Capellanía Universitaria Universidad de Navarra

El Papa, en Colonia, nos ha invitado a los jóvenes a:

  1. Participar al menos cada domingo en la Santa Misa
       » Testimonios
       » "Razones” para no ir a Misa
  2. Leer el nuevo Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica
       » Testimonios
       » “Razones” para no leer el compendio del Catecismo
  3. Servir a los demás, por ejemplo, con el voluntariado
       » Testimonios
       » “Razones” para no vivir la solidaridad

Piénsalo. No es mucho.
Te dejará buen sabor.

  • Aquí tienes un resumen de lo dicho por el Papa en Colonia
  • Para leer los textos completos aquí.

 
Santa Misa
 
La Eucaristía debe llegar a ser el centro de nuestra vida. No se trata de positivismo o ansia de poder, cuando la Iglesia nos dice que la Eucaristía es parte del domingo. (…) A veces, en principio, puede resultar incómodo tener que programar en el domingo también la Misa. Pero si os empeñáis, constataréis más tarde que es exactamente esto lo que le da sentido al tiempo libre. No os dejéis disuadir de participar en la Eucaristía dominical y ayudad también a los demás a descubrirla. Benedicto XVI, Colonia 2005.
 
Testimonios
 
  • He oído a gente que critica la Misa porque les aburre lo que dice el sacerdote en la homilía. Hay curas más amenos y otros más aburridos, pero yo no voy a Misa por eso. El momento más importante es cuando dice el sacerdote “tomad y comed …” y luego dice “tomad y bebed…”, pues Dios pasa a estar sobre el altar. Yo voy a Misa por eso. El resto ayuda a entender y explicar ese momento. Juan, 3º Derecho.
     
  • Reconozco que no entiendo muy bien qué es y qué ocurre en la Misa. Desde pequeño fui con mis padres y ahora voy porque quiero. Me cuesta algo, pero desde luego es lo más importante que hago cada semana. Es el momento en que tengo a Dios más cerca y sé que, de un modo misterioso, en el altar sucede lo mismo que en la Cruz donde murió Cristo. Alfonso, 3º Medicina.
     
  • A mí me gustan mucho esos momentos en los que terminada la Misa, cuando casi toda la gente ya ha salido, me quedo casi solo. Me ayuda a saborear el tener a Dios dentro. Es un buen momento para agradecerle tantas cosas y para pedirle muchas otras, sin prisa. Ana, 3º Farmacia.
     
  • Ante los males y cosas terribles que suceden en el mundo uno no puede hacer casi nada. Los cristianos tenemos un modo de ir arreglando todo eso. Pedir con Jesucristo y como Él pidió desde la Cruz. Eso es la Misa y por eso voy. Carmen, 2º Periodismo.
 
“Razones” para no ir a Misa
 

No la entiendo. Se puede leer algún texto explicativo que ayude a ir descubriendo su inmenso valor. Por ejemplo, “La Misa antes, durante y después” de José Pedro Manglano. Hay muchos otros. Por ejemplo aquí

No entiendo por qué es tan importante para un cristiano. Hay varias razones, pero los primeros cristianos se jugaban la vida por ir a Misa y no fallaban cada domingo. Lo tenían mucho más difícil que nosotros pero no dejaban. Piénsalo.

Me aburre, es siempre lo mismo. Mírala despacio, no es siempre igual. Los que saben, no miran una obra de arte una vez, sino muchas veces a lo largo de su vida.

Me cuesta ir, no me apetece. Si un amigo sólo sale conmigo cuando le apetece, desde luego poco amigo es.

Mis amigos no van. Es verdad, cuesta más ir cuando mis familiares o mis amigos no van. También eso les pasaba a los primeros cristianos y a muchos otros después pero lo superaron, no es imposible.

No sé cuando ir. Eso es fácil de solucionar: o el sábado por la tarde o el domingo en algún momento. Existen algunos días que pueden no caer en domingo en los cuales también hay que ir o el mismo día o la tarde anterior. Esos días son:

  • 1 de enero Santa María, Madre de Dios
  • 6 de enero Epifanía del Señor o Adoración de los Magos
  • 19 de marzo San José, esposo de la Virgen María
  • 25 de julio Santiago Apóstol
  • 15 de agosto La Asunción de la Virgen María
  • 1 de noviembre Todos los Santos
  • 29 de noviembre San Saturnino (precepto sólo en Pamplona)
  • 3 de diciembre San Francisco Javier (precepto sólo en Navarra)
  • 8 de diciembre La Inmaculada Concepción de la Virgen María
  • 25 de diciembre La Natividad del Señor

No tengo costumbre. En cuanto se ha ido a Misa unas cuantas semanas, ese problema desaparece.

