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Comunicación y Sociedad Universidad de Navarra | Facultad de Comunicación
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VOL.
7(1)/
1994
Autor / Bernardino CEBRIÁN Profesor de Documentación Periodística. Centro Universitario de Ciencias de la Información, CEU San Pablo. Valencia
Artículo / El índice del periódico: una sugerencia para mejorar la información local

Entre las fuentes documentales utilizadas para elaborar la información periodística, la colección del propio periódico resulta indispensable como objeto de consulta. En el caso de la información de carácter local, cobra un valor singular por una serie de motivos que se expondrán. Con todo, tener el propio medio encuadernado o microfilmado no basta para satisfacer las necesidades documentales, para recuperar con rapidez y eficacia la información que se solicite. Hay que considerar que al ano en un periódico local/regional estándar aparecen varios miles de textos periodísticos referentes al específico ámbito geográfico de difusión. Cada texto, por su parte, contiene un número no desdeñable de elementos de carácter informativo (hechos, juicios e ideas que atañen a personas físicas y jurídicas y a temas diversos) cuyo conocimiento puede resultar útil en cualquier momento. Por este motivo, sobre el propio periódico hay que realizar un tratamiento documental completo del que resulta el índice de contenidos.

Sin embargo, para que este producto sea operativo, hay que armonizar los principios que la ciencia documental ha diseñado para las tareas de indización con las peculiaridades que se derivan de la naturaleza periodística del material que se ha de indizar.

Las páginas que siguen pretenden destacar la importancia del índice del periódico como instrumento documental muy adecuado para contribuir a la mejora de la información periodística de la prensa local. En el primer apartado, ofrecemos unas ideas preliminares que acerquen al lector al ámbito de la documentación, describiendo someramente las operaciones necesarias para elaborar el producto documental que nos ocupa. En el siguiente apartado, expondremos primero las ventajas que conlleva la realización del índice para cualquier periódico y resaltaremos a continuación la mayor conveniencia en el caso de la información local. En el último apartado, describiremos la estructura, los elementos que componen el índice y señalaremos los principios que, aplicados a textos de naturaleza periodística con la finalidad de recuperarlos para las necesidades informativas, rigen su correcta construcción y desarrollo.

Documentación y análisis documental /

Al servicio de documentación se le pide que facilite rápida y eficazmente cualquier tipo de información. Todo servicio documental realiza una serie de operaciones sobre los documentos. Dicha serie recibe el nombre de análisis documental [1] . El análisis documental tiene dos niveles, análisis formal y análisis de contenido. El primero comprende la tarea de identificar y diferenciar cada documento a partir de la descripción de sus elementos convencionales, para recuperar el que se pida en concreto. El segundo realiza la descripción del contenido de los documentos para recuperar, con rapidez y eficacia, las informaciones solicitadas por los usuarios.

A)    Análisis formal

El análisis formal, que cuenta con larga tradición en el ámbito de la biblioteconomía, resulta imprescindible en el campo documental, puesto que la información que se recupera está contenida primaria y originalmente en unos documentos. Este primer nivel comprende dos operaciones: la descripción bibliográfica, que recoge los elementos aparentes y convencionales que sirven para identificar un documento y cuyo resultado o producto se denomina asiento bibliográfico, y la catalogación, por la que dichos datos se transfieren a un soporte documental, que determina los puntos de acceso – encabezamientos, en su expresión escrita – y cuyo producto es el catálogo. Cualquier biblioteca ilustra lo dicho. De cada volumen se realiza una extracción de datos convencionales identificativos (título, autor, editorial, ano de edición, ciudad, etcétera, al tiempo que se le asigna un número de registro) que se traspasan a una ficha o   asiento bibliográfico. A la vez se determinan los puntos de acceso y, en consecuencia, se realizan tantas copias como puntos se hayan definido (nombre, título, materia). El catálogo recoge el conjunto de documentos ordenados siguiendo el número de registro o de entrada, además de recoger otros listados según los encabezamientos determinados (ordenación por autores, por títulos, por materias).

B)    Análisis de contenido: indización y resumen

El análisis de contenido pertenece propiamente al ámbito de la documentación, presupone el análisis formal y, a diferencia de éste, tiene un sentido activo, marcado por la finalidad de la práctica documental, que no es otra que la recuperación de información. (Aunque imprescindible, el formal tiene un sentido pasivo: su finalidad consiste en recuperar documentos y, para hacerlo, guarda ordenadamente el conjunto de documentos, identificados físicamente uno por uno). Este segundo nivel abarca dos operaciones: la indización y la técnica de resumir. Según la UNESCO, la indización es la actividad que se ocupa de "describir y caracterizar un documento con la ayuda de representaciones de los conceptos contenidos en ese documento" [2] , Van Slype subraya el carácter analítico de la indización, para distinguirla del lenguaje documental clasificatorio, que tiene un carácter sintético: "actividad que consiste en representar el contenido de un documento o de una consulta de forma analítica, es decir, enumerando los conceptos y/o las palabras" [3] . La indización extrae de cada documento los temas específicos sobre los que trata. Da lo característico. La indización indica de qué versa el documento. El producto resultante es el índice. La segunda operación, la técnica de resumir, consiste en la recreación a escala reducida del contenido de un documento, Proporciona la sustancia; ofrece el qué de un determinado documento. El resultado es el resumen que, respecto al índice, supone un paso más efectivo en la recuperación de información. "El índice sólo ofrece una clave para localizar el material, pero rara vez señala lo relevante. El resumen proporciona una pista para la relevancia del material y es valioso como método para que el usuario sepa si realmente le interesa ese artículo, informe, libro, etc." [4] .

El índice del periódico /

A)    Naturaleza y finalidad

Expuestos los conceptos preliminares, cabe describir la naturaleza y finalidad del índice.

En cuanto proceso intelectual, el índice es el resultado del análisis de contenido aplicado a los textos o informaciones periodísticas publicadas por el propio medio; de extraer las nociones y palabras que representan e indican el contenido esencial de cada texto periodístico. Pero hay que advertir que los índices de los periódicos, en contra de lo que el nombre hace presuponer, no resultan sólo de la indización aplicada a los textos periodísticos, sino que también comprenden la técnica de resumir. Al incluir también la segunda operación del análisis de contenido, que resume el contenido significativo de cada documento, se puede decidir la relevancia o utilidad del texto o textos previamente indicados sin tener que leerlos en su forma original o primaria.

En cuanto técnica, el índice del periódico consiste en la ordenación alfabética – similar a un diccionario – de unas voces, que son aquellas nociones representativas ya traducidas a un lenguaje documental, que contienen por orden cronológico, según la fecha de publicación, los resúmenes de los textos periodísticos pertinentes, acompañados por una serie de datos que facilitan la localización (por lo menos, fecha de publicación y página).

El índice facilita la recuperación, rápida y eficaz, de aquel o de aquellos textos periodísticos que contengan la información solicitada en el seno de un servicio de documentación de prensa. En bastantes casos, en virtud del resumen, se puede resolver la consulta sin necesidad siquiera de acudir al texto periodístico.

a)      Ejemplo: buscando unos datos

Tal vez un caso [5] sirva para hacerse una idea más cabal del índice. Se trata de un ejemplo imaginario pero verosímil. Febrero de 1991.

