Updated: October 23, 2008
Important note: The text and figures below are intended to be used for private use only. It is not permitted to reproduce this text or the informations it contains in any kind of document (even for private use only), without the explicit written permission of the author.
Note: as this section refers to local concerns, we will develope our presentation in Spanish. Sorry for those of you interested in this analysis who are not familiar with Spanish.
Atención: el texto y los datos que se ofrecen a continuación tienen un fin únicamente de uso personal para el lector. No está permitida la reproducción total o parcial del texto o de los datos que él se incluyen sin el permiso expreso y por escrito del autor.
El propósito de este escrito informal es marcar mi posición y análisis personal sobre la crisis económica que España va a padecer, con el convencimiento de que esta percepción es compartida por muchos otros académicos, junto por la sorpresa por constatar la escasa voz que en estos momentos alcanzan los que comparten un análisis similar al mío.
Es hasta cierto punto comprensible que no quieran hacernos conscientes de los orígenes y gravedad de la situación sus protagonistas directos, en el sector inmobiliario y financiero español, puesto que poca ganancia obtendrán en reconocer el diagnóstico real de la situación.
Tanto el Gobierno como los distintos partidos nacionales, así como los responsables políticos a nivel autonómico y local serán llamados a tomar decisiones importantes para el devenir económico en España. para que las propuestas se ajusten a las verdaderas necesidades, es perentorio que el diagnóstico sea correcto y la voluntad política valiente. Hasta el momento nos parece que no se han oído voces de hombres y mujeres políticos relevantes que preparen el camino de la recuperación y la reforma partiendo de un diagnístico ajustado de la situación y de las perspectivas reales de evolución económica. En cierta medida, nuestros representantes en todos los niveles parecen renunciar a su papel de verdaderos hombres y mujeres de Estado, al no querer mostrar o, peor sería aún si no lo conocieran, el verdadero alcance de la crisis que nos viene, porque retrasa y merma las posibilidades de éxito de los remedios a aplicar.
La crisis española es y se manifestará como una crisis de origen interno, que se va a exacerbar por la conjunción de una inusitada crisis financiera internacional, pero que se hubiera producido igualmente en ausencia de ésta última.
La crisis española será el resultado de la inevitable explosión de la burbuja inmobiliaria nacional, que tendrá efectos devastadores en nuestra economía por la incomprensible connivencia del sector financiero español durante estos últimos cinco años.
El origen de la crisis española es a mi modo de ver nítido e incuestionable: en España se ha alimentado una burbuja inmobiliaria puramente especulativa, por parte de todos los protagonistas que tenían la responsabilidad de atenuarla. La dejación de responsabilidades convierte el estallido de la burbuja en una recesión que será profunda y duradera. Los economistas llamamos depresión a este tipo de recesiones.
La crisis: previsiones económicas
Damos a continuación nuestras estimaciones del impacto que tendrá la crisis en las principales magnitudes macroeconómicas. Nuestras estimaciones se basan en el modelo CES-NESM (Common Economic Sense, Non Econometric or Simulation Models). Pensamos que el sentido común económico es en estos momentos mucho más poderoso y acertado que los modelos formales propuestos por el Ministerio de Economía de España, el Fondo Monetario Internacional y los servicios de estudios de las grandes entidades financieras españolas. Nuestra propuesta metodológica es confrontar nuestras previsiones con las previsiones actuales de los organismos.
Establecemos de esta manera un cierto reto: con los datos actuales y la previsión futura de la evolución futura de la crisis los expertos contamos con un número de elementos suficientes para predecir ya ahora, en octubre de 2008 (y desde hace varios meses), que la crisis económica en España será profunda. En la medida en que los modelos econométricos formales no anticipan estos resultados y los organismos pertinentes los reproducen y transmiten a la opinión pública sin espíritu crítico, se está alimentando una falsa percepción, al no reconocer la gravedad de la situación económica que vamos a atravesar en los próximos meses. La incetridumbre financiera general en la que estábamos sumidos hace unos meses podía justificar prudencia por parte de los responsables poíticos y de los analistas económicos sobre la gravedad de las previsiones económicas. Sin embargo, el panorama está claro desde el verano, y no sólo se nos antoja materialmente imposible escapar a la crisis, sino que en estos últimos meses se ha agravado el diagnóstico por las nuevas restricciones que impondrá la crisis económica y financiera internacional.
Mostramos a continuación la serie de previsiones públicamente dispopnibles en la actualidad, a 23 de octubre de 2008, sobre el crecimiento del PIB de España en 2009. La previsión más optimista es la que maneja el Gobierno de España, que estima que la economía española crecerá un 1%, tal como recogió en sus previsiones de julio de 2008 y que ha mantenido en sus Presupuestos Generales del Estado, defendidos por el Ministro Solbes la semana pasada y que ha superado la fase de las enmiendas a la totalidad del Parlamento.
Otra fuente de previsiones con amplia difusión es la que publica la revista The Economist. Refleja las previsiones de las siguientes instituciones financieras: ABN AMRO, BNP Paribas, Citigroup, Decision Economics, Deutsche Bank, Economist Intelligence Unit, Goldman Sachs, HSBC, Securities, KBC Bank, JPMorgan Chase, Morgan Stanley, Scotiabank, UBS. La media de las previsiones de estas 13 instituciones es de +0,3%, con una previsión máxima de 1,2% y una mínima de -0,6%.
Por su parte, el FMI estimó hace una semana que la economía española decrecerá en el 2009 en un -0,2%. Entre las instituciones españolas, FAES predice un -0,5% e Intermoney un -0,6%.
Nuestra previsión, aplicando el citado CES-NESM es que la caída del PIB español en 2009 será del -3,5%.
Anunciamos a continuación el desarrollo de los acontecimientos que llevará a la crisis española, que presentaremos con un mayor grado de desarrollo próximamente. La explosión de la burbuja especulativa inmobiliaria producirá una caída brutal de los precios de los activos inmobiliarios. Esto, junto con el frenazo total de las trasnsacciones inmobiliarias provocará suspensiones de pagos y quiebras generalizadas en el la industria de la construcción y de la promoción inmobiliaria. La sobreexposición de las cajas españolas en préstamos concedidos a empresarios de la construcción y a privados a través de hipotecas infectará letalmente los balances de estas instituciones financieras en muy pocos meses. En los primeros estadios de la crisis se incrementará la falta de transparencia sobre los estados finacieros reales de las cajas y bancos, manteniendo el valor de activos de las empresas acreedoras o asumiéndolos a su precio de mercado ficticio cuando las posibilidades de recuperación de préstamos se desvanezcan. Ante la necesidad vital de liquidez por parte de los bancos, se cerrará totalmente el grifo de la financiación a al sector productivo, exportando la crisis a los sectores que también son rentables.
