Un contenido
valioso,
sólido y formativo
Los cursos
de un Programa de Doctorado han de tener un contenido valioso,
sólido y formativo en sí mismo, dirigido a dar
a conocer y hacer pensar al alumno en un nivel más
elevado y con mayor profundidad que en los cursos de Licenciatura.
Para lograr este propósito, el método docente
que siguen los profesores en las sesiones de los diferentes
cursos del Programa consiste en la exposición de los
distintos temas, apoyada habitualmente con medios audiovisuales:
Transparencias, diapositivas, presentaciones en PowerPoint
y videos (en algunos temas). Dada la naturaleza de este tipo
de formación, y con el fin de que el alumno participe
plenamente en el proceso de aprendizaje, se favorecen también
las sesiones participativas, de debate y exposición
por parte de los alumnos, en torno a textos o documentos de
trabajo.
Además, al alumno se le proporciona una amplia bibliografía
general así como reseñas bibliográficas
especiales en aquellos temas en los que se estima conveniente.
En general, el alumno recibe previamente el material didáctico
necesario para poder seguir más fácilmente la
explicación.
Habitualmente las sesiones se organizan en bloques de 2 horas,
con 15 minutos de descanso, y es necesario asistir al menos
al 80% de ellas.
Al margen de las sesiones formales, los profesores del
doctorado realizan una intensa labor de tutoría con
los alumnos del programa que desean profundizar en alguno de
los aspectos tratados durante el curso, complementando así la
labor más específica de tutoría que desarrolla
el Tutor con el que formalmente trabaja cada alumno.
En cuanto a la evaluación de los conocimientos y aptitudes
adquiridas, se realiza fundamentalmente sobre la base de:
| a. |
La elaboración,
por parte del alumno, de uno o varios trabajos relacionados
con la materia objeto de estudio y preferentemente afín
a su área de investigación y que, en algunos
casos, pueden ser seleccionados por el mismo. Los trabajos
se comentan posteriormente en cuanto a sus objetivos, estructura,
desarrollo y conclusiones, teniendo en cuenta la aplicación
de los conocimientos adquiridos a lo largo del curso. |
| b. |
La valoración
de la participación de los alumnos durante las sesiones
presenciales. |
Con el fin de aplicar una filosofía de mejora continua,
desde la Dirección del Programa se anima a que los profesores
traten de conocer la opinión de los alumnos sobre los
cursos programados. Para ello, se facilita que los profesores
trabajen con algún sistema de evaluación formal,
tipo encuesta.
Como en la fase de docencia, en la de investigación el
programa se ajusta a lo dispuesto en el Real Decreto 778/1998,
de 30 de abril, por el que se regula el tercer ciclo de estudios
universitarios. Así, durante la fase de investigación,
el alumno deberá presentar uno o varios trabajos de investigación
tutelados, inéditos, por los que puede obtener un total
de 12 créditos, tras la evaluación positiva por
el correspondiente tribunal de tres doctores, nombrado al efecto.
Una vez superados el período de docencia y el de investigación,
el alumno deberá solicitar el reconocimiento de su suficiencia
investigadora, que implicará una evaluación global
de los conocimientos adquiridos en el Programa de Doctorado mediante
exposición pública ante el correspondiente Tribunal.
Previamente, el doctorando debe entregar a los miembros del Tribunal
una memoria explicativa de su desempeño en la docencia
y en los trabajos de investigación, así como aquellos
documentos que considere oportunos para demostrar el aprovechamiento
de ambos períodos. |