Redacción del diario El País. Un redactor de la sección de Economía sabe que el Banco Comercial Español fue comprado casi totalmente por una entidad bancaria extranjera, pero quiere conocer con detalle: l) de qué banco extranjero se trata; 2) qué tanto por ciento controla; 3) finalmente, le gustaría conocer los antecedentes... Consulta el índice del ano 90, acude a la letra "B" y encuentra

BANCO COMERCIAL ESPAÑOL

Comprueba, entonces, que hay tres subapartados

ADMINISTRACIÓN

FINANZAS

PRODUCCIÓN Y VENTAS

y que, dentro de "Administración", la última especificación (resumen de un texto periodístico más los datos de publicación, día y página) no sólo aporta la referencia del artículo que contiene la información que precisa, sino que el mismo resumen le ofrece la respuesta a las cuestiones 1) y 2):

Crédit Lyonnais cuenta con el 97% del Banco Comercial Español, tras lanzar una OPA: 31 dic., M31, B43.

La noticia original se encuentra en el ejemplar del 31 de diciembre en la página 31, en el caso de la edición de Madrid, y en la 03, en la edición de Barcelona.

El redactor echa una mirada a las especificaciones anteriores, de fechas precedentes dentro del ano 1990, y obtiene información sobre antecedentes que cabe ampliar acudiendo a las noticias correspondientes (la ordenación cronológica, aparte de ser una formalidad técnica para favorecer la localización, es información de suyo, al mostrar un desarrollo de acontecimientos sobre un tema a lo largo del tiempo). Dentro del subapartado "Administración" aparecen las siguientes:

Crédit Lyonnais que busca una red en España intensifica sus contactos para comprar el Banco Comercial Español: 11 jul., M54, B58.

Crédit Lyonnais compra al Santander el 83% del Banco Comercial Español: 12 jul., M55, B63.

La compra del 83% del Banco Comercial Español por Crédit Lyonnais no afecta a Europartners, según su presidente Haberer: 18 jul. M40, B52.

El Consejo de Ministros autoriza la compra del Banco Comercial Español por el Crédit Lyonnais: 29 sep., M53, B65.

Crédit Lyonnais hará una OPA para adquirir el 100% del capital del Banco Comercial Español: 19 oct., M64, B66.

Crédit Lyonnais cuenta con el 97% del Banco Comercial Español, tras lanzar una OPA: 31 dic., M31, B43.

A partir de este ejemplo se pueden comprobar las operaciones de indización y de resumen aplicadas a varios textos periodísticos. En el momento de la indización, al artículo publicado el 31 de diciembre en la página 31 de la edición madrileña ("Crédit Lyonnais controla el 97% del Comercial Español tras ejecutar una OPA") se le han asignado dos voces o encabezamientos (BANCO COMERCIAL ESPAÑOL y CRÉDIT LYONNAIS) y el subapartado pertinente ("Administración" y "Finanzas", respectivamente). En cuanto al resumen, se puede apreciar el esfuerzo de condensación y el valor informativo que tiene de por sí.

B)    El índice de la propia publicación y sus ventajas

En el caso de los servicios de documentación periodística, no resulta sencillo determinar a priori cuáles son las fuentes útiles. Con todo, el método inductivo – fruto del estudio de los fondos documentales de los mejores diarios y revistas de información general – suministra ciertas pistas sobre qué fuentes se consideran necesarias. Hay una distinción [6] , básica y relevante: la que se da entre el propio medio y las fuentes ajenas. Desde siempre, los servicios de documentación han guardado – encuadernada o microfilmada – la colección del propio periódico. El índice, en este sentido, como fruto de la aplicación del análisis documental al conjunto de los textos periodísticos, permite sacar el máximo rendimiento al propio medio y realza el valor documental singular de la propia publicación. Esta utilidad se manifiesta de diversas maneras:

a)      El índice cubre todo el objeto informativo. Es decir, abarca tanto hechos como juicios, ideas y opiniones. Aparecen indizados todos los géneros, no sólo los informativos (noticias, reportajes, etc.), sino también los de opinión (columnas de análisis, editoriales, etcétera).

b)      El índice se ocupa de la publicación que mejor refleja los principios editoriales de la empresa periodística, es decir, de la propia. Estos principios se encuentran de modo explícito en los editoriales, pero también se reflejan en el mayor seguimiento informativo de ciertos temas, áreas geográficas y personas y en un diferente tratamiento y enfoque, que no siempre responden a principios ideológicos, porque en ciertos casos se debe a criterios informativos particulares del medio de comunicación social. Habrá diarios nacionales a los que no importe tanto el Banco Comercial Español o el Crédit Lyonnais o que, simplemente, no hayan informado sobre la materia.

c)      El índice permite recuperar con rapidez y de forma precisa informaciones determinadas y específicas, lo concreto y singular, además de recoger asuntos generales y de ofrecer la perspectiva cronológica o desarrollo de los acontecimientos.

d)      Gracias al índice, se evita tener que seleccionar un número considerable de informaciones para el archivo de textos periodísticos. Este punto merece una explicación desde la aportación del profesor Galdón a la documentación periodística [7] .

A partir del análisis de cada uno de los grupos de fuentes que se utilizan en la actividad documental periodística y de diferenciarlas según sus contenidos, objeto que abarcan, características formales y aportación al cumplimiento de cada una de las funciones informativas, Galdón llega a la conclusión clara de formar con las fuentes archivos distintos con una función informativa propia [8] . Los núcleos de archivo más importantes son los siguientes: a) el índice y la colección de la publicación propia, que cumple el objeto completo y, además, desde la perspectiva de los propios principios editoriales; b) la biblioteca de referencia, compuesta por la colección de libros de referencia básicos, que permite cubrir casi toda la extensión de la parte del objeto constituida por los hechos; c) el archivo provisional de textos periodísticos que, además de artículos que se refieren a temas no perennes o tratados desde una perspectiva coyuntural y que tienen, sin embargo, utilidad documental durante un cierto período de tiempo, custodia algunas publicaciones periódicas y recortes sobre hechos hasta la llegada de los fascículos o tomos que forman los libros de referencia, y, finalmente, d) el archivo permanente de textos, que guarda artículos de análisis y opinión entresacados de la selección de diarios y revistas de interés general que proporcionan juicios e ideas útiles para explicar y orientar con carácter permanente la información periodística.

