Base de datos biográfica en Internet de acceso público sobre financieros y comerciantes en la Monarquía Española (1700-1850)
 

INVESTIGADOR PRINCIPAL:
Rafael Torres Sánchez. Universidad de Navarra

CONVOCATORIA:
Plan Nacional de I+D+I (2000/2003). Proyectos Coordinados. Modalidad P.1.

ENTIDAD FINANCIADORA:
Dirección General de Enseñanza Superior e Investigación Científica (Secretaria de Estado de Educación Universidades, Investigación y Desarrollo, Minsiterio de Educación y Cultura).

INVESTIGADORES:

PALABRAS CLAVE: Historia Económica.- Finanzas.- Financieros.- Capitalismo.- Política.- Estado.- Sociedad.- Grupos Sociales.

REFERENCIA: BHA2000-1346-C02-01

RESUMEN

Mediante la coordinación de dos equipos de investigación, uno de la Universidad de Navarra y otro de la Universidad del País Vasco, formados por seis profesores universitarios españoles y latinoamericanos, especialistas en historia económica del período indicado, proponemos la creación de una Base de Datos de acceso público a través de Internet sobre financieros y comerciantes en la monarquía española en el período 1700 a 1850. La necesidad de esta Base surge de la evolución reciente de la historiografía que prima la vuelta al individuo y la apertura a las problemáticas de otras ciencias sociales, y con ella la conveniencia de profundizar en el protagonismo como agente económico del individuo y de sus relaciones grupales.

El avance de las telecomunicaciones ofrece la oportunidad de explorar las posibilidades de su aplicación a la investigación histórica y al beneficio colectivo de la comunidad académica e investigadora. La creación de esta Base será responsabilidad de los dos grupos de investigación coordinados. Estos investigadores vaciarán y colocarán en la Base series completas de fuentes documentales y referencias bibliográficas detalladas en el proyecto. Esta Base permite el doble uso de, por un lado, hacer consultas y relacionar información y, por otro, introducir desde cualquier ordenador nuevas referencias fruto de las investigaciones y publicaciones personales. Al mantener siempre en cada registro el origen de la fuente y el autor de la referencia aumentaremos el estímulo para que nuevos investigadores aporten a la Base sus resultados, y con ello la utilidad de la Base y las posibilidades de relacionar. La difusión de la Base se apoya en la utilidad de su contenido y su facilidad de consulta, pero, además, Internet ofrece la posibilidad de incorporar, también de forma gratuita, en las páginas web y sección de recursos de las principales asociaciones de historia, nacionales e internacionales, así como en las de los departamentos de Historia de las universidades españolas y latinoamericanas.

 

Antecedentes y Estado actual del tema

Proponer la creación de una Base de Datos en Internet puede entenderse como un proyecto al hilo de la moda, pero nuestra intención, como pretendemos demostrar, es mucho más seria y producto de una trayectoria investigadora y de una reflexión que pretende aprovechar las oportunidades del nuevo mundo de las telecomunicaciones para ampliar la trascendencia y difusión del trabajo investigador colectivo.

Es cierto que Internet vende, pero también lo es que la mayor parte de los productos en la red sobre Historia suelen estar vacíos. Casi siempre es una página web con más intenciones que realidades, que con bastante frecuencia muestra posibilidades pero que no tiene apenas contenido. Actualmente nos encontramos con numerosas páginas web que son meros escaparates. Realmente pocas aportan un valor añadido al conocimiento por vías tradicionales y son las excepción las que sirven para mejorar la investigación. La causa es que es más fácil crearlas que mantenerla, ya que lo verdaderamente complicado es asegurar su actualización y comprometerse en una constante profundización de contenidos, generalmente porque no están concebidas como servicio sino como necesidad de presentación: todo grupo debe tener una página si se es algo.

Pero junto a esta realidad actual, Internet ofrece numerosas posibilidades a la comunidad científica que, simplemente, no se explotan porque requiere dedicación exclusiva. Lo que nosotros pretendemos es precisamente aprovechar las posibilidades de la red para extender la trascendencia de la investigación colectiva entre la comunidad de investigadores historiadores, con un compromiso expreso, como intentaremos demostrar, de evitar caer en el peligro de una página inútil y de mero escaparate.

Todos los miembros del equipo, como se puede comprobar en los respectivos curricula, tenemos un contrastado contacto con el mundo de la investigación, en concreto con el de la Historia económica española del siglo XVIII.

La historiografía reciente ha mostrado que no es suficiente con conocer las grandes coyunturas de los ciclos económicos, ni siquiera basta con precisar las especificidades de cada sector económico implicado, es necesario volver al individuo, a valorar su protagonismo como agente económico, a entender su participación e intervención en el proceso de creación e intercambio económico. Pero esta vuelta al individuo no es una vuelta a los orígenes historiográficos de la biografía heroica, sino una vuelta con nuevas herramientas metodológicas, prestadas a menudo por otras ciencias sociales como la sociología o la antropología, y con el conocimiento acumulado por la historiografía al ofrecer un marco de referencia estructural y coyuntural más o menos establecido.

