El segundo año, 1993, fue más de los mismo. La aventura, gente nueva venía, gente se iba, pero yo seguí allí. Me lo pasaba muy bien, y me llevaba muy bien con mis compañeros de rama. Se fue también un monitor: Jesús. Todavía me acuerdo lo qué lloramos cuando nos enteramos que se iba. En Navidad de campamento a Alsasua otra vez. ya conocíamos la casa y por lo tanto, pudimos hacer más de una trastada.
En Semana Santa nos fuimos a Adoáin, allí fuimos por primera vez solos, sin lobatos ni nómadas. me acuerdo que nos sentíamos muy mayores por este motivo. El mejor recuerdo que tengo de este campamento fue la KERMES que hicimos. Nos disfrazamos de vampiros, y todo se basaba en una leyenda, obviamente inventada por los monitores, que consistía en resolver un misterioso asesinato que ocurrió en esa casa siglos antes. íbamos en grupos, tan sólo llevábamos una vela como luz (quitaron la de la casa), y mientras lo monitores íban dándonos sustos. A pesar del miedo que pasé, me lo pasé muy bien.
Y nuevamente el campamento de verano, fue en Ansó, yo no estuve, y por lo tanto, no puedo hablar de lo que ocurrió, pero se lo debieron de pasar muy bien, según me han contado y por lo que he visto en las fotos.
Y aquí se acabó lo que se daba en cuanto a mi etapa de ranger, el tiempo pasaba poco a poco yo ya tenía 14 años, y por lo tanto, pasaba a pertenecer a la siguiente rama: pioneros. Pero eso es historia de otro capítulo así que si quieres seguir, ya sabes a dónde ir.