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EL EXILIO

 

LA LLEGADA

 

Durante los últimos meses de la Guerra Civil española, interminables hileras de familias enteras, viudas, huérfanos, soldados malheridos, camiones con tropas del Frente Popular que huían del avance franquista, cruzaron los Pirineos en busca del exilio. Todos dejaban atrás con la mirada su patria. Muchos ya no la volverían a ver. No fue el caso de José Escobedo, militante de la CNT y combatiente de la división "Roja y Negra". Al poco de abandonar España, fue confinado en un campo de refugiados del Mediodía francés. Allí, al norte de Perpiñan se localizaban St. Cypren, Barcorés, Argeles, y allí mandó el gobierno francés a los expatriados españoles. Las condiciones de estos lugares eran deprimentes por la miseria, las humillaciones y la desocupación. La única escapatoria era encuadrarse en una de las Compañías de Trabajadores Españoles organizadas para erigir, entre otras labores, las fortificaciones de la Línea Maginot, cuando los nazis

Llegada de españoles a un campo de refugiados del sur de Francia
Foto original de: AGA
Familias españoles rumbo al exilio francés
Foto original de: Robert Capa

se abalanzaban sobre el país galo. Eso, o alistarse en l’Armeé para batallar al fascismo. José decidió lo último. Una vez en el frente, fue detenido por los alemanes en Dunkerque y enviado a un Stalag en Prusia. En estos campos de prisioneros de guerra, los alemanes agrupaban a los reclusos según su nacionalidad y daban parte a su país de origen. Los españoles, todos republicanos, anarquistas y comunistas, fueron vilmente repudiados por Franco que contestó que los verdaderos españoles estaban ya en España. Pasaban a ser apátridas y enviados a un campo de concentración.

 

 

 

 

© José Mª Rodríguez Bravo

Universidad de Navarra
Tecnología de la información-Junio 2005