Esta vuelta al individuo, en nuestro caso al interés por los verdaderos protagonistas de la evolución económica, pretende analizar a los agentes que fueron responsables o intervinieron directamente en los hechos económicos en el marco de las relaciones sociales y políticas en las que actuaba. No son agentes económicos que actúan en el mercado de forma más o menos libre. Las propias reglas de juego de la economía son entendidas de forma muy desigual según la posición de sus jugadores, porque ni el acceso a la información ni la capacidad de movilizar influencias, relaciones, fidelidades o crédito son las mismas.

Esta nueva concepción historiográfica permite abrir la Historia Económica a todos los campos de la Historia, lo que está enriqueciendo considerablemente los enfoques. A partir de esta vuelta al individuo y la apertura de la Historia Económica, está surgiendo una realidad económica mucho más rica y compleja. Desde el momento que el individuo del Antiguo Régimen se entiende mejor en su conexión con otros individuos y en su pertenencia a grupos más o menos estructurados, se está imponiendo un análisis de los agentes económicos en los grupos en los que conviven e interactúan, es decir, los grupos económicos de los que participa.

Es precisamente esta constante dualidad: individuo-grupo, una de las principales características de la economía en los tiempos modernos, y, sin duda, una de las mayores sugerencias metodológicas actuales. De tal manera que, por poner algún ejemplo, a la luz de este enfoque, las finanzas del estado no es un problema sólo de oportunidades económicas más o menos aprovechadas, se trata también de las posibilidades que tuvieron los hombres de negocio de articular una oferta en función de la proximidad a los políticos, bandos políticos, de cómo circulaba la información entre aquellos individuos o de cómo se articulaban las relaciones dentro de los individuos y grupos de financieros y banqueros. La simple capacidad de gasto del Estado nos ofrece sólo una parte una realidad mucho más rica y completa. Del mismo modo, y por seguir con los ejemplos, no es lo mismo una biografía tradicional de un gran comerciante que analizar cómo los comerciantes, individuos, podían actuar en redes comerciales, donde las reglas de juego del intercambio pasaban por los derechos de propiedad definidos por el estado, la pertenencia a una etnia, religión o los códigos de conducta internacionalmente reconocidos por las comunidades mercantiles. En definitiva, un maravilloso e inquietante mundo por descubrir.

 

OBJETIVOS:

1.- Crear un equipo humano que inicie, lance y administre en Internet una base de datos de acceso público sobre financieros y comerciantes en la Monarquía de España del período 1700-1850.

Somos conscientes que lo primero que debemos tener es el equipo humano. Internet nos permite estar en contacto constante y colaborar estrechamente en las tareas de creación y gestión, pero necesitamos varios grupos que nos permitan distribuir el enorme esfuerzo inicial. De ahí la necesidad de reunir varios grupos de investigadores especialistas en el mundo del capitalismo mercantil del Antiguo Régimen, y la opción de proyecto coordinado es la mejor para desarrollar el proyecto.

El equipo humano está compuesto por seis personas, articuladas en dos grupos universitarios españoles, con colaboración de dos investigadores de dos universidades iberoamericanas. Un grupo en la Universidad de Navarra, constituido por tres investigadores, uno de ellos de la Universidad Veracruzana. El otro grupo en la Universidad del País Vasco, constituido por otros tres investigadores, otro de ellos del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina.

 

2.- Delimitar con claridad el objeto de estudio.

En una base de datos que aspira a tener una función pública, con entradas de referencias de muy diversa procedencia y fuentes, es imprescindible precisar y delimitar cuál es el objeto de estudio, porque de lo contrario se corre el riesgo de aumentar indiscriminadamente los fondos de la Base, sin aportar información efectiva.

Por ello consideramos, y así lo indicaremos en la Base de Datos, que esta base debe contener información sobre hombres de negocio cuyo grado de responsabilidad en la economía del capitalismo mercantil fue, en principio, destacada. Esto quiere decir que interesan todas aquellas referencias sobre comerciantes mayoristas, quedando excluidos los tenderos y comerciantes minoristas. Del mismo modo, interesan todas las referencias a financieros y banqueros, que actuaron como tales (seguros, préstamo, cambistas..) y especialmente todos aquellos que tuvieron alguna relación con instituciones, públicas o privadas.

