Especialistas del Departamento de Endocrinología


Clínica Universitaria de Navarra

La diabetes

La diabetes, hoy

El metabolismo de los azúcares: páncreas, insulina, glucosa.

¿Por qué aparece la diabetes?

Tipos de diabetes

¿Cómo se llega al diagnóstico?

Consecuencias que puede tener la diabetes sobre el estado general de salud

El tratamiento de la diabetes

La asistencia médica que ofrece la Clínica

Especial atención al niño con diabetes

 

La diabetes, hoy

La diabetes es una enfermedad cada vez más frecuente en los países desarrollados, de tratamiento a veces difícil, crónica pero con posibilidades de curación gracias a las técnicas modernas de trasplante.

Es un trastorno relacionado con el metabolismo de los azúcares debido a un funcionamiento inadecuado del páncreas. Como consecuencia no se produce de forma correcta insulina necesaria para la metabolización de los hidratos de carbono o azúcares.

El metabolismo de los azúcares

El páncreas ¿para que sirve?:

El páncreas es un órgano situado en el abdomen, con una forma alargada distinguiéndose varias porciones (cabeza, cuerpo y cola). En ese órgano hay dos partes diferentes histológica y funcionalmente. Existe un tejido encargado de producir enzimas que intervienen en la digestión de los alimentos, que son abocados a un conducto que los expulsa al intestino (páncreas exocrino). Hay otro tejido organizado en islotes de células que se encargan de fabricar hormonas relacionadas con el metabolismo de los hidratos de carbono, entre las que se encuentra la insulina (páncreas endocrino). La insulina es excretada a la circulación sistémica donde realiza su función, por las células productoras de esta hormona (células beta).

La insulina, una hormona vital para el cuerpo humano:mano:

La insulina es una hormona presente en los mamíferos. Actúa sobre todo introduciendo los hidratos de carbono dentro de las células. Una vez que penetra en las células (mediante un mecanismo de bombas en las que también se involucra un electrolito como el potasio) los hidratos de carbono se introducen en ciclos de metabolismo que generan energía necesaria para el funcionamiento y sostén de las diversas estructuras celulares. Los niveles circulantes de insulina dependen de las necesidades de organismo, respondiendo a modificaciones en la cantidad de azúcar presente en la sangre. De esta forma, se evita un descenso excesivo de esos niveles (darían lugar a un “apagón” metabólico) o un incremento desproporcionado.

 

¿Por qué después de desayunar puede aparecer hambre a media mañana?:
Si el desayuno es rico en alimentos con azúcares concentrados difíciles de manejar, el organismo responde secretando una gran cantidad de insulina que provoca una caída en los niveles de glucosa apareciendo síntomas propios de una hipoglucemia. Para evitar este fenómeno es importante realizar un desayuno con fibra y alimentos con azúcar no concentrado que se libera gradualmente.

La glucosa, una fuente de energía:

La glucosa es el hidrato de carbono por excelencia, una fuente de energía para el cuerpo humano, principalmente de liberación y utilización inmediata. Es importante que los niveles en sangre se mantengan estables para que esa molécula penetre en todas las estructuras celulares. Por decirlo de alguna forma, sería como la tensión de la luz en una ciudad. Si esa tensión es escasa o muy oscilante, los aparatos eléctricos no funcionan o pueden llegar a estropearse. En cambio si la tensión es excesiva, la propia red de distribución energética resulta dañada. Unos niveles muy altos de glucosa generan una cantidad excesiva de substrato energético no absorbida por el metabolismo normal celular, siendo empleada en otros ciclos metabólicos que sobre todo dan lugar a sustancias basuras, muy perjudiciales para el organismo.

 

El azúcar ¿es bueno?:
El azúcar es un nutriente fundamental en la dieta. Sin embargo, cuando se abusa de su consumo o se hace en forma de azúcares complejos difíciles de asimilar y con un escaso rendimiento energético, se producen unos picos en sangre difíciles de controlar. El páncreas responde secretando grandes cantidades de insulina que pueden provocar después un descenso brusco de la glucemia. Especial cuidado se debe tener con alimentos considerados basura como “chucherías” o cierta “bollería industrial”.

¿Por qué aparece la diabetes?

