| La cristalería sigue formando parte de las buenas
mesas y la tradición aconseja hacer uso de ella para
acompañar en perfecta armonía a la bebida que tiene
que contener.
Las piezas más importantes de una buena cristalería
son:
1.Copa de Jerez, copa alta y esbelta que canaliza
perfectamente el aroma hacia las fosas nasales y tiene,
además, el tamaño perfecto para, a medio llenar, beber
este vino.
2.Copa de vino tinto, atulipada o abombada, de tamaño
mediano para que el vino pueda desarrollar su aroma.
3.Copa de vino blanco, baja y convexa, más pequeña
que la del vino tinto, mantiene bien la temperatura para
que el vino permanezca fresco.
4.Copa de vino rosado, redonda y de fino cristal,
aconsejable por su borde ligeramente más estrecho.
5.Copa paravino Burdeos y otros grandes tintos,
abombada y de borde ligeramente estrechado.
Su tamaño permite llenarla solamente en una tercera
parte para apreciar el vino.
6.Copa de cava, champaña y espumosos, que
burbujean mejor en una copa esbelta y alta tipo cáliz.
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