Posiblemente
ésta sea la práctica más "artística"
de todas las que se van a realizar durante el curso. Lo que
se pretende con ella es precisamente desarrollar la capacidad
creativa, despertar todo el "arte" que llevamos dentro.
El
ejercicio es muy sencillo, y a la vez extremadamente complicado,
pues cada uno tiene que descubrir imágenes reflejadas
en diferentes materiales, o bien las siluetas que producen la
sombra producidas por un punto de luz sobre un cuerpo. Esto
en apariencia es fácil, pero en realidad es muy complejo
y requiere hacer trabajar la imaginación y nuestra capacidad
de observación, y así descubrir un mundo de nuevas
imágenes. Reimaginarnos el mundo, es decir, volver a
obtener "imágenes" de un mundo ya existente,
para conseguir otras de un mundo "imaginario", mágico...
El
fin del mismo es percatarse de los aspectos artísticos
del mundo que nos rodea. Se añade también la distorsión
que producen unos elementos que reflejan ese mundo de modo casi
mágico, pero real.