Departamento de Historia - Historia Antigua

La diosa Madre Tierra

Him.Tierr.1-3, 6-9, 17b-20.

“Voy a cantar a la Tierra Madre universal de sólidos cimientos, anciana venerable, que nutre todo cuanto existe... De ti procede la fecundidad (buenos hijos) y la fertilidad (buenas cosechas y los frutos), ¡oh Soberana! y de ti proviene el dar la vida así como el arrebatarla a los mortales hombres. Feliz aquel a quien tú, benévola, honras; él lo tiene todo en abundancia... ¡diosa augusta, generosa divinidad! Te saludo, Madre de los dioses, esposa del Cielo estrellado! ¡Concédeme una vida feliz como premio de mi canto! En adelante yo me seguiré acordando de ti en los restantes cantos”.

Precatio Terrae Matris

Anth. Lat.I.27.1-2, 12-15. 17-20

“Sagrada diosa Tierra, madre de la naturaleza, que vas engendrando y regenerándolo todo... Das los alimentos necesarios para vivir con fidelidad (constancia) perpetua y, cuando se retiere el alma, nos refugiaremos en tu seno. Todo cuanto das recae dentro de ti, de modo que con razón tú (Tierra) eres llamada Madre Grande de los dioses... Tú eres la Madre de los hombres y de los dioses, sin la cual nada nace ni alcanza la madurez. Tú eres la Grande, tú, diosa reina de las deidades. ¡Diosa! te adoro e invoco tu divinidad”.

Muerte

Esquilo. Coéforas.127-128

“La tierra que, sola, engendra todos los seres, los alimenta y los recibe de nuevo en su seno”.
 
 

Epitafio

H. Diehl, Anthologia Lyrica.1.64.

“Estoy muerto, mas el muerto es polvo y el polvo es tierra
Pero, si la Tierra es diosa,
no soy muerto, sino dios”.