DERECHOS HUMANOS: precedentes intelectuales

El humanismo renacentista

Si hay un término que describe, según los estudiosos, al periodo que abre el humanismo italiano, pero que caracteriza todo el renacimiento, es el dignidad humana, frente al teocentrismo medieval. Con la recuperación de textos y de las formas de la tradición clásica grecorromana, también se renueva la discusión sobre la miseria y dignitas del ser humano. En reacción al De miseria humanae conditionis del papa Inocencio III –en que compendiaba los efectos del pecado para exhortar a la conversión–, se recupera el caudal grecolatino y su visión optimista de la naturaleza (en particular del legado platónico, los escritos literarios grecoromanos y la obra de los filósofos y retóricos latinos). Son autores como Francesco Petrarca o Pietro Pomponazzi, y textos como la Theologia platonica de Marsilio Ficino, la Oratio de dignitate hominis de Giovanni Pico della Mirandola, el De excellentia ac praestantia hominis de Bartolomé Facio, el De dignitate et excellentia hominis, de Giannozzo Manetti, el Sermo de inmensa misericordia Dei, el Enchiridion de Erasmo de Rotterdam, o el Diálogo de la dignidad del hombre del profesor salmantino Fernán Pérez de la Oliva.

En ellos, ante la miseria hominis (su naturaleza desprovista, las penas y dolores físicos, psíquicos y morales que le aquejan) subrayan la más alta dignidad que le compete y que le otorga un don “divino” como la racionalidad y la libertad: ser responsable de su propio destino y configuración personal. “Porque así como el hombre tiene en sí de modo natural todas las cosas, así tiene libertad de ser lo que quisiere […]: si se da al deleite corporal es animal bruto; y si quisiere es ángel, hecho para contemplar la cara del Padre; y en su mano tiene hacerse tan excelente, que sea con¬tado entre aquellos a quien dijo Dios: ‘Dioses sois vosotros’; de manera que puso Dios al hombre acá en la tierra para que primero manifieste lo que quiere ser; […] si la razón lo ensalza a las cosas divinas o al deseo de ellas, y al empeño por gozarlas, para él están guardados aquellos lugares del cielo”.

Pero dicha libertad no es sólo don, es una tarea para la que deben darse las condiciones prácticas, educativas y jurídicas necesarias: de ahí el enfoque particular y práctico de tantos esfuerzos humanistas: la educación teórica y de las costumbres, la regeneración espiritual y moral… esfuerzos que al mismo tiempo reflejaban una agria crítica al propio tiempo y sus instituciones, proponiendo una nueva y “abstracta” estructuración social como en la propuesta Utopia de Tomás Moro: un proyecto y crítica política que inspirado en las primeras noticias que se tenían de la recién descubierta América, volvió a ella como el lugar donde sí podría ejecutarse el experimento utópico (en la obra y los pueblos diseñados por Vasco de Quiroga).

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Universidad de Navarra
Textos: Idoya Zorroza
Fotografías y diseño: María Calonge e Inmaculada Pérez

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