Despues de cargar con todo lo necesario para incursionar dentro de la mansión, te diriges a ella en tu viejo Cadillac negro, en el camino ves cosas extrañas, la gente te mira muy raro, como si fueras un intruso más, e incluso un sospechoso del asesinato, ellos no saben que eres la persona idónea para resolverlo, sin embargo, hay algo en sus miradas, como si estuvieran seguros que tienes algo de culpa.


"Bah! Son Tonterías"- piensas, mientras tanto, te acercas a la mansión muy lentamente, son las 10 de la noche y el cielo se torna del negro más oscuro que hayas visto en tu vida, no hay estrellas, tan sólo una brisa helada que ponen los pelos de puta y la piel de gallina.

Bajas del coche y te dirijes a la reja exterior de la mansión, está cerrada. Intentas colarte por un agujero,muy angosto, entonces decides trepar por la reja.

Cuidando de que las puntas de metal no se te claven, caes aparatosamente hacia el otro lado, al intentar levantarse, dos pares de Botas para lluvia se alzan frente a ti. Son dos guardias de seguridad, que aparentemente son los encargados de alejar a la gente del lugar del crimen.

Les explicas quien eres y para lo que estás ahí, sin embargo, no te dejan pasar, tu sangre se empieza a a calentar, a pesar de tus explicaciones, los tercos guardias insisten en que tienen ordenes de no dejar paasr a nadie. Tu paciencia se agota y decides tomar alguna acción al respecto:

 

 

TE RESIGNAS Y SALES, ESPERANDO ENCONTRAR OTRA ENTRADA LUEGO

TE ENFRENTAS A LOS GUARDIAS