No siento nada. Hay que reconocer que si hago las cosas sólo porque me siento a gusto realizándolas, soy de algún modo un egoísta.

No tengo fe. Este problema es más serio. Sería conveniente hablar despacio con un sacerdote.

 
Compendio del Catecismo
 
El Papa Juan Pablo II nos ha dejado una obra maravillosa, en la cual la fe secular se explica sintéticamente: el Catecismo de la Iglesia Católica. Yo mismo, recientemente, he podido presentar el Compendio de tal Catecismo, que ha sido elaborado a petición del difunto Papa. Son dos libros fundamentales que querría recomendaros a todos vosotros. Benedicto XVI, Colonia 2005.
 
Testimonios
 
  • Todavía no lo he leído entero. Pensaba que serían cosas ya sabidas pero, al leerlo como universitario, lo ves de distinto modo y te ayuda a repensar muchos aspectos. He de reconocer que me ha ayudado. Cristina, 3º Comunicación.
     
  • He empezado a leerlo. Creo que te ayuda a ordenar la cabeza y a saber que se es como cristiano. Existen formas de vivir que son incompatibles con llamarse cristiano. En mi opinión no se puede decir que ser cristiano es algo evidente que todo el mundo sabe. Gonzalo, 2º Comunicación.
     
 
“Razones” para no leer el compendio del Catecismo.
 

Es muy largo. Son algo más de 200 páginas tamaño octavilla. Eso incluye fotos y algunas páginas en blanco. Un universitario no puede decir que es una lectura larga.

No tengo tiempo. Dedicando cinco minutos diarios se puede leer en un par de semanas.

Ya me lo sé, es lo de siempre. ¿Y si no lo es?

No sirve para nada. En efecto, no sirve para ganar dinero, pero sirve para vivir feliz.

No me gusta que me impongan la verdad. La verdad no se impone, se propone. El Catecismo es una propuesta de la verdad, eso sí, muy clara.

No lo puedo leer porque no lo tengo. Es posible que en una librería te lo solucionen.

 
Solidaridad
 
Puesto que recibimos al mismo Señor y Él nos acoge y nos atrae hacia Sí, seamos también una sola cosa entre nosotros. Esto debe manifestarse en la vida. (…) Debe manifestarse en el compromiso con el prójimo, tanto con el cercano como con el externamente lejano, que, sin embargo, nos mira siempre de cerca. Existen hoy formas de voluntariado, modelos de servicio mutuo, de los cuales justamente nuestra sociedad tiene necesidad urgente. No debemos, por ejemplo, abandonar a los ancianos en su soledad, no debemos pasar de largo ante los que sufren. Benedicto XVI, Colonia 2005.
 
Testimonios
   
  • Lo que más me ha gustado del voluntariado ha sido la experiencia que te brinda trabajar con personas que no son como tú, pero que te hacen abrir los ojos y ver la justa medida de las cosas. Neus, 3º Biología.
     
  • Nunca me he arrepentido de dedicar tiempo y esfuerzo para ayudar a lo que me pueden necesitar. Aunque me suponga privarme de tiempo para otras cosas o de algo de dinero, lo he hecho muchas veces y ojalá lo hubiera hecho más. Pedro, 6º Medicina.
     
 
“Razones” para no vivir la solidaridad
 

No tengo tiempo. Quizá en este caso puedas dedicar algo de dinero. ¿Cuánta televisión veo?.

No tengo dinero. Quizá en este caso puedas dedicar algo de tiempo. ¿Cuántos cafés me tomo?.

No sé donde me pueden necesitar. Puedes preguntar en UAS (Universitarios para la Ayuda Social, basta un mail, uas@unav.es). Hay otros muchos sitios.

No sé hacer nada. Tampoco es necesario saber hacer algo. Tu compromiso y cariño, en muchos casos, es lo único necesario.