Compraste
la pala en la ferretería antes de entrar a la casa, sabia decisión.
Te diriges al coche y la sacas del maletero, cavas un agujero bajo la
reja y entras facilmente y te diriges rápidamente a la puerta
trasera de la casa (Biblia del Investigador: nunca entrar por la puerta
delantera).
No contabas con Dark, el perro de los guardianes, un rotweiler negro
que se encuentra tan dormido como ellos junto a la puerta trasera, pero
con el sueño tan frágil propio de los perros no te fías
mucho, por lo que piensas y buscas una entrada alterna.
Tras varios minutos de búsqueda, encuentras una ventana abierta
en el segundo piso. Podrías llegar a ella si tuvieras una cuerda,
sino , tendrás que entrar por la puerta trasera, evitando despertar
al perro.