SANTESTEBAN.
Parroquia de San Pedro.
Retablo Mayor. Detalle.
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El presbiterio de la Parroquia de San Pedro de Santesteban, está presidido por un gran retablo mayor barroco cuya traza fue dada en 1751 por Pascual de Echeverría, maestro escultor, aunque no sabemos si fue el propio Echeverría el que ejecutó el retablo. Su planta ochavada para adaptarse al ábside semicircular, consta de banco con placas decorativas entre ménsulas de hojas avolutadas de bello diseño, un cuerpo de cinco calles formado por columnas salomónicas y capitel compuesto entre las que se enmarcan hornacinas aveneradas de diferente tamaño. Las hornacinas están coronadas por placas vegetales decorativas y frisos de triglifos que separan los cuerpos. Remata el retablo un ático de una calle coronado por gran placa vegetal. El retablo se halla cubierto por un profusa decoración.

La escultura es toda de imágenes de bulto barrocas. La Virgen del Rosario que hasta hace poco presidía un retablo colateral es obra de taller de Luis Salvador Carmona, famoso escultor de la corte. La razón de que esta escultura madrileña se encuentre en este lugar puede deberse a algún miembro de la familia Ustáriz, quizá a Casimiro, marqués de Ustáriz, hijo del famoso mercantilista Jerónimo de Ustáriz que fue Prefecto de la Real Congregación de San Fermín de los Navarros, donde pudo entrar en contacto con el escultor. La fecha de la escultura debe ser anterior a 1752, año en el que se hace el retablo para la imagen. Se trata de una Virgen del Rosario erguida con el Niño en brazos ofreciendo ambos el rosario a los devotos. El rostro de la Virgen, ovalado y de gran belleza mira con los ojos bajos a los fieles. Cubre su cabeza con un velo cuyo extremo cae en punta sobre el pecho. El plegado del manto y de la túnica, muy quebrado, se adscribe al último barroquismo. Muy hermoso también es el Niño vestido y en movimiento.