéricamente con el capítulo 16 del Texto base ("Historia de las interpretaciones de la Biblia") y con la primera parte del capítulo 17 ("El problema hermenéutico en la época moderna. A. Trayectoria de la hermenéutica en la filosofía moderna").

Los cuatro temas restantes del programa (temas 28-31: La interpretación católica de la Sagrada Escritura, I. y II, La actividad interpretativa en la Iglesia, La Sagrada Escritura en la vida de la Iglesia) se detienen en la interpretación católica de la Biblia. Esta interpretación tiene como principio que para saber lo que Dios quiso decir hay que averiguar lo que quisieron decir los hagiógrafos. Al mismo tiempo, ese sentido literal primero de los textos debe ponerse en el marco de la Revelación contenida en otros lugares. Este esquema, presente en Dei Verbum n. 12, es el que se desarrolla en el Documento de la Pontificia Comisión Bíblica, La interpretación de la Biblia en la Iglesia; por eso es mejor seguir estos temas con la lectura del Documento en lugar de utilizar el Texto base.

Ejercicios de autocomprobación

  1. La Iglesia no tiene un método propio de interpretar la Sagrada Escritura: todos los métodos son buenos si respetan los límites inherentes a él.   V/F
  2. El método histórico-crítico, más o menos desarrollado, es un paso necesario en la interpretación de la Sagrada Escritura.   V/F
  3. La utilización de la crítica histórica y literaria para la comprensión de la Sagrada Escritura no es lícita porque relativiza la Palabra de Dios en favor del intelecto humano.   V/F
  4. El sentido literal de la Sagrada Escritura no es su verdadero sentido porque ese verdadero sentido es el que alcanza ese texto a la luz de Cristo plenitud y mediador de toda la revelación.    V/F
  5. El sentido espiritual (tipológico, anagógica, etc.) de un texto de la Sagrada Escritura tiene el mismo valor de revelación que el sentido literal de ese texto.   V/F

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