La diabetes aparece cuando fracasa la producción de insulina, bien por que no se fabrica o sus niveles no lleguen a ser suficientes para las necesidades del organismo. Ese fallo en el páncreas endocrino se produce por destrucción de las células encargadas de fabricar la insulina, bien por agotamiento o por un ataque directo. Se puede producir el agotamiento de esas células debido a un esfuerzo excesivo en la fabricación de insulina. Ese esfuerzo viene determinado por la cantidad de glucosa que recibe el organismo o por la facilidad que encuentra para “colocar” esa glucosa en todos los territorios. También esas células pueden ser destruidas por la acción de tóxicos (sustancias e incluso medicamentos), o por un ataque del propio sistema inmunitario, que por diversos motivos las reconoce como extrañas o dañinas fabricando incluso anticuerpos contra ellas.

 

¿Existe relación entre la obesidad y la diabetes?
La relación es clara, debido a un aumento del tejido adiposo la glucosa se maneja peor obligando al páncreas a hacer un mayor esfuerzo. Ese mayor esfuerzo acaba produciendo un agotamiento del mismo que desemboca en una diabetes.

Tipos de diabetes

Se admite la existencia de dos tipos o clases de diabetes, la tipo 1 y la tipo 2. La tipo 1 es una diabetes producida por la destrucción de las células por el sistema inmunitario. Suele debutar de forma brusca y no previsible, sobre todo en la juventud e incluso la infancia. Existe con mucha frecuencia antecedentes familiares, y desde el principio es necesaria la utilización de insulina exógena para controlar la enfermedad. La diabetes tipo 2 suele aparecer por agotamiento del páncreas endocrino. Es la diabetes que aparece en personas con obesidad y un estilo de vida incorrecto. Pueden haber antecedentes familiares, aparece paulatinamente y para controlarla no hace falta inicialmente utilizar insulina.

¿Cómo se llega al diagnóstico de una diabetes?

Se diagnostica la existencia de una diabetes cuando se comprueba que el organismo no puede manejar los niveles de glucosa de forma adecuada, bien por que permanezcan siempre elevados incluso cuando no hay ningún aporte de glucosa desde el exterior, o por que cuando se produce esa entrada de glucosa el organismo no hace frente a un incremento en las necesidades de insulina. Habitualmente se comprueba ese defecto en el metabolismo de los azúcares midiendo los niveles de glucosa en sangre. Si se observa la existencia de unos niveles altos en ayunas, se puede hacer ya el diagnóstico de diabetes.

En cambio si a pesar de haber unos niveles normales de glucosa en ayunas, se observa una elevación excesiva tras un aporte oral, también se llega al diagnóstico. Por eso se habla con frecuencia de glucosa basal y de la curva de glucemia. La curva de glucemia se realiza determinando los niveles de glucosa en sangre después de ingerir una cantidad de glucosa. También se pueden hacer otras pruebas que ayudan a valorar como se ha sido el manejo de los niveles de glucosa en las últimas semanas (mediante la determinación de hemoglobina glicosilada, a modo de “caja negra”), o evaluando las reservas de insulina (midiendo los niveles de péptido C). Por supuesto, en el estudio diagnóstico de la diabetes se pueden hacer pruebas de autoinmunidad o estudios radiológicos del páncreas.

Consecuencias que puede tener la diabetes sobre el estado general de la salud

Se pueden distinguir las consecuencias a corto plazo o a largo plazo de unos niveles excesivos de glucosa en sangre.

Consecuencias a corto plazo:

Unos niveles excesivos de glucosa en sangre ocasionan un trastorno grave en el funcionamiento de nuestro organismo. La glucosa sobrante y no metabolizada se elimina por la orina. Esa glucosa arrastra agua dando lugar a un aumento importante en la cantidad de orina que puede incluso provocar un déficit de agua. Las células entran en un “shock energético” que provoca la activación de otros ciclos que producen de forma menos eficaz energía y por otro lado generan sustancias basura muy perjudiciales para el organismo denominadas “ácidos”. La situación empeora consumiéndose bicarbonato (molécula que controla el pH de la sangre) y afectándose gravemente la estabilidad del medio interno. La persona afectada puede perder el conocimiento entrando en un coma metabólico. Esta situación catastrófica aguda es denominada cetoacidosis diabética, siendo muchas veces la forma como se manifiesta una diabetes tipo 1.

