El
conflicto armado entre unionistas (aquellos que desean
permanecer unidos a la corona inglesa) y republicanos
(partidarios de la unificación de las dos irlandas),
se mantuvo hasta la firma del Acuerdo de Viernes Santo
en 1998.
Apesar
del acuerdo de paz, las tensiones entre unionistas y
republicanos se han mantenido durante estos seis últimos
años. Las dos disoluciones a las que se ha visto
arrastrada la joven asamblea norirlandesa son un fiel reflejo
de las eternas discrepancias entre ambos bandos, que permanecen
en un continuo tira y afloja.
Este
reportaje trata de aclarar las causas y consecuencias
que han llevado a la situación actual del conflicto norirlandés,
una lucha que se ha trasladado de las armas a la política
y que enfrenta a dos irlandas en un conflicto que parece no
tener un final cercano.
