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Por favor, si no ha leído el anterior mensaje,
le pido que me ayude. Estoy encerrado en mi casa, que está en el
noveno piso de la calle Rubén Darío, número 16. Llevó
sin salir de aquí varios días, mi puerta parece atrancada.
He gritado para ver si algún vecino me escuchaba, pero ha sido
imposible. Supongo que, al ser agosto, se habrán ido todos de vacaciones.
Mi situación es desesperada.
No sé cuánto me durará la comida.
Mi única forma para contactar con el exterior es
ésta conexión de internet. No tengo teléfono, lo
quité hace unos meses porque no lo utilizaba. Ya hace tiempo que
nadie me llamaba y no tenía sentido tenerlo. Por eso pedí
una línea de alta capacidad para internet y quité el teléfono.
Es que nunca sonaba y no tenía sentido. Mi profesión es
la de diseñador informático y sólo utilizo la línea
para conectarme a Internet.
Por cierto, me llamo Pedro
Martínez Sanmiguel. Tengo 35 años y nací en
Madrid. Llevo varios meses saliendo muy poco de casa debido a mi profesión,
que me exige permanecer largas horas delante del ordenador. La última
vez que salí de aquí, antes de que despidieran de mi trabajo,
fue para comprar un regalo para mi novia. Fue hace unos días, pero
ahora no puedo salir.
No puedo gritar por las ventanas, al ser un piso interior
sólo tengo una y hace tiempo la mande taponar con maderos para
que no entrara la luz al interior. Me resultaba muy desagradable porque
la luz eléctrica me vale para todo y la del exterior caía
justo encima del ordenador. Era bastante molesto al trabajar y tenía
miedo de que me estropease la pantalla.
He decidido seguir con estas páginas
web y utilizarlas como diario.De
pequeño tenía uno de papel, pero me cansaba tener que utilizar
la pluma para contar mi vida La mayoría de los días mi vida
era tan gris que no merecía el esfuerzo de escribirla.
Hasta que alguien me rescate seguiré escribiendo
diversas páginas para tener algo que hacer. Hoy comienzo a numerarlas
por días y a enlazarlas entre ellas. Así podré utilizarlas
como diario y, si no salgo de esta, que me lean.
Me aburro y tengo
miedo que el no hacer nada durante el día produzca en mí
algún tipo de locura.
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