Investigadores de la Universidad de Navarra colaboran en un proyecto pionero con momias egipcias de animales
Gracias a dos aparatos de última generación, se han obtenido imágenes en alta resolución del interior de las momias
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| Parte del equipo: arriba, de izquierda a derecha, Carlos Ortiz de Solórzano, director de la Unidad de Imagen del CIMA; el restaurador diocesano y sacerdote, Joaquín Martinena Lorente; y Gorka Bastarrika Alemán, radiólogo de la Clínica Universidad de Navarra. Sentados, la egiptóloga Mariluz Mangado Alonso; y Gabriel Heras Arribas, biólogo y técnico de imagen del CIMA. |
| Foto: cedida |
Investigadores de la Universidad de Navarra han colaborado junto con la egiptóloga Mariluz Mangado, graduada en Historia del centro académico, en un proyecto pionero con momias de animales de 3.000 años de antigüedad. El estudio ha servido para desvelar nuevos datos sobre la civilización egipcia, sus creencias, y sus vastos conocimientos en medicina, zoología y veterinaria.
Así lo ha confirmado el estudio de dos peces de la especie Tilapia nilótica, dos gatos, un halcón, una cabeza de felino, un cocodrilo y un pez mormyrus, que forman parte de colecciones particulares y de museos españoles.
"A la vista de las imágenes se aprecia que los embalsamadores situaban a los animales en su posición más natural, los peces por ejemplo están como si nadaran por el agua; el cocodrilo como si reptara; los gatos, en posición sedente... lo que muestra parecido con su representación en signos jeroglíficos. Se aprecia unidad en las posturas de las momias con la representación en la escritura, la pintura... En ese sentido, la momia es parte del arte", afirma Mariluz Mangado.
Un sistema que no daña las muestras
Asimismo, se ha encontrado más de una decena de amuletos, con los que se pedía protección a los dioses. "Vemos que son un elemento frecuente, lo que hasta ahora no estaba muy constatado en animales", indica la antigua alumna de la Universidad de Navarra.
Para ello, se han utilizado dos aparatos: un Micro CT (TAC de altísima resolución, para muestras de menor tamaño) cedido por el Centro de Investigación Médica Aplicada (CIMA) y un TAC, que normalmente se utiliza para el diagnóstico de pacientes en la Clínica Universidad de Navarra. Ambos centros ha realizado una colaboración desinteresada en un estudio pionero a nivel mundial, ya que es el primero que se conoce de estas características y que haya sido aplicado a momias no humanas.
“Nos ha empujado a colaborar la curiosidad de ver lo que hay dentro de una ‘caja negra’, sin abrirla, ya que causaría un daño irreparable, al deshacer el vendaje y provocar la aceleración de la degradación de la muestra", explicó el ingeniero Carlos Ortiz de Solórzano, director de la Unidad de Imagen del CIMA.

