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Presentación
En su predicación, San Josemaría Escrivá de Balaguer -son
palabras, pronunciadas por Juan Pablo II el 6 de octubre de 2002,
durante la solemne Misa de canonización- no cesaba de invitar
a que "la vida interior, es decir, la vida de relación
con Dios, y la vida familiar, profesional y social, hecha de pequeñas
realidades terrenas no estuvieran separadas, sino que constituyeran
una única existencia "santa y llena de Dios". Estas
afirmaciones constituyen un buen resumen del mensaje de San Josemaría
y, a la vez, de su figura, ya que mensaje, actividad sacerdotal
y figura humana estuvieron en él fundidas en unidad.
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