- El Reino de los Espejos Torcidos -
Olga no era una niña mala, pero tenia en su carácter algo que le molestaba mucho: no escuchaba los padres, reñía con las amigas, perdía cosas y no era muy ordenada. En casa de Olga había un Espejo grande de estos que te permiten ver a la persona de pies a cabeza. Le gustaba mucho posar delante de él. Tanto le gustaba que Olga olvidaba de todo: tarea, obligaciones.....

Un día cuando ella estaba sola en su casa leyendo libro "Cuentos" y imaginando los Reinos, princesas y príncipes... de repente sonó música - como si alguien tocaba miles de campanadas de cristal. La música llegaba del espejo. Olga se acerco a el con el libro en la mano y vio que el cristal del espejo empezó a cambiar: primero ha vuelto azul, luego rosa, verde... Olga ya no veía su imagen - solo colores. Eso duro un momento y luego el cristal del espejo desapareció - solo quedó el marco.
- ¿Quién está ahí? - preguntó Olga.
- Soy yo, el Espejo - contesto una voz, - ¡Te gusta tanto mirar en mi cristal! ¿Te gustaría ver a ti misma en el otro lado del Espejo?
- ¡Pues, claro! - dijo Olga, - me encantaría.
- Puede ser peligroso con tu carácter, pero... ¡bien, así será!......