Tolomeo I
Hijo de Lagos, general macedonio, fue compañero él mismo
de Alejandro, se hizo con el poder monárquico en Egipto, el más
rico -aunque no el mayor- de los reinos helenísticos. Durante un
siglo estará regido por soberanos enérgicos y competentes,
que lo llevan a un apogeo comparable al de la época faraónica,
el cual será seguido de una larga decadencia.
En todos los terrenos Tolemeo I, príncipe prudente y tenaz,
fue un pionero. Anexó a Egipto tierras circundantes para abrir francamente
su reino al Mediterráneo. Introdujo la moneda, atrajo a pobladores
griegos, procuró retener a sus mercenarios otorgándoles dominios.
Inauguró una política de colaboración entre griegos
e indígenas proponiendo al nuevo dios, Sárapis (Serapis ).
Fundó el Museo y la Biblioteca alejandrinos.
Tolomeo II (283-246)
Hijo de Tolomeo I, casó según costumbre egipcia con su
hermana, Arsinoe (de ahí su epíteto de Filadelfo). Activa
política exterior, basada en enlaces matrimoniales y en las guerras
contra los Seleúcidas (I y II Guerras Sirias). En el momento de
máxima expansión posee Cirenaica, Chipre, Panfilia, Licia
y Celesiria [llanura entre Líbano y Antilíbano]. Es hegemón
de los Nesiotas [Insulares] cicládicos. Envía embajadas a
Roma y la India. Reforma la administración y explota intensivamente
los recursos del país mediante monopolios y una fiscalidad exigente.
Reforma la moneda, restaura el canal de Necao y el oasis del Fayum y atrae
a mercenarios y capitalistas griegos. Desarrolla al máximo Museo
y Biblioteca y hace de su corte un centro inigualable de atracción
intelectual.
Tolomeo III Evérgeta (246-221)
Desarrolla inicialmente campañas en Asia, potentes, que cesan
del todo en la segunda mitad del reinado. Sigue la política de brillo
cultural. Exploraciones del Golfo Pérsico. Estudios de Eratóstenes.
Inicio de los problemas sociales y de las manipulaciones en la moneda [234],
que aumentarán con sus dos sucesores, cuyo reinado es el punto de
inflexión en la historia lágida.
Tolomeo IV Filopátor
Amenazado por Antioco III, vence en Rafia (217) a su rival y ha de
recurrir a reclutar indígenas egipcios por vez primera (que ocasionalmente
se sublevan, conscientes ahora de su fuerza) y a contemporizar con ellos.
Tolomeo V Epífanes
Pierde Celesiria y sólo guarda Chipre y Cirenaica. Comienza
el reinado con una amnistía [piedra de Rosetta] pero no cesan las
alteraciones en el Delta y en la Tebaida. La devaluación de la moneda
es fuerte: desaparecen la plata y el oro amonedados (210), lo que aísla
a Egipto del comercio mediterráneo.
A la muerte de Tolomeo V
comienza un largo periodo de decadencia (siglos II-I). Dos hermanos se
disputan el trono: Tolomeo VI Filométor († 145 y apoyado por Antíoco
IV) y Tolomeo VII Neo Filopátor (su hijo, †144) se enfrentaron
a Tolomeo VIII Evérgeta II (llamado "el Tripón", † 116),
al que los súbditos llamaban Caquérgeta (el Maléfico),
apoyado por Roma. Deja el poder a Cleopatra III, su esposa. La plebe alejandrina
empieza a intervenir en la elección de soberano. (Tolemeo IX Soter
II, hijo del VIII y de Cleopatra III, fue corregente con su madre y luego
con su hermano menor, Tolemeo X, en 110. Fue expulsado y regresó
fugazmente a Egipto como rey en 89-88). Su hija, Cleopatra Berenice, gobernó
desde su muerte hasta el año 80. Tolemeo X Alejandro I (†88), hermano
menor del IX, fue impuesto por los alejandrinos como corregente a su madre,
Cleopatra III. Casó con Cleopatra Berenice y murió en una
batalla naval. Tolemeo XI Alejandro II († 80) era hijo del X fue un juguete
de Sila y murió asesinado por los alejandrinos, a pesar de ser el
último varón descendiente legítimo de Lagos. Un bastardo
de Tolomeo IX, Tolomeo XII Theos Filopátor Filadelfo Neodióniso,
llamado Auleta († 51 y padre de Cleopatra), usurpa el trono con acuerdo
de Roma por sucesivos sobornos a los imperatores (entre ellos, César).
Expulsado por el pueblo (58), indignado por la cesión de Chipre
a Roma, vuelve de la mano del procónsul de Siria (55) y es protegido
por la guarnición romana en Alejandría. El publicano C. Rabirio
es nombrado dioceta y controla las finanzas. Tolemeo XIII († 47), hermano
de Cleopatra VII, casó con éste el año 51. Tras el
asesinato de Pompeyo por sus ministros, fue depuesto por César.
Murió luchando contra éste, ahogado en el Nilo. Tolemeo XIV
(† 44) era su hermano. Casó con Cleopatra VII en el 47, por decisión
de César y fue asesinado por ésta, última reina del
Egipto lágida (Cesarión figuró como Tolemeo XV César).
Rasgos políticos. A diferencia de Seleucia,
en Egipto no se fundaron ciudades. Tolomeo I sólo fundó Tolemais,
en la Tebaida, para contrarrestar la influencia sacerdotal de Tebas. Las
ciudades fundadas por los lágidas lo fueron en el exterior (eso
indican nombres como Arsinoe, Filadelfia y Tolemais, que son renominaciones
o fundaciones en tierra griega o minorasiática).
