
LOS ARCOS
Parroquia de Santa María.
Retablo de la Visitación.
Localización.
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En una de las capillas del lado del Evangelio de la Parroquia de Santa María de Los Arcos se localiza el pequeño retablo de la Visitación de principios del siglo XVI, que antiguamente presidió la capilla de los Eulate. Presenta traza gótica de tipo aragonés con banco dividido por baquetones en seis paneles y cuerpo único de tres calles, formadas por pilastrillas rematadas en pináculos, con doseles de rica tracería gótica calada, encuadrando el conjunto guardapolvo muy decorado por cardina; otro dosel corona la calle central sobre el guardapolvo. El grupo titular de la Visitación está representado por las tallas de la Virgen y Santa Isabel en estilo hispano-flamenco, ambas de alargado canon y con ropajes plegados en fuertes angulosidades; en la primera destaca su bello rostro geométrico entre larga cabellera simétrica tratada con gran detallísmo. El resto de la iconografía lo componen pinturas sobre tabla de estilo hispano-flamenco con predominio de los rasgos marcados y expresivos en los rostros, muy cercanos éstos a los de Pedro Díaz de Oviedo, autor del retablo mayor de la catedral de Tudela; característico es, además, el uso de abundante oro en brocados, orlas, coronas e incluso en fondos, dando lugar a un efecto de gran riqueza. Sin embargo, las pinturas son un tanto rudas de ejecución, con dibujo que a veces resulta torpe y descuidado. Las composiciones a pesar de lo flamenquizante de los tipos, suponen un avance hacia modelos renacentistas, que utilizan otros pintores contemporáneos como Juan de Borgoña. En el banco aparecen profetas y patriarcas de medio cuerpo, identificables por las filacterias, con rostros de carácter retratístico, así el rey David que recuerda a Fernando el Católico; se suceden en él Zacarías, Jeremías, Jacob, Habacuc, David y Abraham. Al cuerpo corresponden la Circuncisión, la Epifanía y la Anunciación, San Blas sentado en gran trono y el Nacimiento. Estas pinturas se sitúan en el círculo de los discípulos de Pedro Díaz de Oviedo.