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La Constitución de Cádiz, una España reformada

Ideas y opinión pública

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NUEVAS IDEAS Y REFORMAS
España llega con retraso a las nuevas ideas de la Ilustración que ya se habían desarrollado desde finales del siglo XVII, en Inglaterra primero y en Francia después. Por otra parte, su recepción durante los reinados de Fernando VI y, sobre todo, de Carlos III se tradujo fundamentalmente en la adopción de medidas de reforma económica y social tendentes a la modernización del comercio, de la hacienda, o de las comunicaciones, pero no en reformas políticas, para las que todavía habría que aguardar al cambio de siglo. A lo anterior hay que unir el hecho de que el reinado de Carlos IV en los últimos años del siglo XVIII supuso un retroceso frente a lo conseguido durante el reinado de su padre. En parte esto último fue debido a la coincidencia entre el fallecimiento del rey ilustrado y el inicio de la revolución francesa, con el temor a un contagio y la consiguiente reacción hacia tendencias conservadoras. Sea como fuere, lo cierto es que la influencia de la vecina y católica Francia fue en todo momento muy superior a la de la cismática Inglaterra. Eso no hace más que resaltar lo paradójico de un liberalismo no republicano y no demócrata, más que en algunas de sus manifestaciones.
Análisis de la Constitución española Sin duda, es posible analizar el espectro ideológico de la época inmediatamente anterior, contemporánea y posterior a las Cortes de Cádiz, desde una perspectiva dialéctica. Pero conviene tener en cuenta que el desenvolvimiento de los hechos, así como la presencia de factores autóctonos (entre los que, sin duda, el religioso ocupa un lugar fundamental) hacen de esa confrontación de ideas algo genuino y diferente de la que se está operando en otros lugares de Europa. [El Evangelio en triunfo. ilustraciones] [Material gráfico] El Evangelio en triunfo, ó Historia de un filósofo desengañadoSólo por poner un ejemplo, la mayor parte de los ilustrados reformadores españoles nunca abandonaron sus creencias religiosas. En realidad, el punto de mira de sus críticas no es la religión en sí, sino la aparente repercusión negativa de algunas instituciones o situaciones, como la relación entre la vinculación de la tierra (en el caso de los regulares) con los defectos de la economía nacional. Entre los ilustrados españoles destacan Olavide y Jovellanos. Ambos tuvieron un papel importante en el desarrollo del país aunque sus destinos fueran muy diferentes: Jovellanos participó en la génesis de las Cortes de Cádiz mientras que Olavide murió en el exilio. Los excesos de la revolución francesa y la invasión de España por las tropas napoleónicas hizo cambiar de signo a algunos de los que anteriormente apoyaban las ideas ilustradas. Este es el caso de Olavide, una de cuyas obras, El evangelio en triunfo o historia de un filósofo desengañado, se expone en esta muestra. Justicia del castigo de Rico Villademoros contra los discursos de los sres. diputados en Cortes, Giraldo, Morales Gallego y Ostolaza, copiados en la Gazeta de Madrid de 21 de setiembre proximo, y defensa de la nacion sobre el juramento hecho al gobierno intruso que ha causado el acuerdo de las Cortes, de 28 de octubre, ...

Por otra parte, la oposición no se reduce a la que opera entre conservadores y liberales. Hay que tener en cuenta también a los afrancesados. No es una distinción fácil de hacer en la práctica, puesto que en muchos casos coinciden con los que después se llamaron liberales o doceañistas, por cambiar de signo a lo largo de los años de la guerra. Muchos de los que fueron acusados de serlo alegaron en su favor el estar meramente cumpliendo su trabajo. Algunos tuvieron que exiliarse con la caída de José Napoleón. En la muestra se expone, por ejemplo, la Defensa de Domingo Rico Villademoros, que sería ajusticiado en Cádiz por colaboracionista en 1811. Representación hecha a S. M. C. el Señor Don Fernando VII en defensa de las CortesLos que no se exiliaron en ese momento lo harían, lo mismo que los liberales, tras el retorno de Fernando VII. Ambos grupos pudieron retornar en el trienio liberal para volver a marchar tras restauración de 1823. En la exposición se contiene la Representación hecha a s.m.c el Señor D. Fernando VII en defensa de las Cortes por D. Alvaro Flórez Estrada, Londres 1819.
Entre los afrancesados, algunos formaron parte de los cuadros políticos y administrativos del régimen napoleónico. Pero también lo fueron artistas, pensadores o escritores como Leandro Fdez de Moratín. Otros se vieron en el punto de mira de las críticas de unos y otros. Teoría de las Cortes o Grandes Juntas Nacionales de los Reinos de León y Castilla, monumentos de su constitución política y de la soberanía del pueblo... Algunos fueron víctimas de envidias y rencillas. Otros, a pesar de su proximidad a las luces, e incluso de su colaboración con las autoridades francesas, se vieron libres de la crítica a causa de su patriotismo indudable. Es el caso de Martínez Marina, quien fue miembro de la Junta de Instrucción pública con José Napoleón pero vió su obra Teoría de las Cortes sancionada y aprobada por las Cortes de Cádiz. También esta obra se recoge en la exposición.
En cualquier caso, los afrancesados fueron excluidos de las discusiones parlamentarias, en las que estarían representados los otros dos grandes grupos: liberales y conservadores que participaron en la redacción de la Constitución. Pero de nuevo, es importante no confundir los términos atribuyendo al liberalismo español del XIX un contenido más progresista del que tuvo. Más adelante, en realidad, el término doceañista será sinónimo de moderación y de vinculación con la monarquía por oposición a los veinteañistas o partidarios de un régimen más progresista y radical.El liberalismo convencido por sus mismos escritos o Examen crítico de la constitución de la monarquía española publicada en Cádiz y de la obra de Don Francisco Marina "Teoría de las cortes" y de otras que sostienen las mismas ideas acerca de la soberanía de la nacion

