La diabetes El
metabolismo de los azúcares: páncreas,
insulina, glucosa. ¿Cómo se llega al diagnóstico? |
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La diabetes es una enfermedad cada vez más frecuente en los países desarrollados, de tratamiento a veces difícil, crónica pero con posibilidades de curación gracias a las técnicas modernas de trasplante. Es un trastorno relacionado con el metabolismo de los azúcares debido a un funcionamiento inadecuado del páncreas. Como consecuencia no se produce de forma correcta insulina necesaria para la metabolización de los hidratos de carbono o azúcares. El metabolismo de los azúcares El páncreas ¿para que sirve?: El páncreas es un órgano situado en el abdomen, con una forma alargada distinguiéndose varias porciones (cabeza, cuerpo y cola). En ese órgano hay dos partes diferentes histológica y funcionalmente. Existe un tejido encargado de producir enzimas que intervienen en la digestión de los alimentos, que son abocados a un conducto que los expulsa al intestino (páncreas exocrino). Hay otro tejido organizado en islotes de células que se encargan de fabricar hormonas relacionadas con el metabolismo de los hidratos de carbono, entre las que se encuentra la insulina (páncreas endocrino). La insulina es excretada a la circulación sistémica donde realiza su función, por las células productoras de esta hormona (células beta). La insulina, una hormona vital para el cuerpo humano:mano: La insulina es una hormona presente en los mamíferos. Actúa sobre todo introduciendo los hidratos de carbono dentro de las células. Una vez que penetra en las células (mediante un mecanismo de bombas en las que también se involucra un electrolito como el potasio) los hidratos de carbono se introducen en ciclos de metabolismo que generan energía necesaria para el funcionamiento y sostén de las diversas estructuras celulares. Los niveles circulantes de insulina dependen de las necesidades de organismo, respondiendo a modificaciones en la cantidad de azúcar presente en la sangre. De esta forma, se evita un descenso excesivo de esos niveles (darían lugar a un “apagón” metabólico) o un incremento desproporcionado.
La glucosa, una fuente de energía: La glucosa es el hidrato de carbono por excelencia, una fuente de energía para el cuerpo humano, principalmente de liberación y utilización inmediata. Es importante que los niveles en sangre se mantengan estables para que esa molécula penetre en todas las estructuras celulares. Por decirlo de alguna forma, sería como la tensión de la luz en una ciudad. Si esa tensión es escasa o muy oscilante, los aparatos eléctricos no funcionan o pueden llegar a estropearse. En cambio si la tensión es excesiva, la propia red de distribución energética resulta dañada. Unos niveles muy altos de glucosa generan una cantidad excesiva de substrato energético no absorbida por el metabolismo normal celular, siendo empleada en otros ciclos metabólicos que sobre todo dan lugar a sustancias basuras, muy perjudiciales para el organismo.
La diabetes aparece cuando fracasa la producción de insulina, bien por que no se fabrica o sus niveles no lleguen a ser suficientes para las necesidades del organismo. Ese fallo en el páncreas endocrino se produce por destrucción de las células encargadas de fabricar la insulina, bien por agotamiento o por un ataque directo. Se puede producir el agotamiento de esas células debido a un esfuerzo excesivo en la fabricación de insulina. Ese esfuerzo viene determinado por la cantidad de glucosa que recibe el organismo o por la facilidad que encuentra para “colocar” esa glucosa en todos los territorios. También esas células pueden ser destruidas por la acción de tóxicos (sustancias e incluso medicamentos), o por un ataque del propio sistema inmunitario, que por diversos motivos las reconoce como extrañas o dañinas fabricando incluso anticuerpos contra ellas.
