Declaración de la Asociación Médica Mundial sobre la contaminación acústicaAdoptada por la 44ªAsamblea Médica Mundial, Marbella, España, Septiembre de 1992 Introducción La Declaración de la AMM sobre Contaminación, adoptada en Sao Paulo en 1976 y revisada en Singapur en 1984, tiene sólo un párrafo sobre la contaminación acústica: "niveles excesivamente altos de sonidos producidos por instalaciones industriales, sistemas de transporte, sistemas de audio y otros medios, pueden producir una pérdida permanente de la audición, otros efectos fisiopatológicos y problemas emocionales." La Organización Mundial de la Salud (OMS), que menciona el ruido como la primera molestia ambiental en los países industrializados, creó en 1990 el programa "Inter Salud", que tiene por objetivo advertir a todos los países sobre las enfermedades relacionadas al estilo de vida y exhortarlos a tomar medidas urgentes contra estas enfermedades no transmisibles producidas por el hombre. Las consecuencias generales y calculables que puede tener el ruido intenso en el ser humano son múltiples y afectan los sistemas vegetativo y neuroendocrino. Sin embargo, estos efectos fisiológicos son menos importantes que las consecuencias del ruido (difíciles de medir) en el campo psicológico, donde el daño es menos aparente. Si es cierto que el ruido irritante es cada vez más un agente contaminante de nuestro ambiente, afortunadamente la tecnología moderna, una de las principales causas del problema, cuenta con los medios de disminuir su producción, propagación y consecuencia en el hombre. Recomendaciones La Asociación Médica Mundial, de acuerdo con sus objetivos médico-sociales, llama la atención sobre la importante función que tienen la información y la prevención con relación al daño producido por niveles de ruido intensivos. La Asociación Médica Mundial recomienda la adopción de una estrategia global y exhorta a las asociaciones médicas nacionales a: 1. Informar al público en general, en especial a los responsables de riesgo de contaminación y a las víctimas potenciales. 2. Incitar a las empresas y fabricantes de maquinarias a instalar material fónico de aislamiento donde sea necesario a fin de asegurar una efectiva protección colectiva del personal. 3. Convencer a los empleados de usar aparatos de protección individual contra los ruidos fuertes. 4. Informar a los jóvenes sobre los riesgos del culto al ruido (droga acústica), motocicletas, equipos musicales, conciertos rock, discotecas, walkman, etc. 5. Pedir regulaciones legales adecuadas contra los niveles de sonido intensivos en lugares públicos, de vacaciones, hogares de convalecencia y autopistas (muros aislantes). 6. Respaldar las sanciones legales y observar la eficacia de las medidas de control. 7. Convencer a todas las autoridades educacionales de incluir enseñanza en todos los niveles del colegio sobre la prevención y eliminación de la contaminación acústica. |
| World Medical Association Statement on Noise PollutionAdopted by the 44th World Medical Assembly, Marbella, Spain, September 1992 Preamble The WMA Statement on Pollution adopted in Sao Paulo in 1976 and revised in Singapore in 1984 refers to noise pollution in one sentence only: "Excessive sound levels produced by industrial sources, transportation systems, audio systems and other means, may lead to permanent hearing loss, other pathophysiologic effects, and emotional disturbances." The World Health Organization (WHO) describes noise as the first environmental nuisance of industrialized countries and early in 1990 launched "Inter-Health", a program aimed at warning all countries against lifestyle-related diseases, and urging them to take measures against these man-produced noncommunicable diseases. The general and measurable consequences that intense sound levels may have on man are manifold, and they affect both the vegetative and the neuro-endocrine systems. These physiological effects however, are certainly less significant than the hard to measure repercussions that noise may cause in the psychological level where damage is less apparent. While it is true that irritating noise has increasingly become a polluting agent of our environment, it is fortunate that modern technology, one of the main sources of the problem, can also furnish the means to reduce its occurence, its propagation, and its impact on man. Recommendations The World Medical Association, pursuant to its socio-medical objectives, draws attention to the major role that information and prevention play with regard to the damage resulting from intensive noise levels. The World Medical Association recommends the adoption of a global strategy and urges national medical associations to: 1. alert the general public, in particular those responsible for the risk of pollution, and its potential victims. 2. encourage firms and equipment manufacturers to install isolating phonic material where necessary so as to ensure real collective protection of the personnel. 3. convince employees individually to protect themselves against irreducible noise. 4. inform young people of the risks of embracing the noise cult (acoustic drug), motor bikes, record players and radio, rock concerts, discotheques, portable radios with earphones, etc. 5. call for adequate legal regulations against intensive noise levels in public places, vacation resorts, convalescent homes and urban highways (isolating walls). 6. support the enactment of legal sanctions, and monitor the effectiveness of control measures 7. prevail upon all educational authorities to introduce instruction at all school levels on the prevention and elimination of noise pollution. |