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Declaración de la Asociación Médica Mundial sobre la salud infantil


Creación: Asociación Médica Mundial
Fuente: Asociación Médica Mundial
Lengua original: Inglés.
Copyright del original inglés: No
Traducción castellana: Asociación Médica Mundial (modificada)
Versiones previas: Detalladas en el documento
Copyright de la traducción castellana: No
Comprobado el 6 de mayo de 2002

 


Declaración de la Asociación Médica Mundial sobre la salud infantil

Adoptada por la 39ª Asamblea Médica Mundial, Madrid, España, octubre de 1987

Introducción

Para hacer frente a la elevada tasa de mortalidad infantil (TMI) en varias partes del mundo, la AMM y sus asociaciones médicas nacionales miembros han lanzado un programa con el objetivo de reducir la morbilidad y mortalidad innecesarias en los países en vías de desarrollo.

La idea del programa vino de la Asociación Médica de Estados Unidos (AMA), la cual, en colaboración con los Centros para Control de Enfermedades (CCE), ha elaborado lo que ahora se denomina «Programa de la AMM sobre la salud infantil». La AMA, a nombre de la AMM, es responsable de realizar el programa con la participación de un representante de los CCE en calidad de consejero técnico.

La Asociación Médica de Indonesia y la Asociación Médica de Tailandia fueron seleccionadas para poner en práctica los proyectos pilotos en sus países respectivos. La Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) ha aportado los fondos para estos proyectos.

El papel de la AMM

El programa de la AMM sobre la salud infantil, iniciativa del sector privado, implica a la AMM en una empresa de gran importancia para los países del Tercer Mundo. Lo que se pretende es contribuir de manera significativa al objetivo general de reducir la tasa de morbilidad y mortalidad en los niños del Tercer Mundo, objetivo que forma parte integrante de los esfuerzos desplegados por otros organismos internacionales y gubernamentales.

La meta principal de esta iniciativa es conseguir la participación activa de los médicos de países del Tercer Mundo en medidas tales como el uso de la terapia de rehidratación oral (TRO), inmunización y programas de alimentación que mejoren de forma significativa la salud infantil. El programa concede gran importancia a la movilización de los médicos, tanto como profesionales o como particulares, y en su calidad de ciudadanos influyentes, para conseguir la meta de elevar el nivel de salud infantil. La asociación médica nacional (AMN) es el vehículo ideal para tal planteamiento.

La AMM y sus asociaciones miembros cooperarán con los Ministerios de Salud y otros organismos gubernamentales y privados en los países en que se ponga en práctica el programa de salud infantil. No hay duda que cada vez se reconoce más el valor de las iniciativas del sector privado como fuerza esencial en los esfuerzos por lograr los objetivos nacionales de mejorar la calidad de la atención sanitaria y de disminuir la mortalidad infantil.

Por medio de sus asociaciones médicas nacionales miembros, repartidas en el mundo entero y representantes de más de dos millones de médicos, la AMM llegará a un gran público gracias a las publicaciones e información acerca de las actividades encaminadas a mejorar la supervivencia infantil. La AMM será el catalizador en motivar las asociaciones médicas nacionales de los países en vías de desarrollo a que participen en programas de supervivencia infantil basados en la terapia de rehidratación oral, en la inmunización contra las seis enfermedades que pueden prevenirse mediante vacunas y en otros procedimientos claves.

Las asociaciones médicas nacionales de los países industrializados se unirán a estos esfuerzos y cooperando bajo los auspicios de la AMM crearán los medios necesarios para continuar el programa en el futuro.

Objetivos

Los elementos del programa de los proyectos pilotos que se pondrán en práctica y que serán duplicados en otros países son los siguientes:

Inmunización total de niños contra las seis enfermedades que pueden prevenirse mediante vacunas.

Uso de la terapia de rehidratación oral en el tratamiento de la diarrea.

Inmunización de todas las mujeres embarazadas con el toxoide tetánico.

Intervalo de dos años entre nacimientos.

Lactancia de los niños por lo menos durante cuatro a seis meses, e introducción de alimentos adecuados que reemplacen la lactancia a una edad apropiada.

Examen prenatal de todas las mujeres embarazadas.

Partos a cargo de personal calificado.

Peso de nacimiento de por lo menos 2,5 kg.

Estrategia

La AMM se une a otras organizaciones de los sectores público y privado en la lucha por salvar vidas y evitar que cada año entre 14 y 15 millones de niños de menos de cinco años mueran por enfermedades o malnutrición. Millones de estos niños mueren innecesariamente ya que existen medios de prevención y procedimientos para salvar vidas de costo relativamente bajo. Los proyectos pilotos de la AMM producirán estrategias que pueden ser reproducidas y pueden llegar a ser económicamente independientes e institucionalizadas en otros países.