Pues bien, dicha división del fondo documental en pequeños núcleos de archivo, cada uno con sus contenidos, objeto, tratamiento y función específicos, es condición para que las tareas documentales (selección, clasificación, registro, archivo y recuperación) planteen el menor número de problemas [9] . De esta forma, en lo referente a la selección, "la primera medida de una inteligente política de selección es disponer de la  colección básica de los libros de referencia y realizar el índice de la publicación propia, microfilmando la colección de ejemplares (...). Poseer la colección de libros de referencia, y utilizarlos adecuadamente con vistas al cumplimiento de las funciones informativas, hace que no se tengan que seleccionar la mayor parte de las noticias, esto es, la inmensa mayoría de los relatos de hechos o acontecimientos (...). Contar con el índice de la publicación propia, además de esa misma utilidad, garantiza que se tienen recogidos análisis, opiniones e ideas sobre las realidades que más interesan al propio medio (...). Esto proporciona al documentalista una notable tranquilidad psicológica, al menos en el aspecto cuantitativo, pudiéndose centrar en el carácter cualitativo, de calidad y enriquecimiento del fondo documental" [10] . La selección de recortes se limitaría al cumplimiento de la finalidad del archivo provisional y a la calidad exigida por el archivo permanente.

Gracias al índice, es obvio, por tanto, que se reduce la cantidad de recortes que hay que seleccionar y clasificar y ya en los anos treinta un número importante de empresas periodísticas norteamericanas se dieron cuenta de que el índice simplifica la tarea de selección: Kwapil (jefe de un servicio de documentación e impulsor de la sección periodística – "Newspaper Group" – dentro del órgano representativo de los documentalistas norteamericanos, la "Special Libraries Association") se había referido en 1921 a la necesidad de una política de selección, mediante la utilización del índice diario [11] , y Desmond (autor del primer manual de documentación periodística, Newspaper Reference Methods) expondría en 1933 que, así, se reducía en un 30 por ciento el archivo de recortes [12] .

C)    El índice del periódico y la información local

Las ventajas apuntadas que supone la realización del índice se referían a cualquier publicación de prensa, en general. En el caso de que la publicación sea local, el índice se puede decir que es un núcleo de archivo fundamental por dos razones.

La primera, a partir de las fuentes existentes en el seno de un servicio de documentación de un periódico local, muestra que la propia publicación ofrece contenidos que, por locales, difícilmente pueden hallarse en otras fuentes. Esta situación no se plantea en el caso de la información internacional o de la información nacional. Para hacer información internacional hay bancos de datos que ofrecen índices al día de los diarios y revistas extranjeros de calidad. En el caso de la información nacional, hay menos fuentes pero pueden existir bancos de datos que resuelvan el problema y, además, el número de publicaciones nacionales es mayor que el de las locales, y de calidad. Sin embargo, para la información local (o regional), y más si no hay competencia, la única fuente de acontecimientos de actualidad es la propia y, de haber alguna empresa que ofrezca datos, se servirá de esa publicación. Por esta razón, diversas autoridades recomiendan la realización del índice, como veremos en el siguiente epígrafe ("El índice como fuente documental imprescindible").

La segunda razón procede de la naturaleza peculiar de la información local, que hace que los contenidos locales propios y, por extensión, el instrumento que es todo índice de un periódico, cobren un valor singular para el servicio de documentación. Este punto lo mostraremos en el epígrafe b ("La denominada información local").

a)      El índice como fuente documental imprescindible

Desde instancias diversas, tanto profesionales como académicas, se aconseja a la prensa local la realización del índice.

"En la Conferencia de la ANPA (American Newspaper Publishers Association) de 1973 algunos directores de servicios de documentación periodísticos expusieron sus experiencias en torno a la realización del índice. En resumen, se dijo que: a) era indispensable realizar un índice selectivo del periódico local; b) los periódicos de amplia difusión deberían realizar un índice completo y comercializarlo; c) el propio índice y los realizados por otros periódicos, caso de contar con su colección microfilmada, eran fuentes utilísimas; d) estas fuentes contribuían positivamente a la necesaria política de selección del servicio de documentación; no había necesidad de recortar lo que ya se tenía; e) las experiencias realizadas en este sentido podían ponerse a disposición del resto de periódicos" [13] .

Por su parte, Galdón ha señalado explícitamente tal medida como urgente para la mejora de las publicaciones periodísticas regionales y locales. En el marco de un congreso que conmemoraba los 200 años del nacimiento de la prensa en Valencia, dijo: "A mi entender, para situar a la Comunidad Valenciana en el puesto que merece en Europa en cuanto a documentación informativa, es menester que se realicen siete acciones conjuntas de investigación teórico-práctica (...). – Cuarta: Indización (y publicación de los índices) de los contenidos informativos de las publicaciones valencianas. Si la anterior acción (hace referencia a la tercera: Implantación y/o mejora de los servicios de documentación de las publicaciones periodísticas valencianas) se llevase a cabo como lo requiere la ciencia documental periodística, una de las tareas concretas que se haría en primer lugar sería la del indizar los contenidos del medio propio. Tal labor tiene como finalidad primaria poner a disposición de los redactores, de modo rápido y eficaz, uno de los núcleos de archivo primordiales y básicos para documentar la información periodística. Pero además de este objeto central, ya desde las primeras etapas históricas de la documentación ha habido publicaciones que han editado estos índices, los cuales han sido y son utilísimos a la hora de localizar con rapidez los temas, lugares, épocas, etc., buscados con diversas finalidades" [14] .

En la prensa local, los textos que hay que indizar son los propiamente locales, descartando los de información nacional e internacional, que proceden de agencias y no del trabajo de los propios redactores. Además de necesitar documentación nacional e internacional, hay sobradas fuentes ajenas y de calidad. En palabras de Lohtrop, "hay una necesidad urgente de hacer índices, especialmente en los periódicos locales (...). A la hora de realizarlo lo primero que se debe tener en cuenta es no introducir aquello que tiene importancia suficiente como para ser publicado en Time o Newsweek o en el New York Times. A través de esta política de selección se puede eliminar el 50% o hasta el 75% de los contenidos" [15] . En un diario local español, no resulta, por tanto, necesario indizar las informaciones de carácter nacional e internacional. Para las consultas referidas a esos ámbitos, basta tener las colecciones de unos cuantos diarios o revistas nacionales e internacionales con sus respectivos índices.

b)      La denominada información local

Dentro de la información periodística en general, la local tiene un interés especial. De esa relevancia y contando con la razón de que fuera de la propia publicación no hay fuentes a las que acudir, se deriva la importancia del propio medio y su respectivo índice. Para entender esto, antes hay que aclarar el concepto de información periodística del que partimos, cuál es su objeto y cuál es su finalidad.

b'. Concepto de información periodística: objeto y finalidad

Acerca del objeto, Brajnovic dice que, para que la información periodística sea tal, han de concurrir dos notas: que haya verdad informativa y que se dé la intelección del destinatario. La verdad informativa no es una verdad filosófica o atemporal, aplicable a multitud de casos, sino que se trata de una verdad concreta, situada espacio-temporalmente. "No se trata de la verdad en el sentido abstracto, sino de la verdad concreta sobre algo concreto lo que constituye el contenido de la Información. En pocas palabras, la Información es inseparable de la materia informativa (del dato, suceso o hecho sobre el que se informa). Por esto decimos la verdad informativa, diferenciándola de la verdad puramente filosófica o especulativa" [16] . La segunda nota imprescindible para que haya información periodística es la intelección del destinatario. Y es que – por más que haya verdad informativa, verdad concreta sobre algo concreto – mientras el lector no se entere, no se habrá producido información [17] .