Su expansionismo en Siria meridional y Chipre pudo tener como motivo
la posesión de madera, pero el resto de sus conquistas parecen de
carácter meramente agresivo o imperial. Los nomarcas egipcios semiautónomos
fueron sustituidos por gobernadores griegos, a modo de sátrapas.
Y las ciudades griegas de sus dominios carecieron, en general, de autonomía,
sujetas a un general, a un epístata (gobernador) y al dioceta de
Alejandría (ministro de Hacienda). En algunas provincias hubo, como
delegado del dioceta, un ecónomo.
Las obras públicas fueron abundantes. Tolomeo I levantó
el Museo y la Biblioteca. Tolomeo II amplió ésta, reconstruyó
el canal de Darío I entre el Mar Rojo y el Nilo, pasando por los
Lagos Amargos, y comenzó el dragado del Lago Moeris para crear el
nomo arsinoíta, El Fayum, en el que estableció a pobladores
griegos. La ruta caravanera nilótica entre Copto y Berenice, en
el Mar Rojo, fue dotada de pozos y fortines. El correo se modeló
sobre el persa, lo mismo que el sistema para transporte de bultos pesados,
basado en la requisa de animales de tiro por el recorrido. Tolomeo II introdujo
el camello.
Alejandría.
Era, frente a Egipto, "la Ciudad", emplazada en el istmo entre el mar y
el Lago Mareotis. La trazó Dinócrates según plano
rectangular. Estrabón habla de calles de 30 m. de ancho, de este
a oeste, cruzada por otra semejante, de norte a sur. Alejandro unió
a tierra la isla de Faro mediante un muelle de más 1,5 km., llamado
el heptastadio, en torno al que se formaba un puerto doble, como en Siracusa.
Al este había un gran estanque natural, que aún existe, y
al oeste el puerto de Eunosto, conectado con el Lago Mareotis por un canal.
Cerca de éste se hallaba Ciboto, el puerto de guerra y, en posición
simétrica, el puerto privado de Tolomeo II, con una espléndida
flota de recreo. Más adelante, Tolomeo IV hizo construir una suntuosa
residencia sobre una barcaza.
El barrio real, Bruquio, estaba al este. Allí, entre templos
y espacios verdes, se alzaban el palacio, el Museo, la Biblioteca, los
cuarteles griegos de la guardia, las tumbas de los Tolomeos y la maravillosa
de Alejandro, que erigió Tolomeo II, al trasladarlo desde Menfis
(Caracalla peregrinó a ella). Por encima de todo se erguía
el Faro, alzado allí por Sóstrato de Cnido. Era una gran
torre de tres pisos, cada uno menor que el precedente, y de unos ciento
veinte metros de alto. En el tercer piso se elevaba una cúpula
sostenida por ocho columnas, bajo la que ardía un potente fuego
resinoso. Es posible que hubiese cristales convexos. Podía subirse
en ascensor. Hay quien propone al Faro como modelo de los alminares musulmanes.
El abigarramiento y la gigantesca extensión de Alejandría
permiten definirla mejor que como una ciudad convencional como una agrupación
de politeumas o corporaciones municipales étnicas con hegemonía
de la politeuma griega, que imponía la ley y señoreaba a
las restantes, empezando a implantarse un sentido territorial y no personal
de la ley (con la excepción de la politeuma judía, en el
siglo III, que guardó su normativa). No todos los griegos eran,
empero, miembros de la politeuma helena. Además del gobernador regio
había otros funcionarios como el jefe de policía, el exegeta
(purpurado) y el euteniarca, acaso administrador de víveres. En
el siglo II menudean los matrimonios greco-egipcios y se empieza a formar
el tipo mestizo del alejandrino, sobre el que finalmente se constituye
"una masa más o menos homogénea, turbulenta, apasionada por
los espectáculos, sarcástica y a veces hostil hacia la dinastía,
por la cual, sin embargo, tuvo que luchar al final y a la que durante mucho
tiempo echó de menos." (Tarn y Griffith. Cf. Polibio XV 25 ss).
La tierra. Egipto es del rey, con excepción
del suelo de Naucratis, Tolemais y Alejandría, las tres ciudades
griegas. La tierra usufructuada por el rey es trabajada por "el pueblo
del rey", sujeto al suelo y sin derecho consistente ninguno sobre sus bienes.
La tierra "concedida" por el rey a terceros se destina a templos, clerucos,
obsequios y privados. El rey, como dios, posee las tierras de los templos
y determina qué parte de su fruto se cede al templo y qué
otra guarda para sí. Los clerucos son colonos militares, con mayoría
griega, que pagan un bajo alquiler y que hacen servicio de armas. Hacia
218 estos lotes se hacen hereditarios y, luego, enajenables. Las tierras
obsequiadas son extensas posesiones, que incluyen aldeas, las cuales se
entregan a un alto funcionario que ejerce en ellas como señor. Las
tierras "privadas" (casa, huerto y viñedo, a menudo) suponían
una mera cesión de uso por el rey. A veces la cesión era
a perpetuidad y parece que fueron destinadas al pequeño funcionariado
civil.
Tolemeo I, II (283-246), III Evérgeta (246-221), IV Filopátor
(†203), V Epífanes (†170), VI Filométor († 145), VII Neo
Filopátor (†144), VIII Evérgeta II ("el Tripón",
† 116), IX Soter II, X Alejandro I (†88), XI Alejandro II († 80), XII Theos
Filopátor Filadelfo Neodióniso, Auleta († 51), XIII († 47),
XIV († 44), Cleopatra VII, XV César.