Es sumamente importante que los médicos y sus AMNs comprendan y fomenten la distribución de vacunas relativamente poco costosas contra las seis enfermedades que pueden prevenirse mediante vacunas (difteria, tos ferina, tétanos, sarampión, polio y tuberculosis). Los programas de la AMM formarán parte del objetivo global de inmunizar un 80% de los niños del mundo para fines de la presente década en los países en que esto sea posible, y un poco después, en los países que presenten los problemas más difíciles para lograr este objetivo.

Paralelamente a la inmunización, la estrategia de la AMM consistirá en hacer descender la tasa de mortalidad infantil mediante el uso de la terapia de rehidratación oral en el tratamiento de la diarrea que mata a cinco millones de niños cada año. La TRO es eficaz contra la deshidratación -complicación de la diarrea a menudo mortal. Si los líquidos y las sustancias químicas no se reponen, los niños que ya pesan poco o que están malnutridos, se debilitan rápidamente y mueren.

Las experiencias ganadas de la aplicación de esta terapia han permitido a los científicos determinar el papel de la glucosa en la aceleración de la absorción de la sal y del agua a través de las paredes del intestino, permitiendo la rápida reposición de los fluidos esenciales. Según la USAID:

Se sabe ahora que una simple solución de azúcar, sal y agua en proporciones determinadas (con bicarbonato o citrato de trisodio), ingerida oralmente en pequeñas dosis frecuentes, invierte el proceso de deshidratación en casi el 95% de los casos y usualmente en un plazo de tres a siete horas. El azúcar, la sal y el agua pueden por sí solos evitar la deshidratación si se administran a tiempo y en cantidades correctas. La TRO no sólo es mucho más barata que la terapia IV y los medicamentos que reemplaza, sino que además es mejor para el niño y puede usarse en casa, en consulta externa o en el hospital.

A las madres se les debe enseñar, ya que ellas son la fuente principal de la atención médica del niño, a mezclar líquidos en cantidades justas, a administrarlos, a saber qué otro tipo de alimentación deben dar a sus hijos y cuándo pedir ayuda en caso de que un niño esté gravemente enfermo. En la preparación de los programas de enseñanza y de formación debe tomarse en cuenta el ambiente cultural de cada sociedad. A fin de educar a las madres sobre la necesidad de utilizar la terapia de rehidratación oral y de enseñarles a administrarla, los médicos deben comprender y apoyar este método. Su aceptación hará que la TRO inspire confianza a los trabajadores sanitarios y a las madres. No obstante, debido a que muchos médicos han sido educados para emplear los medicamentos antidiarreicos y la terapia IV, las asociaciones médicas nacionales pueden jugar un papel primordial en la supervivencia infantil al instruir a sus miembros y a otros médicos sobre la eficacia de la terapia de rehidratación oral en salvar las vidas de millones de niños en el mundo entero.

Una vez informados y preparados, los médicos pueden educar al personal de la salud, y lo que es más importante, a las madres, a utilizar la TRO en el hogar. Las crecientes altas tasas de mortalidad infantil en numerosos países muestran claramente que los programas gubernamentales no pueden solucionar este problema por sí solos. Por su parte, los gobiernos están cada vez más conscientes de la necesidad de contar con más iniciativas provenientes del sector privado.

Conclusión

Aunque consciente del hecho de que la lucha contra las enfermedades no se ganará ni fácil ni rápidamente, la AMM aprovecha la oportunidad de posiblemente salvar las vidas de millones de niños mediante sus programas de supervivencia infantil. Las asociaciones miembros de la AMM en los países industrializados y en vías de desarrollo comparten la responsabilidad de trabajar en favor de una atención sanitaria de calidad para todos los pueblos del mundo, y en este sentido, apoyar los esfuerzos por alcanzar el objetivo de la supervivencia infantil.

 

World Medical Association Statement on Infant Health

Adopted by the 39th World Medical Assembly, Madrid, Spain, October 1987

Preface

Recognizing the high infant mortality rate (IMR) in various areas of the world, the WMA and its national medical association members are embarked on a program to reduce unnecessary morbidity and mortality in developing countries.

The concept for the program was initiated by the AMA which collaborated with the Centers for Disease Control (CDC) in the development of what is now known as "WMA Infant Health Program". The AMA is responsible for implementation of the program on behalf of WMA with CDC serving as the technical consultant.

The Indonesian Medical Association and the Medical Association of Thailand were selected to implement pilot projects in their respective countries. Funding for these projects has been provided by the United States Agency for International Development (USAID).

