Capítulo 15. Valor de la vida biológica.A. Ruiz Reteguic) DIGNIDAD ABSOLUTA DE LA PERSONA Y VALOR DE LA VIDA Si las formas de la vida biológica que encontramos en el mundo nos parecen tan interesantes, e incluso significativas éticamente, es porque advertimos una estrecha relación entre ellas y nuestra propia vida corporal. Es el reconocimiento implícito de la analogía entre las diversas formas vitales y la vida corporal de la persona absolutamente digna, lo que nos hace entender aquellas como dignas de respeto. Las formas de vida nos interpelan con más intensidad cuando, de algún modo, reflejan más intensamente nuestra propia vida. La vida vegetal, por interesante que pueda resultar desde el punto de vista estético, o económico, o científico, reclama de nosotros menos consideración que la vida de un animal que tiene sensibilidad y da muestra de fenómenos parecidos a los que advertimos en nuestra propia existencia humana. De hecho, para entender los fenómenos de la conducta animal nosotros tomamos como referencia las experiencias de nuestra propia existencia. En este sentido hay que estar advertidos respecto al peculiar riesgo reduccionista que tiene lugar cuando se pretende entender al hombre desde el conocimiento de la conducta animal, olvidando que la conducta animal ha sido entendida previamente a partir del autoconocimiento que el hombre tiene de sí mismo. La cuestión que se nos plantea es, pues, descubrir la conexión que existe entre las diversas formas de vida y la persona humana. Esto requiere, como paso previo, considerar con cierta atención la corporalidad humana y el valor de la vida biológica del propio hombre. Luego, desde la analogía de la vida corporal humana con la vida no humana, ya podremos descubrir el valor de ésta. Nos encontramos pues frente a dos cuestiones: la primera es descubrir la relación entre la vida biológica del hombre con su propia dignidad personal; la segunda es descubrir la relación entre la vida corporal del hombre con otras formas de vida. La primera de estas cuestiones implica un estudio de la persona en sí misma, en los diversos componentes de su compleja estructura. La segunda cuestión es de otra índole y remite a una consideración del mundo como unidad. Anterior Siguiente Indice
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