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Departamento de Historia - Historia Antigua
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LOS CÓNSULES
Polibio, Vl.12
Los cónsules, mientras están en Roma
y no salen de campaña con las legiones, tienen competencia sobre
todos los negocios públicos, Los magistrados restantes les están
subordinados y les obedecen, a excepción de los tribunos; también
corresponde a los cónsules presentar embajadas al Senado. Además
de lo dicho, deliberan sobre asuntos urgentes y son ellos los que ejecutan
íntegramente los decretos... Corresponde a los cónsules convocar
cada vez la asamblea, presentar las proposiciones y ejecutar los decretos
votados por la mayoría. Su potestad es casi absoluta en lo que concierne
a preparativos bélicos y a la dirección de las campañas...
Además, en campaña, tienen la potestad de infligir cualquier
castigo a sus subordinados. Disponen a su arbitrio de los fondos públicos
les acompaña siempre un cuestor, presto a cumplir las órdenes
recibidas. Si se considerara sólo este aspecto, no sería
inverosímil decir que esta constitución es simplemente monárquica.
LOS TRIBUNOS DE LA PLEBE
Dionisio de Hálicarnaso, VI.89 ss.
Estos cinco hombres fueron los primeros que recibieron
la potestad tribunicia el cuarto día antes de los idus de diciembre,
fecha que se ha mantenido hasta nuestros días. Terminada la elección,
los enviados del Senado consideraron que todos los asuntos para los que
los habían enviados estaban resueltos. Pero Bruto convocó
una asamblea y aconsejó a los plebeyos que hicieran esta magistratura
sagrada e inviolable, consolidando su seguridad con una ley y un juramento.
Todos estuvieron de acuerdo y Bruto y sus colegas redactaron la siguiente
ley: “Que nadie obligue a un tribuno de la plebe a hacer algo contra su
voluntad, como si se tratara de una persona cualquiera, ni lo golpee, ni
ordene a otro que lo haga, ni lo mate ni ordene matarlo. Si alguno viola
alguna de estas prohibiciones, sea expulsado como impío y sus bienes
consagrados a Ceres; y el que mate a alguno de los que realicen estos actos,
quede libre de culpa”... A partir de entonces se estableció entre
los romanos la costumbre de que las personas de los tribunos de la plebe
fueran sagradas e inviolables, costumbre que se ha mantenido hasta nuestros
días.
Todavía pidieron al Senado que les permitiera designar cada
año a dos hombres de la plebe para que ayudaran a los tribunos en
lo que les pidieran para juzgar las causas que éstos les encomendaran
y para que se encargaran de los lugares públicos y sagrados y del
buen abastecimiento del mercado. Obtenida también esta concesión
del Senado, eligieron a unos hombres a los que llamaron asistentes y colegas
de los tribunos y jueces.
Plutarco, Cuestiones romanas, 81
Su autoridad y poder consisten en bloquear el poder
de un magistrado y en la eliminación de una autoridad excesiva...
Puesto que el tribunado deriva en su origen del pueblo, el elemento popular
es muy fuerte; y de mucha importancia es el hecho de que el tribuno no
se eleve sobre el resto del pueblo, sino que conforme su apariencia, forma
de vestir y manera de vivir a la de los ciudada nos ordinarios... El tribuno
no debe dificultar el acceso a él..., de ahí la costumbre
de que la puerta de su casa perma-nezca abierta, de día y de noche,
para servir de refugio para quien lo necesite. Todo lo humilde que es en
apariencia es poderoso en realidad... convierten su persona en sagrada
e inviolable.
EL SENADO
Polibio, VI.13
La atribución principal del Senado es el control del erario
público, porque ejerce potestad sobre todos los ingresos y sobre
la mayor parte de los gastos... los cuestores no pueden disponer de fondos
públicos sin autorización del Senado. Este dispone también
el dispendio mayor, el más costoso, que ordenan cada cinco años
los censores para restaurar y reparar los edificios públicos; los
censores deben recabar la autorización del Senado. De modo semejan-te,
caen bajo la jurisdicción del Senado los delitos cometidos en Italia
que exigen una investi-ga-ción pública, como son traiciones,
perjurios, envenenamientos, asesinatos... Es incumben-cia del Senado enviar
embajadas a países no italianos, cuando se necesita ya sea para
lograr una reconciliación, para hacer alguna demanda o para intimar
una orden, para recibir la rendición de alguien o para declarar
la guerra. Cuando llegan embajadores a Roma, el Senado decide lo que debe
contestárseles y el comportamiento que debe seguirse con cada uno.