Pioneros
en dar carácter universitario
a la formación periodística
Los estudios
de comunicación han constituido un rasgo esencial
de la identidad de la Universidad de Navarra, fundada en
1952, prácticamente
desde sus inicios.
El espíritu innovador y la vocación
de servicio de la Universidad se reflejó en aquella época
perfectamente con el nacimiento del Instituto de Periodismo,
en 1958, que fue el primer intento en España de dar
a la formación periodística un carácter
universitario (véase, Barrera, C., “Historia de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra: medio siglo de enseñanza e investigación”, Pamplona, Eunsa, 2009). Durante más de una década,
el Instituto de Periodismo fue la única iniciativa universitaria
privada que se ocupó de la formación superior
de los periodistas, en un entorno dominado por la labor realizada
desde la iniciativa pública por la Escuela Oficial de
Periodismo. En ese tiempo, en el Instituto de Periodismo tuvieron
lugar algunos hitos destacables que marcarían el equilibrado
enfoque teórico-práctico que siempre ha caracterizado
a las enseñanzas de la Facultad. Entre ellos, se pueden
destacar la instalación de los primeros estudios de
radio para los alumnos (1964), de los estudios de televisión
(1969), o la incorporación a la Facultad de la revista Nuestro
Tiempo (1954), mensual de temas de actualidad que hoy
es uno de los más veteranos en el panorama periodístico
español. Al mismo tiempo, lo resultados de investigación
se empezaron a canalizar a través de la Colección
de Ciencias de la Información, iniciada por la editorial
Ediciones de la Universidad de Navarra (EUNSA) en 1963, y que
en la actualidad cuenta con más de un centenar de títulos
publicados.
Toda esa experiencia acumulada de formación universitaria
facilitó que en 1971 los estudios de Periodismo, Comunicación
Audiovisual y Publicidad y Relaciones Públicas alcanzasen
el rango oficial de Licenciaturas, al crearse en 1971 las Facultades
de Ciencias de la Información (Decreto 2070/1971, de
13-VIII-1971- BOE, 14-IX-1971). La Facultad de Ciencias de
la Información de la Universidad de Navarra fue pionera
en esa nueva titulación oficial de Periodismo junto
a las Facultades de la Universidad Complutense de Madrid y
de la Universidad Autónoma de Barcelona. La fuerte tradición
de investigación que existía en Pamplona desde
la creación del Instituto de Periodismo favoreció además
que nuestra Facultad de Ciencias de la Información fuera
la primera en iniciar en el curso 1977-78 los Cursos Monográficos
de Doctorado en Ciencias de la Información, de los que
salió el primer doctor en Ciencias de la Información
de España, en 1979 (Ángel Faus, La tecnología
en la información televisiva, 10 de marzo de 1979,
tesis dirigida por el profesor Alfonso Nieto Tamargo).
A partir del reconocimiento oficial de las Licenciaturas de
Ciencias de la Información, se inició un segundo
período de desarrollo de la Facultad, muy centrado en
el refuerzo de la investigación y de la formación
del profesorado, y en la proyección de la Facultad hacia
el exterior. En este sentido, cabe destacar que entre 1979
y 1990 se defendieron en Pamplona 30 tesis doctorales; se iniciaron
en 1986 las Jornadas Internacionales de Ciencias de la Información –que van por su XVIII edición-; comenzó a publicarse
la revista académica Comunicación y Sociedad (1988) –hoy
una de las más veteranas en lengua castellana-; y se
consolidaron los Departamentos como centros de investigación
y docencia dentro de la Facultad.
El Programa de Doctorado en Comunicación se imparte
en la Universidad de Navarra desde el curso 1986-87, cuando
se configuró como único programa de carácter
interdepartamental, en aquel momento bajo la coordinación
del Departamento de Comunicación Pública. El
Programa nació como respuesta al Real Decreto 185/1985
de 23 de enero (B.O.E. 16 de febrero de 1985), que regula el
tercer ciclo de estudios universitarios. Nació con el
objetivo proporcionar los conocimientos científicos
y metodológicos necesarios para desarrollar una investigación
de calidad en el ámbito de la Comunicación. Dada
la juventud de las disciplinas de la comunicación, y
la necesidad de desarrollar investigación básica
y aplicada de calidad, la orientación interdepartamental
fue una de sus grandes fortalezas desde el momento de su implantación.