Se admite la existencia de dos tipos o clases de diabetes, la tipo 1 y la tipo 2. La tipo 1 es una diabetes producida por la destrucción de las células por el sistema inmunitario. Suele debutar de forma brusca y no previsible, sobre todo en la juventud e incluso la infancia. Existe con mucha frecuencia antecedentes familiares, y desde el principio es necesaria la utilización de insulina exógena para controlar la enfermedad. La diabetes tipo 2 suele aparecer por agotamiento del páncreas endocrino. Es la diabetes que aparece en personas con obesidad y un estilo de vida incorrecto. Pueden haber antecedentes familiares, aparece paulatinamente y para controlarla no hace falta inicialmente utilizar insulina. ¿Cómo se llega al diagnóstico de una diabetes? Se diagnostica la existencia de una diabetes cuando se comprueba que el organismo no puede manejar los niveles de glucosa de forma adecuada, bien por que permanezcan siempre elevados incluso cuando no hay ningún aporte de glucosa desde el exterior, o por que cuando se produce esa entrada de glucosa el organismo no hace frente a un incremento en las necesidades de insulina. Habitualmente se comprueba ese defecto en el metabolismo de los azúcares midiendo los niveles de glucosa en sangre. Si se observa la existencia de unos niveles altos en ayunas, se puede hacer ya el diagnóstico de diabetes. En cambio si a pesar de haber unos niveles normales de glucosa en ayunas, se observa una elevación excesiva tras un aporte oral, también se llega al diagnóstico. Por eso se habla con frecuencia de glucosa basal y de la curva de glucemia. La curva de glucemia se realiza determinando los niveles de glucosa en sangre después de ingerir una cantidad de glucosa. También se pueden hacer otras pruebas que ayudan a valorar como se ha sido el manejo de los niveles de glucosa en las últimas semanas (mediante la determinación de hemoglobina glicosilada, a modo de “caja negra”), o evaluando las reservas de insulina (midiendo los niveles de péptido C). Por supuesto, en el estudio diagnóstico de la diabetes se pueden hacer pruebas de autoinmunidad o estudios radiológicos del páncreas. Consecuencias que puede tener la diabetes sobre el estado general de la salud Se pueden distinguir las consecuencias a corto plazo o a largo plazo de unos niveles excesivos de glucosa en sangre. Consecuencias a corto plazo: Consecuencias a largo plazo: La presencia de unos niveles altos de glucosa en sangre de forma permanente o casi constante tiene un efecto muy perjudicial en el organismo. La glucosa se une a muchas sustancias deteriorándolas, en un proceso denominado “glicosilación”. De esta forma esas sustancias degradadas (entre las que se incluyen transportadores, constituyentes de la membrana celular, y otras estructuras celulares) no funcionan adecuadamente afectando al rendimiento de diversos órganos y sistemas. Destaca la afectación del sistema vascular. Se acelera el deterioro de la pared vascular de las grandes arterias o arteriosclerosis, afectándose la perfusión de los territorios periféricos y de diversos órganos. Este proceso vascular tiene una gran importancia estando implicado en la afectación de muchos sistemas, no sólo por una lesión de los grandes vasos sino también de los pequeños. Afectación de órganos y sistemas por la diabetes:
La dieta y el ejercicio físico: Es importante restaurar el control sobre los niveles de glucosa comenzando con una dieta apropiada que evite unos picos excesivamente altos de esos nutrientes. El ejercicio físico ayuda a consumir glucosa y a mantener unos niveles adecuados. Es importante que la dieta y el ejercicio físico sena estables y constantes, es decir, que el paciente diabético tiene que ser una persona rutinaria.
Los medicamentos hipoglucemiantes: Son fármacos que ayudan a controlar la glucosa reduciendo su absorción o estimulando la secreción de insulina. Se deben emplear con cierta precaución en pacientes con insuficiencia renal o hepática. La insulina: Es el tratamiento adecuado que reemplaza a la que no produce el páncreas. Es importante elegir la insulina adecuada (incluso con una mezcla de varias) que controle los niveles de glucosa haciendo frente a posibles picos. La duración en la acción de la insulina no es la misma según las clases, existiendo algunas con un efecto inmediato y otras de mayor duración. Por otro lado se está intentando mejorar en la forma de administrar la insulina buscando esa acción más estable y constante.
El trasplante de páncreas: Es un tratamiento en desarrollo muy avanzado, de órgano sólido o de células productoras de insulina. Precisa el consumo de medicamentos que bajen las defensas con el fin de que no sea rechazado ese tejido.
Unidad de Diabetes de la Clínica: surge para velar por el estado de salud general de la persona con diabetes La Clínica estudia
cada caso en colaboración con varios departamentos
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