En cuanto a la finalidad, Galdón [18] señala, como fin mediato, "el enriquecimiento cultural del destinatario" y, como finalidad última, "la actuación libre y solidaria de los ciudadanos". Brajnovic, por su parte, explica el carácter enriquecedor y la naturaleza cultural de la realidad informativa y su conclusión es que la causa final de la información es el enriquecimiento cultural e intelectual, teórico y práctico, del hombre y, por extensión, de toda la sociedad [19] . En este sentido, García-Noblejas indica que la necesidad de estar informado tiene raíces profundas, pues constituye una exigencia radical de la comunidad humana: "Y se trata de una disposición habitual, que inicialmente encontramos los informadores en nuestros lectores, oyentes o espectadores, y que reconocemos igualmente como un rasgo propio de la misma práctica periodística profesional. Todos los seres humanos tenemos necesidad de saber cómo son y están las cosas para poder actuar libremente, y hacerlo bien. Y nadie es omnisciente por naturaleza" [20] .

Pues bien, centrándonos en lo específico de la información local, observamos que, por su propio carácter local, se refuerza la finalidad propia de la información periodística, ese enriquecimiento que permite la actuación libre y solidaria en sociedad.

Un buen número de autores señalan la proximidad como elemento esencial del concepto de noticia. La proximidad puede ser psicológica y física. Este último sentido es geográfico y la información local constituye el estadio superior [21] . Por otra parte, la proximidad física influye con fuerza en la psicológica. En este sentido, cobra protagonismo, por tanto, la noción de comunidad [22] . La información local, al tratar sobre lo próximo física y psicológicamente, contribuye al fortalecimiento de la comunidad. El interés particular de los lectores por la información local estriba en su natural sociabilidad.

Ashe ha escrito que "los periódicos americanos con más éxito, en lo que respecta a la aceptación por parte de los lectores tomada como indicador de penetración en el mercado, son los de las ciudades más pequeñas (...). Esto se debe a una ventaja poderosa sobre los grandes: escriben sobre personas que conocemos. Nos encontramos empujados a leerlos porque satisfacen una necesidad social. Y empujados a leer hasta lo que ya sabemos (...). Pensamos que vendemos información y la mayor parte de nuestros lectores piensan que eso es lo que compran. Sin embargo, el valor de lo que hacemos descansa no en la información per se sino en el modo en que promueve la sociabilidad humana" [23] . Aunque Ashe se refiere a la prensa norteamericana, en el caso de España se puede afirmar lo mismo si pensamos en la prensa local y regional, superior a la nacional tanto en número de cabeceras como en difusión de ejemplares.

De este interés específico por la información local se deduce la importancia del propio medio que, al informar sobre su comunidad local/regional, constituye un reflejo de ella y, en este sentido, se erige en fuente de primer orden del servicio de documentación. A las ventajas que señalaban la utilidad del índice para cualquier periódico, hay que sumar las dos razones expuestas en el caso de que ese periódico sea local.

Vista la conveniencia del índice del periódico para la prensa local, pasamos a describir los elementos que lo componen y los principios que rigen su diseño y desarrollo. La explicación concreta dará más luz sobre la operatividad de este producto documental y ofrecerá una pautas mínimas para que lo que, en el título de este artículo se señalaba como sugerencia, se vea como meta alcanzable para cualquier periódico local español.

Criterios para la elaboración del índice de la publicación propia /

A) Estructura del índice del periódico

La estructura del índice tiene los siguientes elementos: a) voces o encabezamientos, con o sin subapartados; b) referencias cruzadas, y c) especificaciones.

a)      Los encabezamientos

El índice del periódico constituye una lista ordenada alfabéticamente de encabezamientos de tres tipos: temáticos, de personas y de lugares. Algunos se utilizan en los momentos de la indización y de la recuperación y, por tanto, recogen las informaciones pertinentes; otros, en cambio, no se emplean y remiten a los utilizados efectivamente para la indización y la recuperación. Hay índices que establecen subapartados dentro de los encabezamientos utilizados y, en ese caso, el encabezamiento es más genérico, lográndose la concreción a través de los subapartados y permitiendo el agrupamiento de temas (los distintos subapartados bajo el mismo encabezamiento) que tienen relación entre sí como parte de un concepto general que los engloba. En otros índices, no existen tales subapartados y, entonces, los encabezamientos son más específicos, dispersando temas afines por el propio orden alfabético de los conceptos y obligando a utilizar más referencias cruzadas para relacionarlos.

En la estructura o lista de encabezamientos temáticos encontramos la traducción a lenguaje documental (un lenguaje controlado, unívoco) de los términos considerados significativos en los momentos de indización y consulta. Los problemas [24] (sinónimos, solapamientos con otros, etcétera) se plantean más con los encabezamientos temáticos que con los de personas y de lugares. Según los autores de Guidelines for Newspaper Libraries [25] ,"el objetivo de un encabezamiento es recoger todo el material sobre un asunto determinado en un único lugar" [26] . La idea es lograr, al decir de Whatmore, "un sitio para cada cosa y que cada cosa esté en su sitio" [27] .

b)      Las referencias cruzadas: "Véase" y "Véase también"

El valor del lenguaje documental, unívoco y controlado, "depende, en gran medida, de la calidad de sus referencias cruzadas. Según el documentalista del siglo XIX Charles A. Cutter, el alto grado de especificidad de los encabezamientos temáticos hace de estos 'una masa de partículas enormemente desconectadas, sin relación posible entre ellas, cada una útil en sí y sólo por sí misma. Sin embargo, una red de referencias cruzadas bien trabada hace que la masa se convierta en ejército, en el que cada parte sea capaz de asistir al resto" [28] .  Whatmore dice que si consideramos la estructura o lista de encabezamientos temáticos como un "mapa de fuentes", las referencias cruzadas serían señales que hacen que el usuario esté más enterado al indicarle "rutas alternativas" [29] .

Pues bien, el propósito de las referencias cruzadas es doble. Por un lado, contribuyen al control del lenguaje. Esta función se realiza por medio de la referencia cruzada Véase, viene a ser el indicador de las denominadas "rutas alternativas" y remite de los encabezamientos no utilizados para la indización o consulta a los que sí se emplean. Algunos usos del Véase son los siguientes:

a)      Sinónimos y casi-sinónimos: "CANAL 9: Véase TV".

b)      Subapartados: como no se accede a ellos de modo directo, al estar "ocultos" como parte del encabezamiento al que sí se accede con facilidad por el propio orden alfabético de los términos, resulta necesaria la referencia Véase para manifestarse. En el caso de que informaciones sobre el Tribunal Supremo estuvieran en un subapartado ("Tribunal Supremo") dentro de un encabezamiento más general (PODER JUDICIAL), habría que realizar la siguiente referencia cruzada desde el encabezamiento no utilizado: "TRIBUNAL SUPREMO: Véase PODER JUDICIAL: Tribunal Supremo".

c)      Abreviaturas y siglas: "UV: Véase UNIÓN VALENCIANA".

d)      Variantes ortográficas: "JÁTIVA: Véase XÁTIVA".

