Soy un soñador, no puedo evitarlo. Un enamorado de la vida y del amor. Mi padre, un día, me dijo: "Todo nace y muere. La vida es implacable. Todo caduca con el tiempo... El amor también...como la gasolina del coche, cuando menos te lo esperas, ¡te deja tirado!".
Y entonces dejó a mi madre. Ella siempre decía: "Los disgustos de la vida hay que aceptarlos con buen humor. Igual que vienen se van. No pueden durar siempre".

Yo te voy a querer siempre, mamá. Y si se acaba la gasolina, me muero.


¿Cómo acabará este viaje?

 

Ana