En estas casi dos décadas de experiencia con su configuración
actual, el programa ha integrado un conjunto muy variado de
cursos, pero siempre ha mantenido una gran coherencia interna.
El equilibrio entre cursos metodológicos, fundamentales
y afines, mantenido tras la nueva regulación del doctorado
-Real Decreto 1393/2007, de 29 de octubre (BOE nº 260, 30 de octubre de 2007)-, ha permitido resolver adecuadamente la tensión
entre la necesidad de profundizar en la investigación
básica y las crecientes demandas de especialización
manifestadas por los doctorandos y por el propio desarrollo
de este ámbito de investigación. En este sentido,
manteniendo un tronco estable de cursos metodológicos
y fundamentales, el resto de cursos y contenidos se han ido
adaptando a las necesidades científicas surgidas de
la evolución de las distintas líneas de investigación
desarrolladas en los Departamentos que participan en el programa.
En conjunto, los resultados de este Programa han sido muy
satisfactorios. En una de las pocas investigaciones que se
han realizado sobre el particular (Daniel E. Jones et. al., Investigación
sobre Comunicación en España. Aproximación
bibliométrica a las tesis doctorales (1926-1998),
Comcat, Barcelona, 2000), se evidencia con claridad la importancia
de este programa de doctorado. Según el estudio, entre
1980 y 1998 se habían defendido en España 1.453
tesis doctorales en los distintos campos de la comunicación
(pp. 23-24). Más de un 10% (154) correspondía
a tesis defendidas dentro de este programa de doctorado de
la Universidad de Navarra (por delante sólo se situaban
la Universidad Complutense de Madrid, con 560 tesis, y la Universidad
Autónoma de Barcelona, con 174 tesis, procedentes de
sus distintos programas de tercer ciclo). Además, como
se podrá observar a lo largo de este informe, un buen
número de la tesis defendidas en Navarra ha correspondido
históricamente a alumnos de doctorado extranjeros, especialmente
latinoamericanos, muchos de ellos orientados a seguir carrera
universitaria en sus respectivos países, lo que evidencia
la importancia de este programa más allá de nuestras
fronteras, en el mundo de habla hispana. En los últimos
cinco años, entre enero de 2005 y mayo de 2011, se han defendido dentro del Programa de Doctorado en Comunicación un total de 52 tesis doctorales, prácticamente 10 tesis doctorales por año. De ellas, una parte correspondieron a doctorandos procedentes de otras universidades (17 de universidades latinoamericanas). Como se ha mencionado anteriormente, el desarrollo del Programa
compete a los cuatro Departamentos de la Facultad de Comunicación
(Empresa Informativa, Comunicación Pública, Comunicación
y Cultura audiovisual, y Proyectos Periodísticos). Tradicionalmente,
el programa ha estado dirigido por doctores del Departamento
de Comunicación Pública, aunque también la han dirigido profesores de otros. Profesores
de los cuatro Departamentos imparten habitualmente la docencia
de los cursos que tienen carácter metodológico
y fundamental, y dirigen y desarrollan las diferentes líneas
de investigación en las que se encuadran los Trabajos
de Investigación Tutelados y las Tesis Doctorales. Pero
el Programa ha contado por lo general con la participación
de profesores de otros Departamentos de la Universidad, expertos
en distintas áreas de conocimiento relacionadas con las
disciplinas de la comunicación. Igualmente, prácticamente
todos los años, en especial para desarrollar cursos de
campos afines, se ha contando con la participación de
profesores otras universidades, nacionales y extranjeras. El
enriquecimiento del programa a través de estas colaboraciones
no se reduce sólo a aspectos docentes, ya que lo normal
es que esos profesores invitados colaboren en proyectos de investigación
con profesores de la Facultad, y en muchos casos apadrinen estancias
de investigación de los alumnos de doctorado en sus países. |