VIANA
Parroquia de Santa María.
Interior.
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Una de las iglesias más monumentales de la Merindad de Estella es la parroquia de Santa María de Viana, construida en estilo gótico de finales del siglo XIII y comienzos del XIV, que se completó a lo largo del siglo XVI y a través de los siglos XVII, XVIII y XIX.

El proyecto primitivo que se conserva prácticamente intacto dentro de la fábrica actual del templo puede localizarse en el cuerpo de naves con sus capillas adyacentes y muros perimetrales hasta las cubiertas inclusive, más la triple cabecera con el tramo central poligonal articulado por robustos contrafuertes y los dos laterales rectos cuya disposición recordaba modelos franceses del siglo XIII no catedralicios. Esta traza incluye asimismo el sistema correspondiente de soportes en forma de robustos pilares de sección romboidal cruciforme con plintos poligonales que, pese a su aparente uniformidad, manifiestan gran variedad de esquemas en cuanto al número y disposición de sus columnas y baquetones, así como en la decoración de sus capiteles. Por otra parte, en cada uno de los frentes de cada pilar la longitud de sus elementos sustentantes es distinta atendiendo a la función que tienen que desempeñar, de manera que los que dan a la nave mayor suben hasta el arranque de las bóvedas situadas a mayor altura, los de los frentes laterales llegan hasta el nivel de los formeros y los que dan a las naves laterales sirven de soporte a los fajones y nervios correspondientes.

De esta forma, comenzando por los robustos pilares exentos que separan las naves y articulan los tramos, tenemos en primer lugar, desde el punto de vista cronológico, los dos primeros del lado de la Epístola que presentan una gruesa semicolumna adosada en cada frente más tres de menor grosor en cada codillo, de las cuales la del centro es aristada; todos sus capiteles son lisos. En el lado opuesto, el primer pilar del lado del Evangelio tiene la misma sección romboidal pero de dimensiones mayores y con el plinto poligonal más alto, presentando, además, tres semicolumnas por frente, las extremas de los laterales con aristas, sus capiteles carecen igualmente de ornamentación. Distinta traza se aprecia, por el contrario en el soporte inmediato de este mismo lado del Evangelio que es el de mayor grosor y de planta circular al nivel de la base, si bien ésta se transforma inmediatamente en un plinto poligonal de líneas aristadas y de mayor altura que los anteriores, las tres columnas que se adosan a cada uno de sus frentes culminan en capiteles renacentistas con volutas donde se intercalan algunas cabezas de querubines, producto de la reforma efectuada en el siglo XVI. También presentan sección romboidal y plintos prismáticos aunque con traza diversa los dos fuertes pilares inmediatos al coro, distribuyéndose en el correspondiente al lado del Evangelio cuatro columnas entre dos baquetones, en la línea de los arcos formeros, tres baquetones en dirección a la nave central donde apoya la bóveda del sotacoro y otros tres por la nave del Evangelio; más uniforme es el pilar frontero del lado de la Epístola que desarrolla tres columnas por frente. Un esquema semejante se registra en los soportes adosados a la capilla mayor con sus altos pedestales y plintos poligonales, si bien la columna del centro del arco toral -una a cada lado- fue cortada a media altura a finales del siglo XVII cuando se formaron las ménsulas barrocas con cabezas de querubines intercaladas entre follaje naturalista donde hoy apoyan dichos soportes.

La misma diversidad de formas manifiestan los contrapilares o responsiones de los soportes que en los muros laterales de la iglesia van articulando los tramos y las capillas.

Sobre este complejo sistema de soportes apoyan los arcos formeros y fajones de rosca moldurada, algunos con aristas y casi todos ellos de esquema ojival aunque su apertura y apuntamiento viene dada por la diferente amplitud de los vanos, de manera que mientras los fajones principales y los formeros son bastante abiertos, los perpiaños de las naves extremas presentan una disposición más apuntada dada la estrechez del espacio. Un esquema semejante reflejan los arcos de embocadura de las capillas del lado de la Epístola mientras que, por el contrario, los accesos a las del lado del Evangelio tienen forma de arco de medio punto. Bastante uniformidad presenta asimismo el sistema de cubiertas ya que todas las bóvedas del templo, tanto las de las naves como las capillas laterales llevan crucerías sencillas con nervios aristados -de sección mixtilínea los de las capillas del lado del Evangelio que son más tardías- excepto en la capilla mayor donde voltea una bóveda de gallones. No obstante se aprecia cierta diversidad en la ornamentación de las claves de cubiertas y arcos fajones donde se reproducen diversos temas figurativos. Comenzando a partir de la cabecera cuya clave representa la Asunción de la Virgen y siguiendo por la nave central se distinguen sucesivamente una svástica entre cabezas situada en el arco toral, a la que siguen una cruz latina, otra cruz flordelisada, ángel con filacteria, lisa y Santa Catalina con rueda y palma. Las claves correspondientes de la nave del Evangelio representan asimismo a un ángel con filacteria, un profeta -quizás Moisés-, Santa Catalina y otra figura toscamente tallada; la última clave es lisa. En las de la Epístola se suceden también un ángel con filacteria, roseta, santo con vara, el Cordero Místico, otro santo y un tercer santo arrodillado, este último en la clave de los pies. Además presentan decoración figurada las claves de las capillas laterales del templo con las figuras de Santa Ana enseñando a leer a la Virgen, un ángel, Santa Catalina sedente entre ángeles góticos y una custodia barroca, en las del lado del Evangelio comenzando por la cabecera, más las efigies de Santa Bárbara, San Fermín, San Nicolás, Santa Apolonia y Santa Lucía -todas ellas barrocas excepto la de San Nicolás que es gótica del siglo XIV- en la parte correspondiente de la Epístola.