Capítulo 15. Valor de la vida biológica.A. Ruiz Reteguib) VALORACION DE LAS DIFERENTES FORMAS DE VIDA El fenómeno vital es extraordinariamente interesante para una mente abierta al mundo y a la realidad. El biólogo consagra al estudio de ese fenómeno sus energías intelectuales con dedicación y rigor profesional. Pero el interés por la "vida" puede tener un origen muy variado. El fenómeno vital puede resultar interesante desde el punto de vista puramente económico. Por ejemplo, cuando la elaboración de determinadas sustancias consigue incluirse en el proceso vital de algunos seres, el fenómeno de la vida resulta altamente rentable pues permite obtener esos productos de un modo más seguro, constante y barato que en el proceso de fabricación técnica. Análogamente, el fenómeno vital puede resultar interesante desde el punto de vista estético, o desde el punto de vista lúdico, etc. En un estudio sobre Deontología biológica nos interesa determinar la valoración de la vida desde el punto de vista ético, es decir, en cuanto resulta interpelante éticamente para la libertad del hombre. Esta valoración ética debe ser distinguida de la valoración científico-biológica, según la cual las formas de vida son consideradas según su significación en orden al conocimiento científico. Así, por ejemplo, para un zoólogo puede resultar de inmenso valor una determinada forma de vida, es decir, un determinado animal, que ilustra o ayuda a completar el cuadro científico de los seres vivientes. En esta perspectiva, las especies únicas o los ejemplares raros son objeto de una valoración científica que es distinta de la valoración ética de que aquí se trata. Pero, si debemos superar la pura consideración abstracta del concepto de vida, y buscar un criterio para una valoración propiamente ética ¿qué referencia debemos tener? La respuesta a esta pregunta la hemos dado ya en el capítulo sobre el fundamento de la Etica: el valor ético fundamental es la persona humana dotada de dignidad absoluta y por tanto, única realidad capaz de interpelar a la libertad con una interpelación absoluta, es decir, con una interpelación propiamente moral. Anterior Siguiente Indice
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