El catastrófico terremoto del pasado 12 de enero en Haití, país pobre de la América caribeña, ha asombrado al mundo y ensombrecido esta modesta web.
No podemos ni queremos dejar pasar más tiempo sin sumarnos a las voces que gritan en Haití entre escombros, y decirles que nos duele nuestra impotencia y su destino; que queremos estar con ellos y que no queremos olvidar su dolor como lo olvidamos siempre que se apaga el noticiero.
No tenemos derecho a ahogar nuestra impotencia en la búsqueda incesante -desde una silla- de últimas noticias. No solucionamos nada conociendo más datos de la magnitud de la tragedia. Tenemos el deber de relacionar, procesar, y humanizar. Buscar la unidad en la caótica diversidad de la información. Sacar consideraciones del aspecto político, económico, cultural y social que esconde el dolor, porque ése es nuestro verdadero desafío.
Pedimos desde aquí una oración por el pueblo haitiano, y donaciones para las organizaciones que están trabajando junto a él. Nosotros contamos a las víctimas. En Haití las lloran.
Desde aquí queremos reconocer y agradecer a los estudiantes de la Unviersidad y el servicio de UAS (Universitarios por la Ayuda Social), por la cuenta que han abierto para donaciones a Haití.
Si quieres colaborar como estudiante, empleado o graduado de la Universidad con Haití, si quieres puedes hacerlo a través de esta cuenta


