Al
servicio de personas, valores y culturas
En la actualidad, las empresas y los profesionales del
periodismo, el entretenimiento, la ficción y la
comunicación corporativa y publicitaria se enfrentan,
más que nunca, a la prueba de la excelencia y la
calidad de sus mensajes. Comunicar por todos los medios
en la era digital implica disponer de modelos editoriales
que enriquezcan las demandas del público, profundicen
en la especialización de los contenidos, renueven
los lenguajes y personalicen las ofertas, desde la integración
multimedia. Por tanto, la excelencia y la innovación
son dos actitudes que cobran relevancia en la sociedad
de la comunicación interactiva.
La capacidad de interesar
a las personas y satisfacer sus inquietudes informativas
y socioculturales a lo largo del tiempo es un valor necesario
que mantiene a las audiencias vinculadas a un proyecto
de comunicación, satisfechas
con sus productos y servicios. Conviene recordar que el éxito
apunta a la excelencia, pero no se identifica con ella.
A modo de orientación, sirven los referentes clásicos
de organizaciones como National Geographic, la BBC, Deutsche
Welle, The Economist, Ogilvy, Disney o Ilion Animation
Studios, que cuentan con algo más que éxito
y reputación. Estas empresas son modelos paradigmáticos
del “estar juntos”, fin propio de las diferentes
disciplinas de la comunicación. Asimismo, estas
marcas sobresalen por su creatividad en los modos de idear
y realizar los contenidos, haciendo partícipe al
ciudadano en las formas de comunicarlos a la sociedad.
El
XXIII Congreso Internacional de Comunicación quiere
ahondar en la excelencia y la innovación en los
contenidos, las organizaciones y la formación
de los futuros comunicadores acercándose a medios,
profesionales y docentes. También
a las fórmulas comunicativas de hoy y de ayer,
que todos reconocemos como excelentes, y que atraen a
generaciones presentes y venideras. Este Congreso –enmarcado
en el 50 aniversario de la Facultad de Comunicación
de la Universidad de Navarra– se desarrolla en
un momento clave, en el que el cambio digital debe estar
al servicio de acercar personas, valores y culturas. |