MONITORA

Se había acabado ya mi ruta, y con ella finalizó todo mi paso por el escultismo como chavala. Por lo tanto, llegaba la hora de ponerme las pilas enseguida, ya que desde ese día lo que me esperaba era nada menos que ser responsable de un grupo de niños. Mi único objetivo: tratar de inculcarles esos valores que me habían enseñado a mí hasta entonces los monitores, enseñarles ese estilo de vida yo que defendía y seguía.

Éramos un kraal de 22 personas.

A mí me toco con Santa, Pilar, Maite, y Adríán.

Comencé muy asustada esta nueva etapa de mi vida. No sabía si sería capaz de responder a esa confianza que tantos padres estaban poniendo en mí. Por esto, al principio estaba muy asustada. Mi primer contacto con los que iban a ser "mis niños", fue noviembre.

AL final, llegó el momento. Era noviembre, y el paso de ramas fue en el propio Alsasua. Allí, acogí a los que luego resultaron ser "mis chavales" por dos años. El año comenzó muy bien, parecía que habíamos conectado todos totalmente, tanto el kraal, en el que trabajamos muy bien, como con los chavales. Nuestro primer campamento fue otra vez en Alsasua (ya que es una de las casa más grandes. En este momento éramos la nada despreciable cantidad de 130 personas en el Grupo). No sé cómo describirlo: hasta entonces, yo no había tenido demasiado tiempo para darme cuenta verdaderamente de toda la responsabilidad que yo tenía allí. Ahora es cuando lo estaba haciendo. Tenía a mi cargo una rama de 27 chavales, y era responsables de otros 70 más o menos.

El campamento acabo y el curso continuó. Yo estaba muy contenta con ellos. Además cada vez sabía más de la metodología de ranger, y tenía mayor iniciativa. Así llegó el segundo campamento, fue a Adoían, adonde nos fuimos solos ya que habían comenzado a hacerse las separación chicos chicas habitual en esta edad, y no queríamos que afectase demasiado a la rama.

Llegó el primer campamento de verano como monitora. Yo como en los dos últimos años, fui 3 días antes para montar el campamento. Fue en Burguete. El comienzo fue un poco caos, porque como es habitual, estaban muy revolucionados. Luego poco a poco fueron entrando y cada vez mejor, aunque a lo largo de todo el campamento tuvimos problemas de faltas de respeto tanto entre ellos como hacia los monitores.

Como todos los años celebramos la totemificación.