Jueves, 20 de Febrero de 2003.

LA UE LUCHA CONTRA LOS FRAUDES FISCALES
El fin de los 'paraísos'
 

GORETTI HIDALGO ZAN | ELMUNDODINERO
(Diciembre de 2002)

Dos asuntos traen de cabeza a los ministros de Economía y Finanzas de la Unión Europea: Suiza y el 'paquete fiscal' de los Quince. Y es que no hay que olvidar que en la misma Europa aún existen varios de los más que atractivos paraísos fiscales y que es necesaria la convergencia con los países que, aunque no pertenecer a la UE, se encuentran demasiado cerca de sus fronteras, para luchar contra el fraude.

Los desencuentros y la imposibilidad de aunar posiciones al respecto hizo que el Ecofin (Consejo de Economía y Finanzas de la UE) celebrada el pasado 11 de diciembre una reunión extraordinaria, después de algunos encuentros informales con Suiza para lograr su colaboración en la eliminación del secreto bancario y la instalación automática de intercambio de información sobre los intereses de ahorro.

Por otro lado, el 'paquete fiscal' que la UE pretendía aprobar se fundamenta en dos puntos: Directiva sobre fiscalidad del ahorro y la armonización de los impuestos sobre la energía en los Quince. Este segundo tema no encontró demasiadas trabas mientras que el primero, volvió a ser aplazado.

El origen del problema

El origen de las divergencias se remonta al acuerdo de Feira (Portugal) en junio de 2000, cuando tras intensas negociaciones los Quince se pusieron de acuerdo sobre un futuro sin secreto bancario, pero estableciendo previamente una votación por unanimidad antes de finales de 2002.

Este acuerdo establece la entrada en vigor de la Directiva en 2004, siempre y cuando los territorios dependientes y asociados a los Estados miembros (Islas Caimán y Gibraltar, entre otros) apliquen medidas idénticas, además de otros terceros países -EEUU, Suiza, Liechenstein, Mónaco, Andorra y San Marino- mediante "medidas equivalentes".

Respecto a las negociaciones con esos seis terceros países, el único que ha presentado una traba real a la convergencia ha sido Suiza, que se ha escudado en su más que conocida tradición de mantener el secreto bancario.

La propuesta ha despertado serios recelos entre los tres países que eligieron la retención en origen durante el periodo transitorio establecido (hasta el año 2011): Luxemburgo, Austria y Bélgica.

Y lo que Suiza está dispuesta a aceptar se basa en cuatro puntos:
 

  • Retención en origen del 35%.
  • Los ahorradores que lo deseen pueden optar por ofrecer información.
  • Revisión periódica del acuerdo.
  • Intercambio de información mediante requerimiento en supuestos casos de

  • "fraude y similares".

    Este último punto es que ha despertado el recelo de ciertos miembros de los Quince ya que Suiza está dispuesta al intercambio de información sobre rentas obtenidas en su territorio por no residentes en caso de que haya una investigación formal civil o criminal relacionada con el fraude fiscal y "comportamientos similares". Pero, ¿qué considera Suiza como "comportamientos similares"? Ese es el escollo principal que se necesita aclarar para que la Directiva continúe hacia adelante.

    Pero el frente contra Suiza no es el único que la UE tiene abierto. Otro de los graves problemas para la armonizar la lucha contra el fraude fiscal proviene de Gibraltar, 'paraíso fiscal' tradicional y en la que existen 28.500 compañías y sociedades activas, según un informe del Fondo Monetario Internacional (FMI).

    De esas 28.500 empresas, 8.500 están exentas de impuestos, en un territorio que apenas alcanza los 30.000 habitantes y que los depósitos de los bancos de la colonia que se dedican sólo a negocios 'off-shore' ascienden a 1.900 millones de libras, frente a los 12.000 millones de Chipre y los 450.000 de las Islas Caimán. Además, en el Peñón se crean 3.000 sociedades al año, cuya vida media oscila entre los cinco o seis años.