Por otro lado, las referencias cruzadas permiten relacionar los encabezamientos dispersos debido al orden alfabético de los términos. Esta función se realiza mediante la referencia cruzada Véase también, que introduce la relación en esa masa de partículas o encabezamientos específicos y que envía a encabezamientos adicionales y relacionados. Hay dos usos posibles:

a)      Enviar de lo general a lo particular o del todo a las partes (por ejemplo: "L'HORTA: Véase también cada uno de los municipios de la comarca de L'Horta").

b)      Enviar a otro material con el que guarda relación, que está en otro encabezamiento y que es útil por aportar más información (por ejemplo: "AGRICULTURA: Véase también ALIMENTACIÓN).

Explicadas las dos funciones y las correspondientes referencias cruzadas y sus usos, conviene hacer una serie de precisiones. En primer lugar, Véase también debe usarse moderadamente en comparación con la referencia Véase. Una regla útil es no utilizar Véase también cuando lo que se pretende puede realizarse con Véase. En segundo lugar, la referencia Véase también, como tiene un efecto recordatorio, se pondrá en primer lugar, justo después del encabezamiento y no al final de todas las especificaciones englobadas en dicha voz. En tercer lugar, el envío de lo particular a lo general resulta poco útil – dificulta que se pueda encontrar con rapidez – a menos que se indique como referencia la fecha de la especificación que interesa, pues dentro de la categoría general es una entre muchas. De esto último se puede ver un ejemplo [30] :

AFRICA. See also

Economic Conditions and Trends, Jl 16

Seventh Day Adventists, Jl 17

De esta forma, al comienzo del encabezamiento se indica que hay material adicional, relacionado con África, dentro de "ECONOMIC CONDITIONS AND TRENDS", en una especificación fechada el 16 de julio, y dentro de "SEVENTH DAY ADVENTISTS", en una noticia del 17 de julio. Como el ordenamiento de especificaciones es el cronológico, resulta sencillo encontrar las especificaciones que, dentro de ECONOMIC CONDITIONS AND TRENDS o de SEVENTH DAY ADVENTISTS, tienen relación con África.

Respecto al número de referencias cruzadas, no hay recetas universales, pero se aplicarán las que sean necesarias, sin ser demasiado purista. Ni lo obvio ni los extremos. La correcta aplicación de los criterios que veremos más adelante hará innecesario en muchos casos el empleo de referencias cruzadas. El número dependerá del modo en que se organice y utilice el material. De todas maneras, Whatmore indica que "los encabezamientos en los índices no son tan específicos como los empleados para un archivo de recortes. La mayor amplitud de los encabezamientos para las especificaciones y referencias permite duplicar menos las especificaciones y ayuda a mantener la consistencia" [31] . Por otra parte, un sistema de encabezamientos específicos requerirá referencias Véase sólo para sinónimos y un número mayor de Véase también. A medida que disminuya la especificidad del sistema se reduce el número de Véase también y aumenta el de Véase, para enviar de los encabezamientos no empleados a los sí utilizados.

c)      Las especificaciones: el resumen y los datos de localización

Cada uno de los encabezamientos que se utilizan para la indización y la recuperación recoge una serie de especificaciones ordenadas cronológicamente. Cada especificación tiene dos elementos: un resumen de cada información periodística y los datos necesarios para localizarla. A través de las especificaciones, que tratan cada documento como singular, se logra la recuperación eficaz de la información solicitada.

La bibliografía acerca del resumen [32] es abundante y, sin embargo – o tal vez por eso mismo –, no existe consenso sobre el método que hay que seguir. Nosotros nos limitamos a señalar algunas directrices útiles a la hora de aplicar la técnica del resumen a textos periodísticos:

a)      Los titulares por sí mismos no sirven, Es más, hay géneros periodísticos (nos referimos a los de creación y a los de opinión) que o no informan nada o pueden incluso desorientar. La precaución hay que extenderla incluso a los titulares de géneros noticiosos, en cuanto que en ocasiones son fruto de la decisión de los redactores jefes para lograr más impacto en el lector. Por tanto, el titular no basta: hay que leer todo el texto y elaborar un resumen preciso y completo. "Si el índice se realiza para sustituir al archivo de recortes, los artículos han de ser indizados en profundidad y las especificaciones han de componerse para que recojan suficiente información, de tal modo que no sea necesaria la referencia al artículo original" [33] . Está claro – a la luz de esta cita – que el titular no basta.

b)      Los resúmenes no tienen por qué corresponderse con las estrictas reglas gramaticales. Se aconseja suprimir palabras y abreviar siempre que no se destruya la información pertinente. Prima la brevedad.

c)      Las palabras significativas han de estar en el comienzo del resumen, para la más rápida identificación; de estar ocultas pueden pasar desapercibidas. En el comienzo también es conveniente que quede claro el tipo o género de información de que se trata (entrevista, artículo de opinión, reportaje, simple noticia, declaraciones, etc.)  [34] .

d)      Un artículo concreto puede entrar en tantos encabezamientos como sean necesarios para la referencia completa a los temas significativos mencionados en él. A veces, puede resultar aconsejable hacer de un mismo artículo resúmenes distintos para los diferentes encabezamientos.

e)      Las especificaciones pertenecientes a un determinado encabezamiento o voz siguen el orden cronológico, en correspondencia con la fecha de publicación. La cronología, además de constituir un orden, da la evolución y desarrollo en el tiempo del tema que sea. Tiene valor periodístico.

f)        Las abreviaturas que se utilicen han de estar normalizadas, para que no resulten incomprensibles.

g)      En el resumen hay que incluir las circunstancias o condiciones inusitadas. De esta forma, el redactor podrá recordar y descubrir un hecho entre muchos.

h)      Es preciso indicar los nombres, lugares, empresas, hoteles, edificios de instituciones públicas, etc. en las especificaciones correspondientes a incendios, accidentes, robos y sucesos de este estilo. Son relevantes.

i)        En el sentido expresado, hay que dar información específica. No hay que decir: "Muere un militar en atentado", sino: "Muere el coronel X por un coche bomba en la calle Colón". Se están dando datos específicos para localizar exactamente una información que puede estar entre 5, 10 ó 50 artículos más.

Datos de localización. En cada especificación, a continuación del resumen, hay que dar una serie de elementos que permitan recuperar el artículo original. La disposición y el modo de presentarse ha de ser uniforme. Como mínimo ha de incluir:

1)     Fecha de publicación. La secuencia lógica es día, mes y ano, dando dos dígitos a cada uno (01/01/92: uno de enero de mil novecientos noventa y dos, por ejemplo).

2)     Página en que apareció publicado.

Hay otros datos que contribuyen a la mejor localización o que dan detalles de interés sobre el artículo:

3)     Columna. En los diarios de gran formato, permite localizar con más rapidez en qué área de la superficie se encuentra (hay que decir que a veces se indizan partes de los textos).