Consecuencias a largo plazo:

La presencia de unos niveles altos de glucosa en sangre de forma permanente o casi constante tiene un efecto muy perjudicial en el organismo. La glucosa se une a muchas sustancias deteriorándolas, en un proceso denominado “glicosilación”. De esta forma esas sustancias degradadas (entre las que se incluyen transportadores, constituyentes de la membrana celular, y otras estructuras celulares) no funcionan adecuadamente afectando al rendimiento de diversos órganos y sistemas. Destaca la afectación del sistema vascular. Se acelera el deterioro de la pared vascular de las grandes arterias o arteriosclerosis, afectándose la perfusión de los territorios periféricos y de diversos órganos. Este proceso vascular tiene una gran importancia estando implicado en la afectación de muchos sistemas, no sólo por una lesión de los grandes vasos sino también de los pequeños.

Afectación de órganos y sistemas por la diabetes:

El riñón: Las unidades funcionales no filtran de forma adecuada y selectiva perdiéndose proteínas y desarrollándose una insuficiencia renal.
El corazón: Tiene que trabajar con un mayor esfuerzo, con unas arterias coronarias afectadas por el envejecimiento prematuro vascular, ocasionando problemas de riego coronario.
Los nervios: Se altera la transmisión nerviosa de sensaciones como el dolor y de señales que intervienen en el control del sistema vegetativo (como sucede con el ritmo intestinal).
La vista: La retina sufre debido a la lesión de los pequeños vasos apareciendo exudados y hemorragias que acaban produciendo una pérdida de visión.
La piel: Con facilidad aparecen heridas ante cualquier pequeño traumatismo, siendo difíciles de cicatrizar e infectándose con facilidad.

El tratamiento de diabetes

La dieta y el ejercicio físico:

Es importante restaurar el control sobre los niveles de glucosa comenzando con una dieta apropiada que evite unos picos excesivamente altos de esos nutrientes. El ejercicio físico ayuda a consumir glucosa y a mantener unos niveles adecuados. Es importante que la dieta y el ejercicio físico sena estables y constantes, es decir, que el paciente diabético tiene que ser una persona rutinaria.

 

¿Cómo ha de ser el ejercicio físico en los diabéticos ?
Es importante que ese ejercicio sea constante y aeróbico. Debe practicarse con regularidad para evitar oscilaciones bruscas en los niveles de glucosa. Suele recomendarse un ejercicio como el paseo por terreno llano. Se debe tener cuidado con los esfuerzos intensos e inconstantes debido a los cambios rápidos que pueden provocar en esos niveles de glucosa, y por el estrés que somete al sistema cardiovascular.

Los medicamentos hipoglucemiantes:

Son fármacos que ayudan a controlar la glucosa reduciendo su absorción o estimulando la secreción de insulina. Se deben emplear con cierta precaución en pacientes con insuficiencia renal o hepática.

La insulina:

Es el tratamiento adecuado que reemplaza a la que no produce el páncreas. Es importante elegir la insulina adecuada (incluso con una mezcla de varias) que controle los niveles de glucosa haciendo frente a posibles picos. La duración en la acción de la insulina no es la misma según las clases, existiendo algunas con un efecto inmediato y otras de mayor duración. Por otro lado se está intentando mejorar en la forma de administrar la insulina buscando esa acción más estable y constante.

 

¿Afecta la función renal al manejo de la insulina ?
La insulina es filtrada por el riñón. Cuando existe una insuficiencia renal se acumula la insulina pudiendo aumentar sus efectos.

El trasplante de páncreas:

Es un tratamiento en desarrollo muy avanzado, de órgano sólido o de células productoras de insulina. Precisa el consumo de medicamentos que bajen las defensas con el fin de que no sea rechazado ese tejido.


Unidad de Diabetes de la Clínica: surge para velar por el estado de salud general de la persona con diabetes

La Clínica estudia cada caso en colaboración con varios departamentos

 

 

 

El paciente con diabetes en la CUN.
Dr. F. Gómez Peralta

¿Es conveniente tratar de forma integral al paciente diabético?.
La diabetes mellitus afecta a múltiples órganos y sistemas, por lo que es necesario abordar su manejo de forma integral y multidisciplinar. Ese es el motivo de la creación de Unidades de Diabetes, internacionalmente propuestas como el ámbito ideal para el manejo de esta patología.