    A finales de noviembre, la Comisión Europea adoptó una recomendación dirigida a Reino Unido destinada a abolir o reformar el régimen de las empresas exentas de impuestos de sociedades en Gibraltar. Esas sociedades únicamente pagaban un impuesto anual que oscila entre 350 a 500 euros. Por ello la CE ha instado a Reino Unido a la desaparición de este tipo de "ayudas estatales", a más tardar, antes de finales de 2005. Además, frente a un impuesto de sociedades superior al 30% en la mayoría de los países europeos, el nuevo régimen fiscal propuesto por el primer ministro del Peñón, Peter Caruana, no llega a la mitad y eso que, teóricamente, es más severo que el actual.

    Más frentes abiertos

    Tras la ardua lucha por negociar con Suiza y por controlar Gibraltar, los Gobiernos francés y alemán consideran que las reglas del mercado único europeo son falseadas por algunos miembros, como Irlanda, que atraen a los inversores gracias a una fiscalidad ventajosa. Pero es que, en todos los países, en mayor o en menor medida, existen casos de fraude.

    Por ejemplo, en España, el 80% de la población considera que el sistema fiscal es injusto y que pagan mucho más de lo que realmente. Esta idea hace que el individuo, en el momento que tenga una oportunidad clara de obtener beneficio, vaya a cometer fraude. Además, esta situación se agrava si existen países que ya, de antemano, consideran la traición del secreto bancario como un delito y el fraude como una simple falta.

    Por otra parte, existen varios tipos de fraude fiscal y no sólo el que la Unión Europea pretende armonizar, el de los ahorradores. Además se puede cometer fraude inmobiliario -sin pago de los tributos sobre la propiedad o disfrute-, de valores mobiliarios y otros activos financieros -evasión de tributos por titularidad, rendimientos y transmisión de un conjunto de bienes financieros-, de aduanas o de IVA.

    En busca de nuevos paraísos fiscales que no destaquen

    Con los mecanismos de control que la UE pone poco a poco en marcha, los paraísos fiscales tradicionales han rebajado los beneficios que ofrecían. Además, otros como EEUU, Suiza, Mónaco, Liechtenstein o San Marino, también han recortado las 'ayudas' fiscales que ofrecían. No sólo Suiza o Gibraltar son los paraísos fiscales más destacados tradicionalmente. Si no que, junto a ellos, destacan Luxemburgo, Holanda, Islas Caimán o Panamá.

    Con la aplicación de las duras medidas de la UE, las empresas
                          y particulares están a la caza de condiciones fiscales óptimas en centros 'off-shore' que aún no estén
                          identificados ni por los Quince ni por la Organización para la OCDE.

                          Entre ellos, un estado norteamericano, Delaware, uno de los menos regulados en EEUU en donde
                          muchos ingresos no pagan impuestos. Otro paraíso fiscal emergente es la isla de Man (Reino Unido),
                          que ha decidido adoptar una fiscalidad cero para las empresas a partir de 2006.

                          Y para los más exóticos, diversas jurisdicciones asiáticas como Singapur, Hong Kong o Dubai
                          (Emiratos Árabes Unidos) junto a las islas Cook. Y en el sur del Pacífico se encuentra Labuan,
                          pequeño Estado de Malasia que, desde 1990, es un centro financiero 'off-shore' que compite con los
                          paraísos fiscales más importantes de Europa y el Caribe, aunque está especializado en las finanzas
                          islámicas.

                          También hay que recordar a Malasia, país puntero en el mercado de inversiones conformes a los
                          principios del islam, además de Bahrein, uno de los primeros en beneficiarse de la llegada masiva de
                          capitales árabes o islámicos repatriados después del 11 de septiembre.
     

    Principales características de los paraísos fiscales tradicionales.

    Países como Holanda, Luxemburgo o Liechtenstein han sido considerados como paraísos fiscales tradicionalmente por ofrecer políticas de recaudación de impuestos muy beneficiosas tanto para ahorradores como para entidades financieras o mutinacionales. Estas son las principales características de los más destacados: