Departamento de Historia - Historia Antigua

 

La Prehistoria Helénica: Breve Encuadre General

 

1. El Neolítico, que en el POA ya es perceptible en el VIII milenio a. de C., se inicia en la tierra griega en el VII milenio y llega hasta comienzos del III.

2. La Edad del Bronce puede encuadrarse, grosso modo y con diferencias regionales, entre el 2800 y el 1100. Sigue en vigor (como para el Neolítico) la división convencional en tres fases (antigua, media y reciente; a la fase reciente se la llama, a veces, tardía o última, según escuelas y países). Los periodos de la Edad del Bronce reciben los nombres de Heládico, Minoico y Cicládico  según se refieran a la Península, a Creta  o a las restantes islas, respectivamente. En sus comienzos es visible para los arqueólogos una fuerte influencia de Anatolia en las islas septentrionales del Mar Egeo. Muchos autores piensan que en esta época se produjo el asentamiento de los primeros indoeuropeos (los ancestros de los aqueos o estos mismos). Se ha intentado rastrear su llegada a partir de la presencia de ciertos tipos cerámicos nuevos, como la cerámica “minia”, llamada así por Schliemann. (No confundir “minio” con “minoico”, como a veces sucede en algunas malas traducciones).

        2 a. La cultura minoica (de Minos, rey mítico de Creta, que encargó el laberinto a Dédalo para encerrar al monstruoso Minotauro). La “facies” minoica de la Edad del Bronce tiene fuertes influencias orientales en su comienzo, en el cual todavía no existen los famosos “palacios” (fase “prepalacial”), que parece surgen embrionariamente poco después del 2000 a. de C., en Cnoso y en Festo, aunque distan de poseer el tamaño y la magnificencia de los posteriores. De ahí que se hable de fase “protopalacial”, cuyo nombre técnico es Minoico medio I, II y III. A partir del 1700 hay también palacios más complejos en Malia, Zakro y Haghia Triada, a la vez que han crecido los de Cnoso y Festo. Es la primera fase palacial. No mucho más tarde, en la segunda fase palacial (hacia el 1600: fin del minoico medio y comienzo del minoico reciente), aparecen los grandes edficios que se han hecho famosos tras las excavaciones y restauraciones de A. Evans. A este momento corresponden el uso de la escritura (lineal A) y la fuerte expansión cultural minoica hacia el exterior, perceptible por los restos materiales y en la memoria histórica de los griegos posteriores. Sería el periodo de la “talasocracia minoica” o pleno dominio cretense del Mediterráneo central. Recientemente, el noruego Aartun ha propuesto que la lengua representada en el lineal A de Creta es semítica. En torno al 1400 (minoico reciente III), Creta parece dominada por los aqueos de la Península y, en consecuencia, aparece el lineal B (lengua indoeuropea y griega; descifrado por M. Ventris).

        2 b. La cultura micénica (de la ciudadela de Micenas, primera de las “aqueas” excavada por Schliemann tras el descubrimiento de Ilión - Troya en 1870). Arqueológicamente corresponde al periodo heládico reciente (del 1600 al 1100 a. de C., aproximadamente). Sus yacimientos principales, todos con estructuras bastante semejantes, arquitectura ciclópea, grandes fortalezas amuralladas, tumbas monumentales en falsa bóveda, etc., son Micenas, Tirinto, Pilo, Tebas, Gla y Yolco. Hay restos de estructuras micénicas en otros lugares y, particularmente, en Atenas. Tipológicamente, muchas manifstaciones del arte micénico tienen fuerte influencia minoica.
El periodo de apogeo y expansión fuera de la Península comienza hacia el 1450 (lineal B en Cnoso). Desde entonces abunda la cerámica micénica no sólo en el litoral del POA y Asia Menor, sino también en las costas de Italia y, según se va viendo en los últimos años, de España.
Los textos en lineal B son relativamente abundantes, pero breves, poco expresivos, no se conocen creaciones literarias, historiográficas o cronísticas, hímnicas, etc., y se concentran en los últimos momentos de vigencia de la cultura micénica (hacia 1200 a. de C.), como si esta clase de documentos hubiera sido creada para un uso efímero. Los depósitos principales se han hallado en en Cnoso y Pilo (algo más de 5.000 tablillas en total). Las tablillas se refieren a cuentas, recibos, planes de cobro fiscal, racionamientos, censos y catastros parciales, situación de almacenes de manufacturas o materias primas, etc.

Nota sobre Minos. Dice de él Tucídides, al comienzo de su Historia de la Guerra del Peloponeso, que “fue el primero, de los que conocemos por tradición, en dotarse de una flota y extender su dominio por la mayor parte de lo que hoy llamamos Mar Heleno (Egeo); sometió las islas Cícladas y fue el primer colonizador de la mayoría de ellas, expulsando a los carios e instaurando en su gobierno a sus propios hijos. Desde luego, para que le llegaran los tributos (a Creta) con seguridad, procuró en cuanto pudo limpiar el mar de piratas.” Minos (palabra que puede ser un título, como luego lo fue “César”), en la mitología griega, fue hijo de Zeus y la ninfa Europa, raptada por aquél disfrazado de toro, y uno de los tres jueces del tribunal que juzgaba a los muertos. El Minotauro, al que se sacrificaban víctimas del Continente y que fue muerto por el ateniense Teseo, era el fruto monstruoso del adulterio de la esposa de Minos, Pasifae, con un toro enviado por Posidón. En el dominio del mar por Minos insisten Heródoto, Platón, Aristóteles y otros autores griegos y la arqueología lo confirma progresivamente. Los micénicos, una vez pasados a Creta, heredarían este saber naval minoico.