La diferencia entre unos y otros guarda relación, en primer lugar, con el concepto de soberanía nacional y con el origen, por tanto, de la autoridad del monarca. En el fondo, la cuestión que está en juego es precisamente, la de la legitimidad de las Cortes, como pone se pone de manifiesto en la obra de Clemente Carnicero El liberalismo convencido por sus mismos escritos o examen crítico de la Constitución de la Monarquía española, aquí expuesta. ¿Qué era la Constitución? o sea Observaciones sobre la que sancionaron las Cortes Generales y Extraordinarias : publicadas en 1812
En el caso de los conservadores, se vieron sobrepasados por los acontecimientos que les condujeron a pactos sobre división de poderes, soberanía nacional, libertad de imprenta, que nunca hubieran elegido antes de 1812. Algunos de ellos no aceptaron los acuerdos, o pusieron de manifiesto su desacuerdo como D. Benito María Sotelo de Noboa y Niño en la aquí expuesta ¿Qué era la Constitución? ó sea observaciones sobre la que sancionaron las cortes generales y extraordinarias.
Durante los años de reunión de las Cortes de Cádiz y redacción de la Constitución la ciudad de Cádiz estuvo sitiada por el ejército invasor. Dentro de la quasi-isla se reproducía la estructura de la nación española, representada por diputados procedentes de todo el reino a ambos lados del Atlántico. A ellos se unían los ingleses, que en ese momento eran aliados de España contra Napoleón. Fuera de las batallas ideológicas de alto nivel y de los debates parlamentarios, especial interés tiene discusión en la calle. Crítica semi-burlesca de la calificación del impreso titulado Diccionario crítico-burlesco hecha de órden de la Regencia del reyno por la junta Censoria de esta provincia marítimaTercer sartenazo al insigne Clararrosa : prosigue el ecsamen crítico de los diarios...La nueva libertad de imprenta y el desarrollo incipiente de la prensa unidos a la exaltación de los ánimos hacen que proliferen los panfletos y pasquines que se caracterizan por su crítica mordaz de las posiciones de los contrarios. Entre ellos, en la exposición se contienen la Carta de D Francisco Serra a D. J.M. en contestación a las reflexiones sobre su dictámen, relativo a inquisición; El Nuevo vocabulario filosófico-democrático indispensable para todos los que deseen entender la nueva lengua revolucionaria; el Tercer sartenazo al insigne Clararrosa o la Crítica semi-burlesca de la calificación del impreso titulado Diccionario crítico-burlesco hecha de orden de la regencia del reyno por la junta censoria de esta provincia marítima, de el bachiller Justo Encina.

Conviene, no obstante, tener en cuenta que la libertad no era absoluta. Tenía, por el contrario, como límites el respeto a la religión y a las buenas costumbres. Introducción para la historia de la revolución de EspañaSólo algunos como Flórez Estrada consideraban que los límites debían ser mínimos y sin censura previa. En la práctica, como se ve en la muestra, la publicación de todo tipo de opiniones se demostró incontrolable.
Abeja españolaEl ConcisoEntre los periódicos, se ha destacado en la exposición un ejemplar de la Abeja Española, periódico editado en Cádiz entre 1812 y 1813. Pero especial interés tiene El Conciso, nacido en noviembre de 1810, recién estrenada la libertad de imprenta. El motivo de su elección entre las innumerables publicaciones periódicas de la época radica en su carácter de antecedente de los modernos diarios de sesiones del parlamento, al recoger las discusiones parlamentarias y las decisiones adoptadas. Así, por ejemplo, en su ejemplar del 19 de marzo (Año V de la gloriosa lugar del pueblo Español contra la tiranía) se lee: “Dia 18. Se leyó un oficio de la Regencia avisando que en conformidad a lo resuelto por S.M. ha dispuesto: que el 19 se publique la Constitución en esta ciudad en los 4 sitios mas públicos, plazuela de San Felipe, plaza de San Antonio, plaza de la cruz de la Verdad, y en frente de la Aduana, à cuyo efecto se ha erigido en cada uno de estos sitios un ablado en el qual se colocará un dosel y el retrado de Fernando 7º...”.

En esos años y en los posteriores, la posición frente al invasor francés, la exaltación a las nuevas libertades, pero también la división política hallarán reflejo en manifestaciones artísticas de diverso signo. La constitucion española : oda Los partidos : comedia original en tres actos y versoEn la exposición se recoge la Oda a la Constitución española, de Cristobal de Breña, impresa en 1812 en Cádiz, en la oficina de Don Nicolas Gomez de Requena. También, con cierto interés, una pequeña obra de teatro de Estanislao Vayo titulada Los partidos, publicada en Valencia en 1833 (aunque escrita en 1828) y cuya intención es contribuir a la unidad nacional a través de una historia con trasfondo de confrontaciones políticas ambientada a principios del siglo XVIII, durante la guerra de Sucesión.

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