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“Los medios
convencionales tienen
su papel, pero son una gota
en
el océano de la información”
"En el ámbito
académico, una formación
convergente del futuro periodista es más útil,
aunque luego cada uno se especialice"
leyre
hualde y nerea ugalde,
13 de febrero de 2009
—Internet no solo es el futuro de la
comunicación,
usted defiende que también es su presente. ¿Son
solo los medios convencionales los que siguen ofreciendo
todos los ángulos de la noticia?
—Me
parece muy evidente que eso no es verdad. Lo que puede
aportar a día de hoy cualquier medio convencional,
por grande que sea, es una cosa muy pequeñita
comparada con la cantidad de ángulos, de aportaciones
y de gente que hay trabajando en internet. Me parece
que esta es la realidad, no es solo que lo diga yo. Si
alguien quiere saber qué esta pasando ahora en
el mundo, a un solo clic de ratón tiene el análisis
de los medios convencionales y de quienes no lo son.
—Entonces,
la información que más
se demanda ¿ya no es sólo la proporcionada
por periodistas?
—Claro que no. Por ejemplo, acaba
de venir a nuestra redacción
una persona que escribe un blog personal llamado “Fogonazos”,
que trata sobre ciencia. Ese es un blog que yo ya antes
consultaba porque sé qué temas maneja él
bien. Otro caso, ahora mismo las columnas sobre economía
que más se leen son las de Cotizalia, un medio
digital, no las de los grandes periódicos tradicionales.
Además si se tiene cualquier duda se puede recurrir,
por ejemplo, a Wikipedia y se encuentran explicaciones
más completas que las que pueda ofrecer un periódico
con toda su hemeroteca. Los medios convencionales tienen
su papel, y no lo menosprecio, pero son una gota de agua
en el océano de la información. En la red
hay basura, seguro, pero también hay mucha información
muy buena. El análisis y la profundidad que tiene
internet no lo tendrá nunca un periódico.
Si el periódico quiere ganar por la profundidad
está muerto.
—En internet ¿cómo
se llega a un balance entre la rapidez que impone el
medio y la profundidad y la comprensión que
se requieren del periodista al tratar la información?
—Se
llega a través de distintos caminos. El primero
es que los métodos de trabajo cambian, ya que
en internet la información se construye a capas;
no se trabaja para una pieza física. Si el periodista
solo tiene un titular, lo da, una vez que lo ha contrastado
y verificado. Si después tiene información
adicional, la añade. A continuación, si
existe información que el periodista en cuestión
no ha dado pero la ofrece otro, se hiperenlaza. Es decir,
intervienen muchos elementos en la construcción
de la noticia que son muy distintos a los del papel,
pero que otorgan mucha profundidad muy rápidamente,
entre otras cosas porque el texto aquí no es texto,
es hipertexto. Se nos suele olvidar ese pequeño
detalle, pero es algo esencial. No es solo una manera
muy diferente de trabajar: es que en internet no eres
un periódico sino que eres más que un periódico.
—Explíquese un poco
más,
por favor.
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| "En internet no eres un periódico
sino que eres más que un periódico" |
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—La siguiente frase no es mía,
sino del anterior director de El País, que describió a
elpais.com como “mucho más que El País”.
Esta afirmación levantó ampollas, pero él
lo decía convencido y tenía razón.
Cuando una persona se conecta a elpais.com no se conecta
solo a 80 páginas de contenido; se conecta a eso,
a toda la hemeroteca, todos los servicios, etc. Es que
sin duda es mucho más grande. Yo creo que esa
manera de trabajar ya se da, porque con el hipertexto
se entra en un mundo informativo diferente, todo es mas
sencillo. Antes, por ejemplo, yo solo veía el
New York Times cuando iba a Estados Unidos o si algún
amigo me lo traía, y ahora en cambio se encuentra
a un clic de ratón. Para mí, esto es un
avance extraordinario de la humanidad. Se trata de un
entorno tremendamente rico y debería hacer que
los periodistas nos replanteáramos contenidos,
corresponsalías...
