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Ella me
quiso, a veces yo también la
quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos
fijos.
Puedo escribir los versos más tristes
esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he
perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin
ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el
rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera
guardarla.
La noche está estrellada y ella no está
conmigo. |