
El Instituto de Antropología y Ética es una entidad académica de la Universidad de Navarra, de carácter interfacultativo, erigido en 1998 para la promoción e impulso de la formación humanística en los Centros Académicos, acorde con los fines y el ideario de la Universidad.
Los objetivos que se propone son fundamentalmente tres:
• Primero, coordinar y promover la docencia de una formación antropológica y ética integral, esto es, no reductiva o excluyente, sino abierta a la trascendencia. Lo que con esto se entiende es un saber sobre la persona humana y su vida que –partiendo de la experiencia y argumentando racionalmente, filosóficamente– integre con sentido crítico las diversas dimensiones del ser humano y su conducta, desde la corporalidad hasta la intimidad psicológica o la capacidad espiritual de trascendencia. En particular, además, la docencia del Instituto adopta una perspectiva también práctica o existencial; y muestra asimismo la coherencia entre la reflexión natural o filosófica y la concepción cristiana, entre las ciencias humanas y la reflexión teológica.
Se trata de una visión que busca una verdad global -por lo demás, la genuinamente universitaria- que tiende por sí misma a proyectarse sobre los diversos ámbitos o cuestiones intelectuales y vitales del ser humano, iluminándolos y penetrándolos de un sentido unitario. En este sentido, conviene tener en cuenta que, para cubrir la dimensión ética específica de las diversas áreas abordadas por las distintas facultades, cada uno de estos centros cuenta en su plan de estudios, además, con una asignatura de carácter deontológico-profesional.
Por esta razón y desde ese horizonte, la docencia impartida y fomentada por el Instituto brinda a los alumnos y profesores de todas las disciplinas universitarias una perspectiva que procura un doble fin: en primer lugar, comprender con mayor hondura la propia vida y la tarea intelectual universitaria; y, en segundo lugar, interpretar el significado de la correspondiente parcela científica en el conjunto o concierto de las diversas dimensiones vitales y de las demás disciplinas universitarias.
• Segundo, estimular la reflexión sobre la relación entre la cultura contemporánea y la revelación cristiana, particularmente en las esferas de la antropología y de la ética, o sea, en lo referente a la visión del hombre y su ideal. Este esfuerzo intelectual –necesariamente interdisciplinar– resulta especialmente exigente en nuestra época, pues dicha relación es a menudo discutida, y de cómo se resuelva dependen consecuencias de enorme alcance personal y social.
Por ello, la prioridad en esta tarea es triple: una honda comprensión tanto de la multiforme cultura actual como de la fe cristiana; un análisis de los obstáculos que puedan dificultar la mutua comprensión y el diálogo bilateral; e iluminar el recíproco enriquecimiento para la inteligencia de la fe y de la cultura que resultaría de una fecunda relación entre ellas.
Esta labor de investigación y estudio la lleva a cabo el Instituto mediante el asesoramiento de sus profesores y a través de las actividades que organiza (simposios, seminarios y jornadas de estudio) dirigidas a toda la Universidad, tanto profesores como alumnos.
• Tercero, recoger y mostrar referencias bibliográficas relacionadas con la investigación antes señalada. Dichas referencias –inevitablemente limitadas– se encaminan principalmente tanto a la formación de los profesores como a su labor docente; se conciben también, naturalmente, como material de profundización para los alumnos. El elenco de obras allí recogidas perfilan, sobre todo, el horizonte de comprensión que anima la docencia y reflexión del Instituto.
Como material adicional, el Instituto ofrece además algunas publicaciones propias, sea como fruto de la investigación de sus profesores, sea como resultado de las actividades organizadas por el mismo, o con el fin de difundir textos de especial interés y en los que el Instituto reconoce su inspiración.

El Instituto tiene encomendado su trabajo al patrocinio del