Numerosos factores reguladores están implicados en el control de
la fisiología gástrica. Los más clásicos, como
la secretina, gastrina y colecistoquinina, son conocidos desde principios
de siglo y sus mecanismos de acción han sido ampliamente estudiados.
Se trata fundamentalmente de hormonas presentes en células endocrinas
aisladas, pertenecientes al denominado sistema endocrino difuso del tracto
gastrointestinal. Más recientemente se ha comprobado que otras sustancias
reguladoras cuyos efectos son bien conocidos en otros
sistemas, por ejemplo la potente
acción vasodilatadora del óxido nítrico (NO) y de
la adrenomedulina (AM) o los efectos reguladores del peso corporal y la
ingesta de leptina y orexinas, también son producidas por células
de la mucosa gástrica e incluso por neuronas del sistema nervioso
entérico del tracto gastrointestinal.
El NO es generado en las células a partir de L-arginina y oxígeno
molecular por la acción de un grupo de enzimas, las sintasas de
NO (NOS). Esta sencilla molécula juega un importante papel en las
funciones digestivas, no solo como neurotransmisor del sistema nervioso
entérico sino también como regulador de las secreciones exocrina
y endocrina.
Así, existen numerosas evidencias
de la existencia de alguna forma de NOS, además de en las neuronas
entéricas, en muchos otros tipos celulares como células epiteliales,
endotelio y músculo de los vasos sanguíneos y músculo
liso de la pared. Nosotros hemos detectado la
isoforma neuronal de la NOS (nNOS)
en células mucosas, principales y endocrinas del epitelio gástrico
de la rata. El NO producido por estos tipos celulares parece formar una
compleja red de comunicación paracrina con un importante papel en
la fisiología gástrica.
La leptina o proteína OB es el producto del gen ob, que fue clonado
a finales de 1994. Inicialmente se vió que era sintetizada y segregada
por los adipocitos y que se relacionaba con el control del peso corporal
y la disminución de la ingesta de alimento. Posteriormente se ha
comprobado que esta proteína es producida por otros tejidos como
placenta, hipófisis, glándula mamaria, cerebro y mucosa gástrica.
Concretamente en la mucosa gástrica la leptina se ha detectado en
el tercio inferior de las glándulas fúndicas siguiendo un
patrón muy
similar al de la nNOS.
Los neuropéptidos orexigénicos, orexina A y orexina B, recientemente
identificados en el hipotálamo dorsolateral, tienen un efecto contrario
al de la leptina, es decir, estimulan la ingestión de comida. Su
producción se ha detectado también en el estómago,
concretamente en neuronas del sistema nervioso entérico, así
como en células endocrinas del antro, intestino y sistema endocrino
del páncreas.
El conocimiento actual de la implicación que pueden tener en la
fisiología gástrica todos estos factores, algunos de ellos
tan recientemente identificados, es todavía muy fragmentario. Creemos
que es necesario un estudio en profundidad que permita describir con mayor
detalle su distribución celular concreta y las relaciones funcionales
que puedan existir tanto entre ellos como con las hormonas gástricas
clásicas. Ello hará posible una mejor comprensión
de los mecanismos mediados por estas sustancias en el estómago,
tanto en condiciones fisiológicas como en algunas alteraciones gástricas. |