4)     Indicativo de si es la parte superior o la inferior de la página.

5)     Abreviatura de sección en el que se publicó. Útil para los suplementos que, a veces, tienen numeración propia, separada del resto del periódico.

6)     Extensión del artículo. El índice de The New York Times establece las siguientes abreviaturas entre paréntesis: (S), de "Short", breve; (M), de "Medium", extensión media; (L), de "Large", grande o extenso.

7)     Conviene indicar la presencia de elementos gráficos que constituyen información y no mero adorno (infográficos, fotografías, caricaturas, etc.).

Veamos cómo presentan los datos de localización The New York Times y The Times:

Article notes popularity of country fair is booming in Connecticut, despite steady decline in states agriculture industry; finds that as larger fairs draw ever-growing crowds and ever-growing traffic problems and as all fairs confront shrinking pool of volunteers many see problems ahead for such events; photo (M), Jl 22, XII-CN, 1:1 [35] .

photo: indica que el artículo tiene foto.

(M): artículo de tamaño medio.

Jl 22: publicado en el ejemplar de The New York Times del 22 de julio.

XII-CN: aparece en la sección XII, de Connecticut.

1:1: página 1, columna primera.

Farms and farmers – interview with farmer who explains the difficulties they now face. (ST) MAY 6, 2a [36] .

(ST): se trata del Sunday Times; si no está dicha referencia u otras (acerca del suplemento de educación, el literario, etc.) se refiere simplemente a The Times (de lunes a sábados).

MAY 6: publicado el seis de mayo.

2: página 2.

a: columna primera.

Aunque los datos de localización constituyen un aspecto técnico y mecánico, en comparación con el resumen, se ha de seguir un método uniforme en el orden y en la presentación de los datos. Si no, se malograría todo el esfuerzo intelectual que implica la indización y la técnica de resumen.

B) Principios que rigen la elaboración del índice

La lista de encabezamientos con sus referencias cruzadas constituye una estructura de referencia a la hora de la indización y de la recuperación. Para que el índice sea efectivamente un lenguaje de indización y recuperación unívoco, algo preciso por abarcar miles de textos que suman miles de términos significativos, hay que aplicar tres principios: especificidad, uniformidad y uso [37] . La aplicación de estos principios influye en la elección de los encabezamientos y en la elaboración de las referencias cruzadas.

a)      Especificidad

El principio de especificidad [38] implica utilizar como encabezamiento el término o expresión que describa el tema informativo y que excluya,    en la medida de lo posible, la superposición de otros temas. La idea es que haya una voz para cada tema, por lo que éste será encontrado directamente por su nombre. Para aplicar este principio se necesita un exquisito cuidado y requiere observar dos reglas:

a)      El encabezamiento ha de ser lo más específico posible, pero ha de guardar proporcionalidad – adecuación – con la especificidad de las consultas que se suelen formular en un servicio de documentación periodística, es decir, ha de ser tan específico como lo sea la información periodística. Ni más ni menos: la excesiva especificidad resulta tan inoperante como las estructuras vagas, de generalidades. (Ejemplos, por defecto y por exceso, respectivamente: por un lado, la existencia del encabezamiento MEDIO AMBIENTE sin subapartados y, por otro lado, que haya un encabezamiento particular para un colectivo ecologista sin entidad, que sólo haya aparecido una vez en todo el ano y como uno de los tantos citados entre los participantes de una manifestación. Resulta patente que ningún periodista pide en general artículos sobre medio ambiente o sobre un grupo ecologista sin interés social. De pedir esos materiales, habría que dudar del tipo de periodismo que se hace en dicha empresa informativa) [39] .

b)      La especificidad no sólo depende del carácter concreto de la propia información periodística, sino que también depende de un factor de orden técnico, de la cantidad de textos que puedan custodiarse bajo una voz o encabezamiento determinado [40] . Un tema particular que sólo genere al año una sola información no merece en la estructura que se le asigne un encabezamiento. De no seguirse tal regla el número de voces sería excesivo. En este caso, se clasificaría dentro de un encabezamiento general que lo englobe.

Por este motivo, en la estructura, además de encabezamientos específicos, habrá encabezamientos genéricos, que constituyen excepciones al principio de especificidad y que cumplen dos funciones: por un lado, recoger textos que se ocupen de un tema general o que traten de forma general un tema y, por otro, custodiar textos sobre temas específicos que no justifican encabezamiento propio por el motivo de cantidad apuntado o por el señalado en a), (Ejemplo: el encabezamiento MEDIO AMBIENTE,   que tiene una serie de subapartados específicos en el índice de El País, permite recoger al comienzo, sin subapartado, los textos generales sobre medio ambiente y aquellos que no justifican un subapartado específico por el poco número que representa).

Antes de pasar al principio de uniformidad, debemos señalar de nuevo que hay dos tipos de índices posibles, según tengan o no subapartados. Los primeros optan por encabezamientos amplios y logran la especificidad precisa mediante el establecimiento de subapartados (las reglas citadas se aplican en este caso considerando también a los subapartados); en este tipo, el número de encabezamientos es menor que en el segundo. El segundo, en cambio, opta por encabezamientos específicos sin más, sin subapartados, y por eso tendrá un número mayor de encabezamientos.

Respecto a las referencias cruzadas, si el índice se caracteriza por un grado mayor de especificidad en los encabezamientos, el peso recaerá en las referencias tipo Véase también; es lógico en cuanto que hay que relacionar temas que tienen puntos en común pero que se encuentran dispersos a lo largo del orden alfabético. En caso de que los encabezamientos sean poco específicos, abundarán las del tipo Véase, a partir de voces concretas no utilizadas que remitirán a los encabezamientos generales que los engloban o, en su caso, a subapartados concretos dentro de esos encabezamientos genéricos.

c)      Uniformidad

Acerca del principio de uniformidad, los autores de Guidelines [41] dicen que "es el factor más importante en el desarrollo y uso del encabezamiento temático. El enfoque particular del documentador y cualesquiera que sean las particularidades o generalidades que contenga no resultan de tanta importancia como mantener la consistencia dentro de ese enfoque". El principio de uniformidad hace que las decisiones tomadas se apliquen rígidamente a todos los casos o encabezamientos pertinentes a lo largo de la lista; supone control y hace superfluo el empleo de un número importante de referencias cruzadas. Ejemplos de decisiones que afectan de este modo a la estructura de encabezamientos son:

1)     ¿Utilizaremos voces genéricas con subapartados específicos o emplearemos tan sólo voces específicas? Para un artículo sobre el deterioro de la capa de ozono: ¿MEDIO AMBIENTE como encabezamiento temático y dentro el subapartado específico "Clima y metereología" u "Ozono" o, en cambio, directamente los encabezamientos CLIMA Y METEREOLOGÍA u OZONO? Por otra parte y respecto a los subapartados concretos, cada uno recoge ciertos aspectos y no otros, por lo que hay que conocer bien los límites y el contenido propios de cada uno y aplicarlos correctamente en el momento de la indización: si como subapartados dentro de los encabezamientos referidos a empresas tenemos "Administración", "Finanzas", "Fraudes y sanciones", "Laboral" y "Producción y ventas"; y "Administración" recoge tanto ampliaciones de capital como lo relativo a nombramientos, dimisiones, etcétera; no tendría sentido aplicar en una empresa el criterio correctamente y en otra incluir las ampliaciones de capital en "Finanzas" en vez de en "Administración".

