
Sé
que a ustedes les parece ver en mí una cara, pero créanme, es una
ilusión óptica. No soy más que unas cuantas rayas de colores
dispuestas en un orden preciso para dar la apariencia de un rostro. ¿Acaso
no logran ver que no hay cohesión entre las partes de mi tez anaranjada?