“Los políticos tristes no convencen”, afirma Antonio Gutiérrez-Rubí
El experto en comunicación pública impartió una sesión a los alumnos del Máster en Comunicación Política y Corporativa
fcom,
13 de noviembre de 2009
Los alumnos del Máster en Comunicación Política y Corporativa acudieron hoy 13 de noviembre, como cada viernes, a su cita con profesionales del sector. En esta ocasión, el invitado ha sido el consultor político Antoni Gutiérrez-Rubí, director de Ideograma, empresa especializada de comunicación pública y social que ofrece servicios de asesoramiento en el diseño y desarrollo de estrategias globales de comunicación.
El consultor catalán comenzó su sesión con una aproximación simbólica, ya que esperó a los alumnos a la entrada del aula para presentarse y estrechar su mano: “El 75% de lo que yo haga en esta charla va a depender de mis gestos. Y, más allá de lo que diga, esto será lo verdaderamente memorable”, aseguró después.
Antoni Gutiérrez-Rubí fue descubriendo los pilares que sustentan la comunicación política en la actualidad y, en este sentido, recurrió con frecuencia al fenómeno Obama para ejemplificar su explicación. El experto enumeró los principales recursos utilizados por el entonces candidato demócrata para alzarse con la presidencia de los Estados Unidos: “El suyo es un poder blando, un liderazgo inteligente que gira en torno a su sonrisa”, afirmó. Por encima de todo, el consultor preconizó el poder de su rostro: “El que sonríe es más bello y el bello es más confiable, más cierto, más verdadero”. Por este motivo, hizo hincapié en la importancia de la sonrisa: “Los políticos tristes no convencen”, aseveró.
El experto en comunicación pública lanzó también un alegato a favor de la imagen: “La percepción estética es una forma de conocimiento”. Y, en este sentido, la mejor fuente es un país como Estados Unidos que, “además de una potencia nuclear, es una potencia de seducción”. Prueba de ello es el compromiso de Obama con aspectos como la escenografía o la fotografía tanto antes como después de su llegada a la Casa Blanca: “En términos de mercadotecnia, la marca Obama estaría por encima de Google”.
Asimimo, resaltó la importancia de la coherencia entre “lo que piensa, lo que habla y lo que hace” un político. “Somos lo que decimos”, concluyó contundente. Gutiérrez-Rubí apuntó a la palabra como elemento central de la comunicación moderna y puso como ejemplo a sus clientes: “Les pido que me escriban lo que quieren en un SMS; si no son capaces de contarme algo interesante en 140 caracteres, ¿para qué voy a perder una hora con ellos?”.
En el cierre, el invitado abordó la gestión positiva de los prejuicios para condicionar positivamente el comportamiento del votante: “El prejuicio es un navegador que se instala en nuestra cabeza de manera más bien inconsciente y nos lleva a tomar decisiones casi sin pensar”, explicó. Por este motivo, reivindicó que la comunicación necesita capacidad de recuerdo ya que “todo va muy rápido y la oportunidad de instalarse en la cabeza del ciudadano es mínima” Por este motivo, concluyó que, “el político debe gestionar un momento memorable para conseguir ese espacio”. |