¿Que especialidades pueden contribuir a la atención del paciente con diabetes?
Es muy importante que las personas con diabetes reciban el tratamiento integral antes mencionado de forma coordinada. Esta función puede ser desarrollada por su endocrinólogo junto con su médico de atención primaria. Ellos son los encargados de coordinar la asistencia por otros especialistas implicados como son el oftalmólogo, nefrólogo, cardiólogo, psicólogo,...

¿Qué pautas recomiendáis para prevenir o detectar de forma precoz las complicaciones más serias o frecuentes?.
Los métodos de detección precoz de complicaciones crónicas de la diabetes deben incluir al menos una determinación de albúmina en orina anual, una revisión de fondo de ojo anual y revisiones clínicas y analíticas con una frecuencia semestral como mínimo.

¿Es importante un seguimiento cercano del paciente diabético?, ¿cómo pueden ayudar las nuevas tecnologías?
La utilización de nuevas tecnologías (la denominada telemedicina) permite un seguimiento mucho más cercano y preciso de las personas con diabetes. La Unidad de Diabetes (Departamento de Endocrinología) de la Clínica Universitaria utiliza desde hace años Internet (además de los medios telefónicos y de correo convencional) para el contacto bidireccional entre médico y educadoras con el paciente.

¿Que experiencia tenéis con las nuevas bombas de infusión de insulina?
En la Unidad de Diabetes de la Clínica Universitaria utilizamos todos los modelos de infusores (bombas) de insulina subcutánea disponibles tanto en adultos como niños con excelente resultado tanto en términos de eficacia como en satisfacción del paciente

¿Y con las nuevas insulinas?
El Departamento de Endocrinología ha participado en ensayos clínicos previos a la comercialización de muchos de los actuales análogos de insulina. Estos nuevos análogos de insulina humana son actualmente la base de la mayoría de los tratamientos insulínicos en nuestros pacientes por su superior perfil de eficacia y seguridad.

 

 

 

La atención en la Clínica del niño con diabetes.
Escribe: Dra Maria Jose Redondo

En España se diagnostican cada año unos 12 casos nuevos de diabetes tipo 1 por cada 100.000 habitantes. Esta enfermedad, antes conocida como diabetes infantil o insulinodependiente, es la forma más frecuente de diabetes en niños.

Más del 90% de los pacientes no tienen ningún familiar con diabetes tipo 1 y el diagnóstico representa una sorpresa amarga para la mayoría de los pacientes y sus familias.

Por ello, es primordial que, en la primera visita, el clínico confirme el diagnóstico (las reacciones de negación son frecuentes). También hay que explicar lo que se sabe hoy en día sobre el por qué de esta enfermedad, despejar posibles sentimientos de culpa en el paciente y sus familiares, e introducir la sistemática del tratamiento (inyecciones de insulina, controles de glucosa).

Tras el diagnóstico, también resulta importante facilitar una explicación en detalle del pronóstico a corto plazo, e indicarles cómo irán desapareciendo los síntomas que los llevaron a Urgencias o a la Consulta.

El máximo interés, sin embargo, es el medio plazo, el impacto de la enfermedad sobre su estilo de vida; y también cómo prevenir las complicaciones y qué perspectivas de curación existen para esta enfermedad.

Durante las primera semanas, el médico "llevará de la mano" al paciente, decidiendo por él las dosis de insulina antes de cada comida o en determinadas situaciones (por ejemplo, excursiones, deporte, etc.), pero no menos prioritario será saber sosegar, alentar y devolver la confianza al paciente y a su familia para que sean capaces de aceptar el diagnóstico y aprender las habilidades básicas que necesitan. Estas habilidades básicas son múltiples (administrar insulina, obtener e interpretar valores de glucosa, tratar la hipoglucemia, diagnosticar y tratar la cetosis, saber cuándo contactar al médico de forma urgente, etc.) y su enseñanza es una de las funciones más importantes de las enfermeras educadoras en el Hospital de Día.

La colaboración entre paciente, familia, médico y enfermeras es fundamental en el tratamiento de la diabetes tipo 1 y, muy especialmente, en los primeros días tras el diagnóstico.