WMA's Role

The World Medical Association (WMA) Infant Health Program, a private sector endeavor, involves the WMA in an initiative that is highly relevant to Third World countries. The hope is to contribute significantly to the overall goal of reducing unnecessary morbidity and mortality among children in Third World countries - a goal which is integral, as well, to efforts by other international and governmental bodies.

The main thrust of this initiative is to seek active involvement of physicians in Third World countries in measures such as the use of oral rehydration therapy (ORT), immunization, and nutrition programs which will significantly improve infant health. It recognizes the importance of mobilizing physicians, in their professional and private capacities and as influential citizens, around goals of improved infant health. The national medical association (NMA) is the ideal vehicle for such an approach.

The WMA and its member associations will work cooperatively with ministries of health and other governmental and private organizations in countries where the infant health program will be implemented. Private sector initiatives are increasingly being recognized as an essential force to accomplish national goals of improving the quality of health care and lowering infant mortality.

The WMA through its world-wide membership of NMAs representing more than two million physicians, will reach a wide audience with publications and information on interventions to enhance child survival. The WMA will be the catalyst to motivate NMAs in developing countries to participate in child survival programs focused on ORT immunization against the six vaccine-preventable diseases and other key interventions. NMAs in developed countries will join in the effort. Cooperating together under the auspices of the WMA, NMAs will develop the necessary resources to carry on the work into the future.

Goals and Objectives

The program components of the pilot projects, which will be developed fo replication in other countries, are as follows:

- Full immunization of children against the six vaccine-preventable diseases

- Use of ORT for the treatment of diarrhea

- Immunization of all pregnant women with tetanus toxoid

- Two-year interval between births

- Exclusive breastfeeding of infants for at least four to six months and the introduction of weaning foods at an appropriate age

- Prenatal examination of all pregnant women

- Delivery of all newborns by trained personnel

- Birthweight of at least 2500 grams

Strategies

The WMA joins with other private and public sector organizations in the battle to save lives and prevent the deaths each year of some 14 to 15 million children under five who die from disease and malnutrition. Millions of these children die needlessly since relatively low-cost disease prevention and life-saving interventions are available. The WMA Infant Health pilot programs will develop strategies for interventions that can be replicated and become selfsustaining and institutionalized within each country.

It is of paramount importance that physicians and their NMAs understand and support the delivery of relatively inexpensive vaccines for immunization against the six vaccine-preventable diseases (diphteria, pertussis, tetanus, measles, polio and tuberculosis). The WMA programs will be a part of the world-wide goal to immunize 80% of the world's children by the end of this decade in countries where this is achievable and, shortly thereafter, in those countries with the most severe problems in accomplishing this goal.

In tandem with immunization, the WMA strategy will be to lower the IMR with the use of ORT in the treatment of diarrheal disease which kills five millions children every year. ORT is effective against dehydration - the complication of diarrhea which is most often lethal. If fluids and chemicals are not replenished, children who are already underweight or malnourished rapidly weaken and die.

Through lessons learned in the development of ORT, scientists determined the role of glucose in accelerating the absorption of salt and water through the wall of the intestine permitting rapid replacement of essential fluids. According to USAID:

It is now known that a simple combination of sugar, salts and water in specific ratios (along with bicarbonate or trisodium citrate), given by mouth in frequent small doses, will reverse dehydration in all but about 5 per cent of cases, usually within three to seven hours. Just sugar, salt and water, in the right proportions, will usually prevent dehydration if given soon enough. This ORT is not only far cheaper than the IVS and drugs it replaces, it is also better for the child and can be used in the home and outpatient clinic as well as in the hospital.

As a child's most important health care provider, mothers must be taught how to mix fluids in the correct proportions, how to administer them, what other nourishment to provide the child, and when to seek outside help for a desperately ill child. In designing education and training programs, the cultural milieu prevailing in different societies must be taken into account.

In order to educate mothers to the need for ORT and to have the requisite knowledge to administer it, physicians must understand and support the therapy. Their acceptance will make ORT credible to health workers and to mothers. However, since many physicians have been trained to utilize anti-diarrheal drugs and IV therapy, NMAs can play a pivotal role in child survival by educating their physician members and non members to the efficacy of ORT in saving the lives of millions of children worldwide. Informed and trained physicians can educate health workers and most importantly, mothers, to use ORT in the home. It is clear from the continued high IMR in many countries that government programs cannot do the job alone. Governments, in turn, are increasingly aware of the need for more private sector involvement.

Conclusion

While recognizing that the battle against diseases is not easily nor quickly won, the WMA seizes the opportunity to save the lives of potentially millions of children through child survival action programs. WMA member NMAs in developed and developing countries have a shared responsibility to work for quality care for all people of the world, and in this spirit, to support efforts to reach child survival goals.


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