Por experiencia, sabemos que es muy difícil encontrar tipos "puros" en la Historia, sobre todo cuando se parte de categorías establecidas por historiadores, y lo normal es encontrar individuos que se situaban a mitad de camino entre grupos sociales diferentes y actividades económicas diversas. Es por ello, que nos interesa cualquier individuo, sea noble, viuda, ganadero o militar, siempre que aparezca en algún momento de su vida relacionado con alguna de las actividades directamente relacionadas con los motores del capitalismo mercantil, esto es, las finanzas públicas y privadas y el gran comercio. Es decir, el vínculo no es el oficio del individuo o su condición social, sino su participación directa o indirecta en una las actividades del capitalismo mercantil. Por esta vía, pensamos, evitamos exclusiones atemporales que nada benefician la interpretación y, sobre todo, abrimos la posibilidad de conocer las relaciones estos agentes económicos con la sociedad en la que interactuaban.

 

3.- Establecer las documentación histórica y bibliografía que sirva de fuente principal para iniciar el suministro de información a la base.

La base aspira a que, a medio plazo, los mismos investigadores que la consulten sean los que suministren información para ampliar los fondos de referencias de la base, pero, a corto plazo, es necesario, y creemos sinceramente que es responsabilidad del equipo que pone en marcha la base, dotarla de una serie de referencias lo suficientemente importantes, tanto en calidad como en cantidad, para asegurar que otros investigadores y la comunidad académica se interese por la base. Sabemos que es un proceso acumulativo, pero si no conseguimos aportar valor cuando la Base se ponga en la red, será muy difícil conseguir la participación de la comunidad científica, y sin esta colaboración difícilmente aspiraremos a hacer una Base de referencia internacional.

Por lo tanto, el equipo debe asumir como obligación y objetivo la selección, vaciado e introducción de documentación histórica y bibliográfica lo suficientemente representativa y atractiva para los investigadores de la comunidad académica y para conseguir la funcionalidad de la base.

Para ello nos centraremos en diversos fuentes históricas bien conocidas y localizadas, algunas de ellas utilizadas en estudios locales, pero ninguna de ellas cuenta con estudios completos ni por su puesto han tenido un tratamiento que permita aprovecharlas nominalmente. Aquí sólo las indicamos y en el Plan de Trabajo (3.6) explicamos la razón de su utilización:

a.- Los registros de comerciantes y banqueros del Archivo Histórico del Banco de España.
b.- Los inventarios del Archivo Histórico de Protocolos de Madrid.
c.- El vaciado sistemático de prensa nacional, en los que hay abundante referencias, empezaremos por El Almanak Mercantil o Guía de Comerciantes (1795-1808) y el Semanario Erudito (1788, 18 tomos).
d.- Las matrículas de comerciantes extranjeros en España del Archivo Histórico Nacional.
e.- Los registros de comerciantes en Cádiz, especialmente la Matrícula del Consulado de Cargadores a Indias del Archivo General de Indias.

Hay muchos más fuentes principales de referencias, pero consideramos que están son las más importante y que de forma prioritaria habría que introducir. Además, se completará con el vaciado de la abundante bibliografía sobre comercio, finanzas y economía, en general, sobre España.

La culminación de este primer gran bloque de información, consideramos, es más que suficiente para hacer operativa y, sobre todo, atractiva a los investigadores la consulta y uso de esta base.

 

4.- El diseño y creación de la Base de Datos, con el perfil de acceso público.

Por último, la forma en que los investigadores de cualquier parte del mundo podrán acceder libremente y de forma gratuita a esta base se determinará en el diseño y programación de la Base de Datos.

Nuestro propósito es aprovechar las ventajas de Internet para hacer de esta Base un proyecto colectivo, en el que cualquier investigador pueda hacer consultas sobre algún personaje o actividad relacionada con el capitalismo mercantil, y encontrar todas la referencias disponibles en esos momentos en la base, y al mismo tiempo, podrá introducir los datos y referencias de sus investigaciones, para que otros investigadores puedan conocerlas y citarlo.

Este doble estímulo (consulta pública y posibilidad de ser citado) es el sistema que actualmente está dando mejores resultados en el mundo de la medicina en los Estados Unidos, y es el que pretendemos aplicar a la Base.

Como detallaremos en el Plan de Trabajo (3.6), la hoja constará de dos partes: en una se explicará al visitante las características del proyecto, de forma expresa y detallada el objeto de estudio, las ventajas de la Base, sus posibilidades de consulta y de relación de campos, y las posibilidades de que introduzca desde su ordenador todas aquellas referencias que considere que pueden interesar a la Base y a otros investigadores. Siempre, dejando muy claro, y es la única exigencia, que debe incluir la referencia y su nombre, con el fin de identificar con claridad la información y darle más validez; entre las opciones posibles incluiremos que si no se rellenan esos dos últimos campos, la información introducida no se acumulará automáticamente en la Base.

La otra parte de la hoja es donde propiamente se hacen las consultas y donde se encuentra la información que se puede visualizar de la Base. En el Plan de Trabajo detallaremos como se confeccionará la totalidad de esta hoja y cómo se incluirá en Internet.