ÚLTIMA ETAPA DEL ESCULTISMO: RUTAS.
Llegaba el final de mi etapa por el escultismo, rutas: la etapa del servicio; pero de esto no me di cuenta hasta el segundo año de rutas, es decir, el primero lo desaprovechamos mucho.
La etapa rutas comenzó con el habitual "desierto". La cuestión es que nosotros nos lo tomamos un poco a la ligera, este período, y eso nos hizo malgastar un montón de tiempo. Porque no nos pusimos en marcha hasta después del campamento de Navidad. Supuestamente teníamos que pensar sobre un proyecto de vida que nos habían dado los monitores, y luego hablar con ellos. La cuestión es que para antes del campamento habían hablado muy pocos con ellos, y esto hizo que fuéramos al campamento únicamente de ayuda, sin tener nuestro propio campamento.
El campamento fue en Artajona, pero ya digo, los monitores no nos habían preparado un campamento, porque casi nadie de la rama había hablado todavía con ellos... fue un campamento de colaboración con las otras ramas, ayudábamos en lo que se nos mandaba, fregábamos, íbamos al pueblo a por el pan...andábamos un poco de recadistas.
El segundo campamento lo aprovechamos mejor, y pudimos aprovechar mucho más el tiempo. En esta etapa se suponía que éramos nosotros los que teníamos que sacar la rama adelante, y si no lo hacíamos se hundiría. Y estuvimos a flote, pero así-así, porque eran sólo unos pocos los que se movían, y, en general, había pasividad. Esto hizo que hubiera discusiones de rama...
Los monitores que nos habían tocado eran muy buenos: Javi, Laura y Hathi. Y con ellos pasamos muy buenos momentos.