PAMPLONA
Ayuntamiento.
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El Ayuntamiento de Pamplona, denominado en la documentación medieval Jurería, es uno de los edificios que se construyen a partir de la promulgación del Privilegio de la Unión por parte del monarca Carlos III en 1423 en terrenos que no pertenecían a ninguno de los burgos y que servían de separación entre la Navarrería y San Cernin. Tal y como disponía el capítulo III del Privilegio la Jurería se construyó entre la torre de la Galea y el portal del Burgo, el mismo solar que hoy ocupa. Aunque la voluntad política contemplaba la construcción del Ayuntamiento no parece que las obras se comenzaran con rapidez pues en 1487 doña Catalina permite que se deduzca la alcabala de la Carnicería de Pamplona para que se empleara en la Casa de la Jurería que estaba comenzada. Se desconoce la fecha de su terminación, sin embargo a partir del siglo XVI existen numerosas noticias referidas a obras en el edificio. El actual Consistorio se construyó entre 1753 y 1759 en sustitución del antiguo que amenazaba ruina, según declararon varios peritos. El nuevo edificio modificó ligeramente el urbanismo de la plaza de Santo Domingo porque se amplió hacia ese lado, añadiéndole además los nuevos almacenes del almudí o de pósito de grano que se adosaron a la parte posterior.

El edificio se inició siguiendo las trazas dadas por el maestro de obras Juan Miguel de Goyeneta, si bien la fachada corresponde al diseño ofrecido por el arquitecto José de Zay y Lorda y su coronamiento a Juan José Catalán.

El maestro José Zay y Lorda concibió una noble fachada de sillar, bien proporcionada y rica en matices barrocos, en la que a primera vista contrasta lo rectilíneo del paramento con el juego de columnas pareadas, exentas, que intruducen un suave movimiento en el frontis. En alzado desarrolla tres cuerpos, más ático, cuyos extremos están enmarcados por un frontón curvo partido, en contraposición al triangular que remata el cuerpo del reloj. Muy clara resulta la lectura horizontal y vertical de esta estructura, cuyos pisos se separan por medio de la balconada, corrida en el central e individual en el tercero, más un entablamento con triglifos y metopas en el primero y ménsulas en el segundo. En contraposición el paso al ático viene dado por una balaustrada de piedra.

La estructuración vertical en tres calles con vanos rectos la ordenan dobles columnas exentas, que apoyan en un alto basamento con recuadramientos y que según los pisos varían el tratamiento del fuste, liso o acanalado, con el tercio inferior estriado o decorado, superponiéndose también los órdenes, dórico, jónico y compuesto. A este juego arquitectónico de gran riqueza hay que añadirle un amplio repertorio ornamental de hojarasca, temas geométricos, espejos con rocalla, etc, que realzan el enmarque de los vanos. Perfectamente meditado está el diseño de los mismos, todos rectos a excepción de la entrada, ennoblecida con un medio punto cajeado.

Otro elemento rico por su simbolismo y por su contribución al ornato general son las figuras alegóricas que representan a la Prudencia y Justicia situadas sobre un alto pedestal, guardando la puerta del Ayuntamiento, símbolo claro de las dos virtudes que deben regir la Institución Municipal. En lo alto, en la zona de coronamiento se alzan dos estatuas de Hércules, situadas en los extremos, que pueden simbolizar las virtudes cívicas, y en lo alto del conjunto la Fama con el clarín, pregonera de los fastos de la ciudad. Lógicamente la heráldica juega también un papel importante en este despliegue simbólico con profusión en el empleo del escudo de la ciudad, el león pasante coronado más orla de cadenas, esculpido en piedra sobre la puerta, al que hay que añadir toda una serie realizada en latón que se adhieren a los antepechos de los balcones y el policromado del ático que se contrapone al de Navarra. No cabe duda que la fachada del Ayuntamiento es un interesante exponente de la arquitectura barroca, rica en efectos lumínicos, equilibrada en el ornato, en la que se suma el buen tratamiento de los distintos materiales, piedra, hierro en rejas y balcones, carpintería, latón dorado, todo lo cual colabora en producir un rico y variado efecto.