2)     El aspecto geográfico está enlazado con el temático. Caben dos posturas: que el encabezamiento sea temático y los subapartados de carácter geográfico o que, por el contrario, aquél sea geográfico y estos temáticos.  ¿PLAYAS y, como subapartados, “Gandía”, “Javea”, etc. o, por el contrario, GANDÍA y, como uno de sus subapartados, "Playas"? En este sentido, teniendo en cuenta el ámbito de difusión de un periódico, es importante decidir qué informaciones, según el lugar al que se refieren, han de indizarse o recuperarse en los encabezamientos temáticos; de este modo, los encabezamientos temáticos recogerán sólo textos del propio ámbito geográfico, de tal forma que para otras ciudades, o provincias, o regiones, o países, haya encabezamientos de lugar y, dentro, subapartados temáticos, En el diario valenciano Las Provincias, en cuanto que por principios editoriales es un periódico en primer lugar local – de Valencia ciudad – y en segundo orden de la Comunidad Valenciana, podría decidirse que los encabezamientos referentes a temas urbanos ("Transporte público", "Policía local", etc.) sean para Valencia ciudad y, en el caso de otras poblaciones dentro de la Comunidad Valenciana, los temas urbanos se incluyan en subapartados dentro de encabezamientos geográficos (BURJASSOT, ALICANTE, etc.) [42] .

3)     En cuanto a la terminología, hay muchas cuestiones de uniformidad. Un ejemplo: si el Partido Socialista es "PSOE", el Popular será "PP" y no PARTIDO POPULAR. En este caso, como en los demás, queda patente lo superfluo de referencias cruzadas (establecido este punto, no habría que enviar, por medio de Véase, de PARTIDO SOCIALISTA OBRERO ESPAÑOL a PSOE, a menos que fuera necesario a partir del principio de uso, como veremos).

Hemos visto la influencia del principio de uniformidad en lo geográfico. En los ejemplos expuestos consideramos especialmente la naturaleza de la información periodística, del mismo modo que el principio de especificidad tenía que adecuarse a la naturaleza propia de la información periodística. En índices aplicados a otro tipo de informaciones (científicas, técnicas, etc.), lo geográfico no tiene tanto peso.

c) Uso

Sobre el principio de uso, los autores de Guidelines [43] indican que las listas de encabezamientos utilizadas en otros ámbitos no se ajustan a las necesidades informativas por tratarse, a veces, de construcciones rígidas, artificiales o excesivamente académicas. Por otro lado, advierten que también hay que evitar el extremo contrario, los términos efímeros o de moda y los que tienen un significado vago. Presupuestos los principios de especificidad y de uniformidad, el uso incide de diferentes formas en los términos concretos empleados en el momento de la indización y de la recuperación [44] .

Debido al principio de uso, una lista de encabezamientos empleada en una revista de ciencias sociales no sirve para el caso de la prensa. Por esta misma razón, los subapartados que se decidan para las sociedades mercantiles no coinciden con los aspectos que consideraría alguien desde la disciplina de Economía de la Empresa. El principio de uso, por otra parte, matiza el criterio de uniformidad. Anteriormente, ejemplificamos la decisión de indizar y recuperar los partidos políticos a partir de las siglas. Pues bien, el principio de uso puede establecer excepciones a esta regla en casos de algunos partidos que no se identifican comúnmente por las siglas.

Conclusión /

La importancia de la propia publicación como fuente de consulta exige la realización del índice del periódico. De no diseñarse y elaborarse dicho producto documental, apenas se le sacaría rendimiento.

El peso que tiene la información local en el conjunto de la prensa española es enorme, tanto en número de lectores como en el de cabeceras, Si a este hecho cuantitativo sumamos la importancia que tiene la propia fuente en el caso de la información local, se refuerza la exigencia de elaborar el índice del periódico.

En la actualidad, la mayoría de los periódicos locales españoles cuentan con recursos suficientes, económicos y tecnológicos, para acometer esta tarea que redundará efectivamente en la calidad de la información periodística. Esperamos que las consideraciones que hemos ejemplificado puedan servir de ayuda.   

Notas al pie /

[1] Como obra general que dé una visión de conjunto y que recopile abundante bibliografía sobre aspectos específicos, se puede consultar: Pinto Molina, María, Análisis documental. Fundamentos y procedimientos, Madrid, EUDEMA, 1991, 215 pp. Por otra parte, también general, pero centrada en el análisis de contenido, hay un libro que merece especial mención: Cleveland, Donald B., y Cleveland, Ana D., lntroduction to Indexing and Abstracting, Englewood (Colorado), Libraries Unlimited, Inc., 1990 (2ª edición), 329 pp.

[2] UNESCO, Principes d'indexation, Paris, UNESCO, 1975, p. 2.

[3] Van Slype, Georges Los lenguajes de indización: concepción, construcción y utilización en los sistemas documentales, Madrid, Pirámide, 1991, p. 22.

[4] Katz, William A., Introduction to Reference Work, Volume I (Basic information Sources), Nueva York, McGraw-Hill Book Company, 5ª edición, 1987, p. 123.

[5] Los datos del ejemplo los hemos extraído del tomo acumulativo anual del índice de El País: índice del año 1990. El País, Madrid, Diario El País, Sociedad Anónima, 1991, p. 131.

[6] Cfr. Galdón López, Gabriel, El servicio de documentación de prensa: Funciones y métodos, Barcelona, Mitre, 1986, pp. 43-60.

[7] Cfr. Galdón López, Gabriel, Principios operativos de la documentación periodística, Madrid, Dossat, 1989, 86 pp.

[8] Cfr. lbid., pp. 61-62.

[9] Cfr. lbid., pp. 62-67 (páginas correspondientes a las soluciones propuestas por el autor a los problemas más comunes en los servicios de documentación en prensa: política de selección, política de clasificación y registro, sistemas de archivo y recuperación y pautas organizativas).

[10] Ibid., pp. 62-63.

[11]   “Muy pocos diarios guardan un índice diario de sus ejemplares, y están obligados a depender de sus archivos de recortes para encontrar datos que el propio periódico ha publicado. Tales datos llenan el archivo de gran cantidad de material de valor efímero y en pocos meses rebosan los estantes y mengua el valor del material permanente" (Kwapil, Joseph, "The 'Morgue' as a Factor in Journalism", en Library Journal, mayo 1921, p. 444 (443-446), citado en Galdón López, Gabriel, Perfil histórico de la documentación en prensa de  información general, Pamplona, EUNSA, 1986, p. 66).

[12] Cfr. Galdón López, Gabriel, Perfil histórico..., op, cit., p. 66.

[13] Ibid., p. 133.

