|
|
|
|
| García
Solera: ''Todo edificio debe regalar algo a los ciudadanos'' |
|
12 / 11 / 2004
|
|
Javier García Solera (Alicante, 1958) presentó
ante una repleta Aula Magna de la Escuela de Arquitectura
de la Universidad de Navarra seis de sus trabajos y proyectos
más recientes en los que demostró que "se
puede hacer otra arquitectura evitando la que más o
menos estamos abocados a hacer. Entre tanta normativa, ordenanza
y condición impuesta por temas económicos los
arquitectos damos siempre una respuesta convencional. Lo que
tenemos que buscar es otra arquitectura aprendiendo a encontrar
la fisura con la normalidad".
|
|
El arquitecto mostró
a los estudiantes de la Escuela, profesores y profesionales
del sector seis de sus proyectos más recientes que han
permitido transformar la provincia de Alicante. Aunque antes
García Solera bromeó diciendo que en su provincia
las cosas se hacen mucho peor que en Navarra, "donde todo
se hace con mucho orden. En Alicante estamos acostumbrados a
que nos den los solares más raros y con formas complicadas
para ir haciendo edificios individuales sin tener en cuenta
el conjunto en el que se halla".
"En mis proyectos lo que más me interesa es que
el edificio regale algo a la ciudad, aunque su construcción
se deba a una promotora privada. Buscamos mezclar lo privado
con lo público intentando que luego el público
pueda disfrutar visualmente con los edificios y evitar que cada
edificio se encierre en su 'corralito'", afirmó
García Solera.
Generar vida
La conferencia sirvió para que el arquitecto alicantino
mostrara seis de sus proyectos más importantes de los
últimos meses. Un edificio de oficinas de Elche, la Escuela
de Idiomas del Campus Universitario de la ciudad ilicitana,
el proyecto no seleccionado en un concurso para realizar el
Archivo Provincial de Alicante, un centro cultural de la Caja
de Ahorros de Alicante y Murcia, el proyecto ya en marcha para
la edificación de 39 viviendas para ancianos en Alicante
o la rehabilitación de un edificio emblemático
pero de baja calidad de Villajoyosa.
En sus trabajos demostró su pasión por mezclar
muros con palmerales, el interés en dejar los pasillos
acristalados para permitir una mejor visión de los
edificios y lograr una mayor aereación y luminosidad
y sobre todo el lograr con los edificios una de sus máximas
principales: "La arquitectura tiene que estar atenta
a las cosas que tienen que pasar y ante todo generar vida".
|
|
|
|
|