
LEIRE.
Monasterio de San Salvador.
Portada principal.
Localización.
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A los pies de la nave central de la iglesia del Monasterio de San Salvador en Leire se encuentra la portada principal llamada Porta Speciosa denominación justificable por su riqueza escultórica. Se trata en efecto de una de las portadas esculpidas más ricas del románico navarro del siglo XII, aunque un estudio atento de la misma nos muestra que el conjunto no tiene unidad de programas ni de estilos. También es diferente el material ya que las arquivoltas son de caliza rojiza y, en cambio, la escultura de las enjutas está realizada en arenisca. Todo lo cual lleva a afirmar que aquí se reunieron esculturas de dos portadas distintas cuyo rearme dataría del siglo XII. La portada encajada entre dos contrafuertes se compone de tres columnas a cada lado sobre pedestales y basas con capiteles esculpidos, sobre las que montan tres arquivoltas y guardalluvias de medio punto. Los cuatro arcos están cuajados de decoración. En su interior se inscribe un tímpano que apoya en sendas ménsulas laterales con cabeza de león y toro, y en una columna central o parteluz con basa y capitel esculpido. Sobre la puerta y en las enjutas se reparten un elevado número de grupos y figuras talladas con verdadero horror vacui. Probablemente la portada culminaría en un tejaroz sobre canes hoy sustituido por un saledizo moderno.
El núcleo originario de la portada estaría formado por las columnas con sus correspondientes arquivoltas y el tímpano que algún autor ha creído identificar con la obra consagrada en 1098. Sin embargo Lojendio cree que el tímpano es lo más primitivo del conjunto. El tímpano está ocupado por siete figuras -una de ellas desaparecida-, la central más alta representa al Salvador, el resto decrecientes hacia los ángulos. El Salvador lleva nimbo crucífero, bendice con la mano derecha y porta el libro con la izquierda. Tiene cabello y barba plásticamente rizado y grandes ojos sin pupila. Viste como las demás figuras túnicas acampanadas y apoya sus pies desnudos sobre dos figuras de animales -monstruos o leones- agazapados. A la derecha está María cuya túnica se enriquece con ricas orlas, y lleva la cabeza cubierta por un velo y las manos hacia arriba sobre los hombros. Sus pies calzados apoyan sobre un animal descabezado
A la izquierda del Salvador está San Juan, imberbe y con melena, portando un libro. Ha desaparecido el animal sobre el que apoyaba sus pies. A su izquierda está un santo con libro que ha perdido la cabeza que algunos identifican con Santiago. A la derecha de la Virgen se halla San Pedro con libro y llave y le sigue otra figura sedente escribiendo como un escriba, con un estilo y un raspador en sus manos. Descansa sus pies sobre un conejo. La figura opuesta ha desaparecido. Una orla de palmetas completa el arco del tímpano.
Por su parte, los capiteles de las columnas siguen modelos frecuentes en los caminos de la Peregrinación. De izquierda a derecha, el primero representa leones y cabezas de monstruos, el segundo figuras en cuclillas propias del Camino desde Sos a León y Fromista, el tercero pájaros con largos cuellos entrelazados que se relacionan con los capiteles del claustro románico de la Catedral de Pamplona, obra del maestro Esteban. El cuarto capitel, al otro lado de la puerta, representa tallos entrelazados entre los que aparecen dos cabezas de un hombre y un pájaro, el quinto nuevamente dos pájaros picándose las patas pero, en este caso, sin cruzar los cuellos y el sexto es vegetal con hojas y frutos. Especialmente interesante es el capitel del mainel con cuatro hombres sentados con telas bien trabajadas.
Voltean sobre las columnas y los pilares extremos cuatro arquivoltas que están totalmente labradas con variedad de figuras grotescas, animales y otros motivos, todo ello de valor simbólico utilizado aquí con finalidad didáctica. La arquivolta interior presenta racimo de fruta, brotes vegetales y garras situadas en disposición radial; las dos arquivoltas siguientes se ilustran con temas grotescos como cabezas de monstruos, pájaros de grandes picos y detallado plumaje, leones de recortada musculatura, una redoma, una bota y figuras humanas en cuclillas, una por dovela; la última arquivolta presenta monos, pájaros, culebras, cerdos, grifos y mascarones más diversas figuras de músicos -con violín y arpa- un hombre comiendo de un bote, otro con grandes cuernos bebiendo a la vez de dos jarros. En los baquetones intermedios aparecen hojas, trenzas, tacos y animales muy alargados. El arco exterior es jaquelado.
Sobre las arcadas y en las enjutas se reparte con total anarquía y sin principio de simetría un gran conjunto de figuras y grupos esculpidos. Algún autor ha pensado que estas esculturas se introdujeron en este lugar en el período cisterciense.