[14] Galdón López, Gabriel, "La documentación valenciana: un proyecto de futuro" en Dos-cents Anys de Premsa Valenciana, A. Laguna y A. López (editores), Valencia, Publicaciones de la Generalitat Valenciana, 1992, pp. 416-417.

[15] Lothrop, Jean W., “Indexing the local Newspaper: an Economical Approach” en South Dakota Library Bulletin, agosto 1969, pp. 229-230, citado en Galdón López, Gabriel, Perfil histórico..., op. cit., pp. 132-133.

[16] Brajnovic, Luka, El ámbito científico de la información, Pamplona, EUNSA, 1979, p. 73.

[17] Cfr. Ibid., pp. 92-94.

[18] Cfr. Galdón López, Gabriel, "La documentación como factor del saber periodístico", en Comunicación y sociedad, Vol. II, nº 1, 1989, pp. 38-39 (25-50)

[19] Cfr. Brajnovic, Luka, El ámbito..., op. cit., pp. l 13-114.

[20] Garcia-Noblejas, Juan José, "Sobre la solidaridad informativa", en Información y derechos humanos. I Jornadas de Ciencias de la Información, D. Innerarity y A. Vaz (editores), Pamplona, EUNSA, 1987, p. 162.

[21] Entre los autores que incluyen la noción de proximidad entre los elementos de la noticia, están José Ortego Costales (cfr. Noticia, actualidad, interés, Pamplona, EUNSA, 1973, p. 102) y Richard Cole y David Grey (Cfr. "The Nature of News.-Traditional Concepts", en Handbook of Reporting Methods, Boston, Houghton Mifflin Company, 1976, p. 303.)

[22]  “Las comunidades primarias –si se quiere imperfectas en el sentido que les dio Aristóteleshabitan en lugares concretos y determinados. Lo que ocurre a los hombres de una comunidad ocurre, por regla general, en estos espacios acotados, y si, excepcionalmente, les ocurre fuera, la proyección local puede ser todavía mayor. Lo que 'pasa', lo que ocurre, lo que se piensa y juzga en estos lugares, afecta de un modo o de otro a los que en ellos habitan y suscitan, de un modo natural, su interés" (Bel Mayen, Ignacio, El derecho a la información local, Madrid, Editorial Ciencia .3 Distribución, 1990, pp. 52-53).

[23] ASHE , Reid, “What Readers Really Want” en Nieman Réports, Vol. XLVI, Nº 1, Spring 1992, pp. 9-10.

[24] Cfr. Whatmore, Geoffrey, The Modern News Library, Londres, The Library Association, 1978, p. 126.

[25] Guidelines for Newspaper Libraries (VV.AA., Guidelines for Newspaper Libraries, Reston, Virginia, ANPA Foundation, 1983) es una obra de obligada consulta. Está realizada por un equipo de documentadores profesionales, miembros de la sección periodística – "Newspaper Group" – del órgano representativo de los documentalistas norteamericanos, la "Special Libraries Association". Esta sección de la S.L.A. edita una revista mensual, News Libraries News, que informa de todo aquello que interesa a sus miembros y que sirve como boletin de comunicación.

[26] VV.AA., Guidelines..., op. cit., p. 55.

[27] Whatmore, Geoffrey, The Modern..., op. cit., p. 127.

[28] Citado en Guidelines..., op. cir., p. 57.

[29] The Modern..., op. cit., p. 129.     

[30] The New York Times Index, Nueva York, The New York Times Company, Vol. 78, Nº 14 July 16.31, 1990).

[31] Whatmore, Geoffrey, The Modern..., op. cit., p. 72.

[32] Para el resumen, resulta interesante consultar la siguiente obra: Bernal Cruz, Francisco J., y Coll-Vinent, Roberto, Curso de Documentación, Madrid, Dossat, 1990, pp. 119-132.

[33] Guidelines..., op. cit., p. 71.

[34] Más adelante, al ejemplificar los datos de localización en The New York Times y The Times, se puede comprobar estos puntos en dichos resúmenes. El primero comienza así: "Articles notes...", por lo que se dice antes que nada que es un artículo de opinión. El segundo arranca de esta forma, después del subapartado "Farm and farmers": "interview with farmer...", por lo que se trata de una entrevista o de unas declaraciones. De no subrayarse nada, de dar cuenta de un acontecimiento, se entiende que es una noticia.

[35] Especificación perteneciente al encabezamiento "AGRICULTURE", extraída de The New York Times Index, Nueva York, The New York Times Company, Vol. 78, Nº 14 Julio 16-31, 1990).

[36] Pertenece al encabezamiento AGRlCULTURE, en The Times lndex, Londres, Research Publications, Mayo 1990, p. l.

[37] Katz establece otros principios. Por un lado, coincidentes con los nuestros, el de especificidad y el de uniformidad. Por otro, difiere al incluir el del número razonable de encabezamientos temáticos, asunto que nosotros vemos como derivación del de especificidad, y no considera como principio el de uso (cfr. Katz, William A., Introduction to Reference Work, Volume l (Basic information Sources), Nueva York, McGraw-Hill Company, 1987 (5ª edición), pp. 129-130).

[38] Cfr. Whatmore, Geoffrey, The Modern..., op, cit., pp. 61-63.

[39] Si la referencia fuera la del gabinete de prensa de la Conserjería de Medio Ambiente, ese grupo ecologista tendría tal vez valor documental.

[40] Al aplicar estos dos factores de la especificidad, el correspondiente a la propia naturaleza de

las informaciones periodísticas y el de orden técnico, se logra el número razonable de encabezamientos que Katz considera como principio básico de la indización.

[41] VV.AA., Guidelines..., op. cit., p. 56.

[42] En la introducción del índice de The Times, con el título "How to use The Times Index?", leemos, entre otras, la siguiente advertencia: "Encabezamientos. Los encabezamientos temáticos hacen referencia al Reino Unido y a temas en general. Un ejemplo: ENERGÍA NUCLEAR incluirá todas las especificaciones sobre la industria nuclear británica y sobre avances de carácter internacional; las especificaciones relativas a la industria nuclear francesa estarán en FRANCIA y en el subapartado 'Energía nuclear"'. Otra indicación que podemos leer y que supone también la aplicación del principio de uniformidad: "Nombres de lugares. Las informaciones que tratan sobre lugares del Reino Unido se indizan directamente por su nombre. Las que no, se indizan en el encabezamiento del país correspondiente. Por ejemplo, LONDON y, sin embargo, UNITED STATES (y subapartados como 'Disney World' o 'Florida'). Las áreas geográficas, ríos, montañas y océanos, que no pueden definirse por fronteras nacionales, se indizan directamente por su nombre. Por ejemplo: SAHARA, DESERT y, en cambio, FRANCIA y 'Camargue' como subapartado".

[43] Cfr. VV.AA., Guidelines..., op. cit., pp. 55-56.

[44] El momento de la recuperación constituye, precisamente, la hora de la verdad, el momento de la información periodística. Por eso, en el momento de la indización hay que tener presente – como elemento matizador – las peculiaridades de la información periodística. En el principio de uso subyace claramente esta idea.

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