| Capellanía Universitaria |
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![]() El Papa, en Colonia, nos ha invitado a los jóvenes a:
Piénsalo. No es mucho. La Eucaristía debe llegar a ser el centro de nuestra vida. No se trata de
positivismo o ansia de poder, cuando la Iglesia nos dice que la Eucaristía
es parte del domingo. (…) A veces, en principio, puede resultar incómodo
tener que programar en el domingo también la Misa. Pero si os empeñáis,
constataréis más tarde que es exactamente esto lo que le da sentido al
tiempo libre. No os dejéis disuadir de participar en la Eucaristía dominical
y ayudad también a los demás a descubrirla. Benedicto XVI, Colonia 2005.
No la entiendo. Se puede leer algún texto explicativo que ayude a ir descubriendo su inmenso valor. Por ejemplo, “La Misa antes, durante y después” de José Pedro Manglano. Hay muchos otros. Por ejemplo aquí No entiendo por qué es tan importante para un cristiano. Hay varias razones, pero los primeros cristianos se jugaban la vida por ir a Misa y no fallaban cada domingo. Lo tenían mucho más difícil que nosotros pero no dejaban. Piénsalo. Me aburre, es siempre lo mismo. Mírala despacio, no es siempre igual. Los que saben, no miran una obra de arte una vez, sino muchas veces a lo largo de su vida. Me cuesta ir, no me apetece. Si un amigo sólo sale conmigo cuando le apetece, desde luego poco amigo es. Mis amigos no van. Es verdad, cuesta más ir cuando mis familiares o mis amigos no van. También eso les pasaba a los primeros cristianos y a muchos otros después pero lo superaron, no es imposible. No sé cuando ir. Eso es fácil de solucionar: o el sábado por la tarde o el domingo en algún momento. Existen algunos días que pueden no caer en domingo en los cuales también hay que ir o el mismo día o la tarde anterior. Esos días son:
No tengo costumbre. En cuanto se ha ido a Misa unas cuantas semanas, ese problema desaparece. No siento nada. Hay que reconocer que si hago las cosas sólo porque me siento a gusto realizándolas, soy de algún modo un egoísta. No tengo fe. Este problema es más serio. Sería conveniente hablar despacio con un sacerdote. El Papa Juan Pablo II nos ha dejado una obra maravillosa, en la cual la
fe secular se explica sintéticamente: el Catecismo de la Iglesia Católica.
Yo mismo, recientemente, he podido presentar el Compendio de tal Catecismo,
que ha sido elaborado a petición del difunto Papa. Son dos libros
fundamentales que querría recomendaros a todos vosotros. Benedicto XVI,
Colonia 2005.
Es muy largo. Son algo más de 200 páginas tamaño octavilla. Eso incluye fotos y algunas páginas en blanco. Un universitario no puede decir que es una lectura larga. No tengo tiempo. Dedicando cinco minutos diarios se puede leer en un par de semanas. Ya me lo sé, es lo de siempre. ¿Y si no lo es? No sirve para nada. En efecto, no sirve para ganar dinero, pero sirve para vivir feliz. No me gusta que me impongan la verdad. La verdad no se impone, se propone. El Catecismo es una propuesta de la verdad, eso sí, muy clara. No lo puedo leer porque no lo tengo. Es posible que en una librería te lo solucionen. Puesto que recibimos al mismo Señor y Él nos acoge y nos atrae hacia Sí,
seamos también una sola cosa entre nosotros. Esto debe manifestarse en la
vida. (…) Debe manifestarse en el compromiso con el prójimo, tanto con el
cercano como con el externamente lejano, que, sin embargo, nos mira siempre
de cerca. Existen hoy formas de voluntariado, modelos de servicio mutuo, de
los cuales justamente nuestra sociedad tiene necesidad urgente. No debemos,
por ejemplo, abandonar a los ancianos en su soledad, no debemos pasar de
largo ante los que sufren. Benedicto XVI, Colonia 2005.
No tengo tiempo. Quizá en este caso puedas dedicar algo de dinero. ¿Cuánta televisión veo?. No tengo dinero. Quizá en este caso puedas dedicar algo de tiempo. ¿Cuántos cafés me tomo?. No sé donde me pueden necesitar. Puedes preguntar en UAS (Universitarios para la Ayuda Social, basta un mail, uas@unav.es). Hay otros muchos sitios. No sé hacer nada. Tampoco es necesario saber hacer algo. Tu compromiso y cariño, en muchos casos, es lo único necesario. |
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