—¿La base de la
calidad en internet es la misma que la de los medios
convencionales?
—La base siempre es la misma.
Fundamentalmente, está el
talento y luego, por supuesto, los recursos económicos.
El talento requiere también una distribución
inteligente de los recursos. Es decir, tiene que ver
no sólo con la cantidad de dinero que tengas,
sino con lo ingenioso que seas para utilizar ese dinero
correctamente.
—¿Qué índices
existen en la Red para que los usuarios sepan que están
ante un medio que proporcione información de
calidad?
—Ahora estamos asistiendo al nacimiento
de un mundo nuevo, lo virtual. En él, igual
que en el mundo físico,
existen una serie de elementos que nos permiten distinguir
la calidad. Si alguien va a Shanghai de viaje, aunque
todo esté en chino, sería capaz de distinguir,
más o menos, dónde comer en buenas condiciones,
dónde comprar, etc. ¿Por qué lo
distingues? ¿Por el lenguaje? No exactamente.
Hay una serie de indicios que nuestra cultura nos ha
enseñado que nos permiten discernir. Lo que sucede es
que en este mundo nuevo no conocemos todavía esos
indicios, pero los hay. Algunos son bastante claros,
por ejemplo, cómo está escrito, ver dónde
lo posiciona Google, acudir a sitios a los que ya te
has acercado y te den confianza para que te ayuden a
descubrir otros lugares, etc. Una pista muy importante,
en este mundo virtual formado por comunidades, es ver
si otros amigos tuyos entran. En definitiva, es
un proceso muy parecido al del mundo convencional, pero
con herramientas nuevas. El problema es que este proceso
de aprendizaje puede despistarnos.
—Teniendo en
cuenta esta nueva realidad periodística,
si pudiera intervenir en la confección de los
nuevos planes de estudio de Bolonia, ¿qué incluiría
en la licenciatura de Periodismo?
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| "Creo
que hay que enseñar a los periodistas
las posibilidades que ofrece la tecnología" |
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—Creo que ser
un poco más multidisciplinar en los
formatos es interesante, aunque no digo que sea obligatorio
manejarlos todos. Es verdad que la tecnología
facilita el trabajo del periodista, por lo que todos
deberíamos tener unos conocimientos básicos.
Sin embargo el problema se presenta en cómo enseñarlo,
ya que al entrar en el ámbito de la técnica
se aprecian muchos desniveles entre los alumnos. Por
eso, creo que hay que enseñar a los periodistas
las posibilidades generales que ofrece la tecnología.
Por otro lado, las facultades tienen que enseñar
no solo a escribir, sino también a relatar otras
narrativas muy interesantes. La división tradicional
de las Universidades ha separado a los que escriben por
un lado y los que manejan cámaras, por otro, y
esto no debería ser tan radical. Yo defiendo la
divergencia pero creo que, en el ámbito académico,
una formación relativamente más convergente
es más útil, aunque luego cada uno se especialice.
—¿Cuáles son esas nuevas narrativas
a las que ha hecho mención?
—El debate
en torno a las nuevas narrativas es muy actual. Tiene
que haber nuevas formas de contar, pero todavía
estamos en pañales en su desarrollo. Tenemos algunas
ideas sueltas y sabemos que hay un cambio, pero no nos
es fácil describir cuál es la nueva narrativa.
En internet funciona el picoteo, el vídeo corto,
la búsqueda… esto tiene que ver con la narrativa.
En el fondo, internet es un medio que, sobre todo, es una
gran base de datos, nos guste o no el término a
los periodistas. Las narrativas del texto, si se quieren
hacer bien, varían en la red. Los tiempos verbales
no pueden ser los mismos que en otros medios, ya que el “ahora” es
mi ahora y no un ahora para todos. Hay muchas cosas que
todavía estamos intentando ver cómo mejorarlas
y que serán importantes de cara al futuro. |