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Carvajal reconoció que
la 'culpa' de que sea arquitecto fue de su madre y en la influencia
que ésta ejerció durante la Guerra Civil. "La
vocación de mi madre por la arquitectura me conquistó.
En los años de mi infancia, en plena guerra, ella se
esmeró por que no perdiera el interés por la
arquitectura, y pese a que las cosas no iban bien siempre
sacaba papeles para que yo dibujara mis construcciones. Incluso
cuando yo estaba enfermo me enseñaba las tendencias
arquitectónicas de países como Alemania o Italia",
reconoció.
Otro consejo que dio a los alumnos de la Escuela fue que leyeran
muchos libros y tratados de arquitectura, "pero siempre
con una visión crítica. No se trata de criticar
por criticar, sino de pensar por qué me gusta este
edificio y por qué no. El arquitecto no tiene que hacer
lo que otros hacen, sino debe construir lo que quiere construir.
Hay que leer mucho con una voluntad analítica y crítica".
Viajes por Europa
Javier Carvajal consideró que forma parte de la educación
de todo arquitecto el viajar mucho para ver tendencias diferentes.
"Europa es un escaparate inigualable, al igual que América.
Estar en Roma, por ejemplo, es un descubrimiento diario. En
mi opinión los países más interesantes
son Italia, Alemania y España. Sé que Pamplona
es muy bonita, y se vive muy bien, pero tenéis que
salir fuera y viajar por el mundo" aconsejó el
ex profesor de la Universidad de Navarra.
Sobre el extenso curriculum que posee Carvajal el propio autor
no consideró que los edificios más importantes
de su obra sean los que más repercusión han
tenido (pabellón de España en Nueva York, Torre
de Valencia, Nueva Biblioteca de la Universidad de Navarra...)
sino los que más emoción le han transmitido
a él mismo al construirlo. "Yo guardo mucho mejor
recuerdo de mi casa en Somosaguas, por cómo fue todo
el proceso constructivo, que de un edificio que haya podido
tener una mayor repercusión popular", dijo.
Por último Carvajal no quiso dejar pasar la oportunidad
para insistir en que de todo el trabajo que ha desarrollado
como arquitecto lo más bonito ha sido la docencia.
"La enseñanza es la voluntad de transmitir a otros
lo que a mí me emociona. Los alumnos son la razón
de ser de las escuelas y vosotros (dijo refiriéndose
a los alumnos) tenéis que estar orgullosos de estar
en una de las tres escuelas de Arquitectura más importantes
de España".
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