Departamento de Historia - Historia Antigua


La Conquista de Italia 

RESUMEN DE LA CONQUISTA DE ITALIA POR ROMA

I.-  Hasta la invasión gala (390?/386?)

    1. Roma, gestora del dominio etrusco sobre el Lacio. Tras la expulsión de los Tarquino (post reges exactos), habría sufrido el dominio del etrusco Porsenna de Clusium, hasta el 480/470 a.C., en que se verifican las derrotas etruscas en Campania. Latinos y griegos serían hostiles a la Roma de Porsenna y apoyarían los intentos de restaurar a los Tarquino. Gracias a la milagrosa in-tervención de los Dióscuros, Cástor y Polux, la caballería romana venció a la Liga Latina en la batalla del Lago Regilo (499/496?), imponiendo a la Liga el “tratado de Casio” (foedus Cassianum) en 493, que hacía de Roma miembro de la Liga Latina, seguramente con un estatuto especial y pri-vilegiado. Recuérdese que precisamente en esa coyuntura delicada se produjo la secessio plebis (494?) de la que nació el tribunado de la plebe.

    2. Desplazamiento de los “pueblos sabélicos” (sabinos, hernios, ecuos, volscos) hacia el Lacio y de los samnitas a Campania. Roma acepta el asentamiento de ciertos invasores (Atta Clausus y sus 5.000 clientes sabinos. En latín, Appio Claudio). Los hernios se someten pronto. El resto de los sabinos se apaciguan hacia el 448. La Liga ataca a ecuos y volscos en el curso alto del Trero y a fines del siglo V son rechazados a sus montañas. (Sucesos coetáneos de las XII Tablas, el ius conubii oficial inicialmente vedado para matrimonios mixtos y la creación de la censura).

    3. Guerra contra Veyes (bellum Veiense), a 17 km. de Roma, en la ripa Tusca. Pudo tener como causa el control del comercio de la sal -vital para la ganadería- y la explotación de los bosques. Dueña del cercano vado de Fidenas, Veyes domina un acceso a Campania. La iniciativa es de la gens Fabia, con dominio de tierras en el área. Fidenas cae en 426. El sitio de Veyes dura diez años (406-396) obligando a Roma a crear una estructura militar de ejército movilizado en permanencia. Luego se crean cuatro nuevas tribus administrativas en la ripa Tusca para ocupar la zona con romanos.

    4. La invasión de los galos cisalpinos (celtas del Valle del Po) arruina los establecimientos etruscos del Po. Asesorados por Siracusa (en guerra con los etruscos de Caere) caen sobre la Italia central. Breno, su jefe, aplasta a los romanos en el desastre del río Alia (18 de julio del 390 o del 386: día infausto en el calendario romano para el futuro) y toma Roma (excepto la ciudadela del Capitolio). Los dioses romanos son evacuados a Caere (a través de cuyo puerto, Pyrgi, es posible que Roma comience su primera actividad relacionada con el mar). Los supervivientes, con la ayuda de Caere, se recuperan. Roma comienza a aparecer en las historias griegas. Concede a los de Caere (caerites) el derecho de ciudadanía romana. Es posible que comiencen las relaciones con la Marsella focense.
 

II Hasta la victoria de Sentinum (295) y la anexión de la Sabina (290)

    1. Hacia el 381, probable alianza pan-latina con hegemonía de Roma sobre la Liga. Se crean dos nuevas tribus administrativas en la zona del agro Pontino, que se ocupa en permanencia. En el 346 se firma un tratado con Cartago. El primer conflicto con los samnitas, sin especiales conse-cuencias tiene lugar en el 343. En el 341 los samnitas atacan Campania (Capua); los latinos apoyan a Capua, pero los romanos a los samnitas. En el 338, la victoria romano-samnita disuelve la Liga Latina y el Lacio se convierte en un dominio romano. Roma se anexiona el rico ager Falernus y Neapolis solicita su protectorado. La anexión de Capua suscita la hostilidad samnita.

    2. Las dos Guerras Samnitas entre 326 y 290, por su dureza, extensión y dificultad forjan el cimiento de la nueva mentalidad militar romana. Tras acciones litorales y de llanura, los romanos son vencidos por la  federación o Liga Samnita en la guerra de montaña (Horcas Caudinas, entre Capua y Benevento, 321. Sigue una tregua de cinco años). Samnitas, capuanos y etruscos se alían. Roma reacciona reorganizando su dispositivo militar y construyendo la Via Appia hacia Campania (iniciativa de los Claudii, con tierras en el Sur). Obtienen una paz favorable en el 304. Los grandes clanes romanos se dividen: los Cornelii, Decii y Claudii insisten en la expansión meridional. Los Fabii prefieren el alto Tíber y Etruria. A la alianza antirromana se sumarán los galos (celtas) del Norte y los umbros. Quedan malparados tras la compleja campaña que culmina en la victoria romana de Sentinum (295), en Umbría, aunque Vulci y Volsinias resistirán, aún, treinta años más el acoso romano. En 290, las legiones aplastan una sublevación en la Sabina central: Roma domina toda la Italia central, desde la costa tirrena hasta la adriática.
 

III La conquista del Sur (272) y las últimas campañas del Norte (265)

    1. La lucha samnítica ha llevado a Roma muy al Sur, preocupando a los griegos (a la poderosa Tarento, sobre todo) y a Cartago por su acercamiento a Sicilia (tratado romano-púnico del 306). El rey helenístico Pirro de Epiro acude con su formidable ejército (incluye elefantes y maquinaria evolucionada) en ayuda de Tarento (aunque con planes propios de hegemonía sobre Magna Grecia) y, tras vencer en Heraclea (280) y Ausculum (279), llega al Lacio mismo. Pasa a Sicilia, contra Cartago (dos años). La falta de reservas y la retirada de apoyo de las ciudades grie-gas, temerosas ante sus propósitos hegemónicos, no le permiten continuar una guerra cuyas batallas gana en su totalidad (victorias “pírricas”). La batalla de Maleventum (desde entonces lla-mada por Roma Beneventum) le obliga a retirarse (275) a Epiro. La aristocracia de Tarento pacta con Roma y le entrega la ciudad (272), que será saqueada (enorme botín. Importante flota en poder de Roma).
 
    2. En el Norte, victoria sobre los celtas (galos senones) en Ariminium (Rímini) y Ancona. Dominio romano sobre el vasto y rico ager Gallicus, en 283, con posibilidad de asentamientos romanos masivos. La última ciudad etrusca no sojuzgada, Volsinias (Volsiniae), cae en el 265. Roma controla Italia desde Mesina hasta los río Arno y Aesis. Entre Roma y Cartago sólo media el Estrecho de Mesina.